GARCÉS, Laura - "Me tiene harto la matraca de la modernidad"

Francesc Llop. ANTROPÓLOGO Y CAMPANERO DEL MICALET

"Me tiene harto la matraca de la modernidad"

El experto en música de bronce asegura que las campanas "hablan valenciano y por eso tenemos que recuperar nuestra diferencia".

Francesc Llop con El Manuel, la campana del Micalet que ha sido restaurada - Foto MONZÓ, J.

-Usted ya lo sabe todo sobre las campanas ¿o hay algún misterio que se le resiste?
-Lo bueno que tienen las campanas es que a cada pueblo que vas tienes que descubrirlo de nuevo porque en cada uno tocaban distinto y, por tanto, son mundos por descubrir, por divulgar, por conocer y recuperar y, sobre todo para pasarlo bien oyendo. Está todo por descubrir.

-Un especialista en música celestial como usted tiene mucho ganado, ¿no?
-Siempre estamos más cerca del cielo que de la tierra, pero a veces desde la tierra no sabemos apreciar lo altos que estamos.

-Las campanas ¿se identifican con lo religioso..?
-Son la voz de la comunidad. Durante muchos siglos han expresado los sentimientos de la comunidad. Tiempo de fiesta, tiempo de trabajo, de ilusión y de pena. Se debe recuperar ese sentimiento comunitario y en eso estamos trabajando. Incluso la venida del Papa no es un toque religioso, sino el toque de una ciudad que dialoga al unísono, pero cada uno con su voz. Tocar todos a la vez no significa que todos toquemos lo mismo, sino que nos escuchamos unos a otros.

-¿Por qué cuando nos acercamos a una campana la tocamos?
-Porque esperamos que suene, esperamos que nos dé algo de su gracia.

-¿Habla con ellas?
-No, hablo a través de ellas.

-¿Entonces no le responden?
-No, respondo yo por ellas.

-¿Hablan valenciano?
-¿Las campanas? sí, sí. Hablan valenciano, tenemos una forma distinta de tocarlas; por eso tenemos que recuperar nuestra diferencia, también en campanas.

-Si en todas partes hubiera campanas ¿necesitaríamos el esperanto?
-Sí, porque cada uno toca distinto y no es fácil entenderse. Cada campana tiene su sonido y cada campanario su forma de hablar.

-Las nuevas generaciones conocen el lenguaje de los mensajes de móvil, pero ¿son capaces de identificar rebato, al vuelo o "festa major"?
-Hay tantos campaneros jóvenes como viejos. Es una esperanza.

-¿Sin campanarios habría que inventar una manera de identificar a los pueblos?
-Claro... Pero no con chimeneas ni con antenas.

-No me imagino el tiempo sin campanas.
-Las campanas construyen el tiempo, lo marcan y lo adornan, y a veces lo hacen inacabable.

-¿Hecho cultural, instrumento musical o pregonera tradicional?
-Es la música de un pueblo, que es necesario seguir manteniendo viva.

-A Francesc Llop ¿qué le hace tilín?
-¿La respuesta buena o la mala? (Ríe). Escuchar cómo tocan otros.

-Al Papa le recibiremos el próximo mes con un impresionante volteo general de campanas, ¿tocaremos a gloria para recibir el primer convoy del AVE?
-Esperemos que no sean las trompetas del juicio final.

-Si un día tenemos el agua que pedimos, ¿sonarán a "festa major"?
-Las campanas siempre han sinado para repartir el agua ¿por qué no han de continuar haciéndolo? Repartir (insiste). En los pueblos de Sagunto aún tocan para repartir el agua, para saber cómo cambia la tanda.

-¿Sí?
-¿Cómo llegas al campo para que el agricultor sepa que se le ha acabado la tanda? ¿Cómo llegas, con un móvil? En algún pueblo ahora todavía se utiliza.

-¿Quién y con qué criterio se pone nombre a las campanas?
-Antes con el nombre que significaba para todos. Ahora, con el nombre de quien paga.

-¿Colecciona campanas de las que se venden en la "escuraeta"?
-Sólo tengo seiscientas... por ahí. Tengo algunas de madera, otras de plata, incluso algunas que suenan.

-¿En el concierto político español, suena música de campanas o de matraca?
-Suena a campana "badà". Convendría restaurar el diálogo entre campanarios.

-¿Conq ué toque identificaría el discurso de Rodríguez Zapatero y el de Mariano Rajoy?
-No sé decir... Son campanas desafinadas entre ellas.

-¿Alguna matraca valenciana le tiene harto?
-Tanta modernidad. (Ríe). Tan poco respeto a la tradición.

-Sitúese en la película del campanario político valenciano y confiese: ¿"Vértigo" o "Sospecha"?
-Sospecha infinita.

-¿Por qué conquista estaría dispuesto a lanzar las campanas al vuelo?
-¿Por qué conquista? Por al recuperación de la huerta.

-¿Cuál es la campana más antigua de la Comunitat Valenciana?
-Caterina, que es del año 1305, del Micalet.

-¿Cuántas hay?
-Siempre habíamos pensado que 10.000, pero ahora diría que 6.000. Están catalogadas más de 4.000, de manera que quedarían unas 2.000 por catalogar.

-Cuando se hacen nuevas iglesias y edificios civiles ¿se siguen poniendo campanas?
-Aquí sí. Los valencianos estamos obsesionados por las campanas. Al fin y al cabo, yo soy fruto de mi pueblo. Somos el 10 por ciento de la población española, pero más de la mitad de las campanas nuevas que se hacen en España cada año son para los valencianos. En algunos pueblos valencianos, todavía hoy, primero compran las campanas y luego hacen el campanario.

-Si llega un día en el que enmudecen todas las campanas ¿qué habrá muerto en la Comunitat Valenciana?
-Si eso llega a ocurrir, se habrán perdido las ganas de vivir.

GARCÉS, Laura
Domingo de Las Provincias (11/06/2006)
  • VALÈNCIA: Campanas, campaneros y toques
  • Campanas (historia general y tópicos): Bibliografía
  • Visita del Papa a València: Bibliografía

     

  • Volver a la página anterior
  • Menu inicial CAMPANERS DE LA CATEDRAL DE VALÈNCIA
    Campaners de la Catedral de València
    Buscar campana, campanario, población, fundidor, año fundición, epigrafía, autor, artículo
    © Las Provincias (2006)
    © Campaners de la Catedral de València (2017)
    campaners@hotmail.com
    : 14-12-2017
    Convertir a PDF