SÁNCHEZ REAL, José - Restauradas

Restauradas

No es fácil restaurar algo, entendiendo por restaurar el hacer que un cuadro o un edificio vuelva a presentar, aunque sea externamente, el aspecto que tenía al principio, antes de que sufriera el deterioro que el tiempo o el medio -incluido el hombre- han producido en él. Es algo más que quitarle el polvo o limpiarlo. La difícil y arriesgada operación de la subida al campanario de la campana Assumpta. Foto RIFER

Deterioro de las campanas

Las campanas colocadas en los campanarios sufren la acción de todos los fenómenos físicos y químicos atmosféricos (temperatura, humedad, luz solar, viento, lluvia, descargas eléctricas, contaminación del aire) y los biológicos de su entorno vivo, desde los líquenes a las palomas, pasando por todos los escalones de la vida. Bueno es recordar que la campana lleva un complemento que es el yugo o cabezal que sufre también su complejo deteriore.

Si a esto se une el desgaste que soporta el dispositivo mecánico de los ejes de apoyo en su oscilación o volteo, se comprenderá que la restauración de una campana es algo muy serio, que no puede hacerse si no es con un cuidadoso proyecto bien programado.

No hay duda que gracias al patrocinio de Erkimia, la planificación de Rifer y el buen hacer de los operarios, se ha conseguido poner el conjunto de las campanas del campanario de la Catedral de Tarragona en condiciones para poder ser estudiado. (Puede verse el artículo: Las campanas siguen «Diari de Tarragona», 3 de octubre de 1998), que antecede.

No todas viajaron

Se empezó por no bajar todas las campanas y sí sólo las que se pudieran manejar mejor, es decir las menos pesadas. Las más pesadas no se bajaron a la calle, sino que se desmontaron del lugar que ocupaban en los ventanales de la torre y se depositaron en el suelo del recinto superior, que quedó convertido en improvisado taller.

Separado el yugo de la campana, los yugos se trasladaron a las instalaciones del especialistas en maderas (Girona) y las campanas viajaron al taller especializado en trabajos metálicos (Lleida).

Limpieza y restauración

La restauración de las campanas se hizo quitando la suciedad acumulada sobre su superficie (sobre todo excrementos de aves), lavándolas, sin más, sin dañar la pátina que juega el papel de protector natural, con la que el metal se defiende de la agresión química del ambiente, y que forman, sobre todo, compuestos de cobre insolubles negros (óxido, sulfuro de cobre), azul y verde (sobre todo carbonatos básicos) que le dan a la campana una tonalidad difícil de imitar. Se han conservado incluso los chorreones de pintura roja que en tiempo pasado se utilizó para pintar los yugos y que puede que algÚn día sea interesante hacer su análisis.

En cuanto a los yugos se han hecho las piezas con las maderas más afines a las antiguas deterioradas, y se han reconstruido los herrajes en mal estado.

La campana Assumpta

La operación más laboriosa no fue, sin embargo, la restauración en sí, sino lo que supuso el trabajo añadido de subir la campana Assumpta, que había quedado provisionalmente depositada en la nave central de la Catedral en una intervención hecha por otra empresa, y que al estar con su yugo montado supuso multiplicar por dos el peso con el que se había estado trabajando.

Ante este hecho cabían dos soluciones: desmontar en el interior de la Catedral el conjunto de campana-yugo, subir las piezas por separado y volverlas a montar en el campanario y colocarlas en su sitio; o subirla completa y en una misma operación hacerlo todo.

Autoritat Portuària

Las casi cuatro toneladas de la Assumpta no se dejaban manejar con facilidad, ni siquiera para salvar el umbral del portal mayor de la Catedral y sacarla a la calle.

Fue gracias a la buena disposición de la Autoritat Portuària, que puso a disposición de los operarios un toro "de casta" (elevador de pesos pesados) que permitió llevar la campana hasta el pie de la torre campanario, desde donde la grÚa, en una laboriosa y delicada operación y tras varios intentos, consiguió colocarla en su puesto.

Algunos detalles técnicos

Y para el curioso, recojo algunos detalles técnicos. En nÚmeros redondos se invirtieron tres metros cÚbicos de madera de roble, doscientos litros de matacarcoma, veinte litros de barnices, trescientas cincuenta horas de carpintero, casi doscientas horas de oficial y ochocientas de ayudante, amén de cincuenta horas invertidas en la instalación de los motores y electromazos para el repique automático y el ordenador con su sistemática programación.

Por cierto que a la Capona, en la restauración, sólo le ha llegado el ponerla en servicio, porque no hay que olvidar que es la campana de las horas.

En esta misma línea, no estaría de más que en la primera ocasión que se presente darle un lavado general y un repaso por cada uno de sus elementos.

Todo puede depender de la aceptación que tenga el proyecto que tengo medio esbozado y del que daré cuenta en un próximo artículo.

Dimarts, 27 d'octubre de 1998
Extracto de la Publicación Obra Menor V
(Articles històrics publicats a la Premsa de Tarragona)
por José SÁNCHEZ REAL
Páginas 209 a 211
Diputació de Tarragona
  • TARRAGONA: Campanas, campaneros y toques
  • Restauración de campanas: Bibliografía

     

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