El silencio de Santiago
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Eso significa que siete de las diez campanas que moran en lo más alto de la ciudad, abandonarán su habitual refugio al objeto de ir adaptándose a los nuevos tiempos. La electrificación del campanario, cuyo montante supera los 72.000 euros, será financiada al 50 por ciento por Rafael Salido y por la propia parroquia. De esta manera, en algo más de dos meses, el campanario de la Iglesia Mayor de Santiago estará al completo con sus diez campanas, bautizadas a la sazón por los integrantes de la asociación Campanarum Amici, un colectivo que ha conseguido recuperar toques perdidos. “Tenemos las campanas Dios y Jesús Hijo de Dios Vivo, a la que quedó el sobrenombre de Queda por haber realizado esta función a diario durante la Guerra Civil”, explicó Rafael Salido, quien aclaró que “también penden de la torre de Santiago las campanas de San Pedro, Compañía, Santa Teresa, Santiago, San Juan de Ávila, San Francisco Solano, La Luisa -llamada así en honor a San Luis Obispo – y la del Santo Nombre de Jesús, que es la más antigua de la ciudad”. En efecto, esta campana gótica de bronce fundido y media tonelada de peso lleva marcando las horas del reloj desde hace varios siglos.
El mal estado de la torre, que empezó siendo edificada por el arquitecto Hernán Ruiz en 1577 –aunque hubo de ser reconstruida en 1789 como consecuencia de los devastadores efectos del terremoto de Lisboa de 1775-, hizo que Montilla abandonase esta tradición milenaria. Precisamente, con la intención de cuidar y conservar los campanarios de la localidad, Rafael Salido decidió ponerse manos a la obra y fundar Campanarum Amici. “Tras documentarnos sobre la historia de las diez campanas de Santiago y los diferentes toques que se realizaban, conseguimos reunir simultáneamente el sonido de todas ellas en determinadas solemnidades”, señaló satisfecho el presidente de Campanarum Amici, quien aclaró que la actividad del colectivo no se limita sólo a la interpretación de estos toques. “También pretendemos conocer y visitar todos los campanarios de Montilla para su cuidado, restauración, uso y conservación”.
Montilla: historia, cultura y vino (07-10-2005)

