El movimiento pide que no se especule con los territorios y reclama apoyo a sus potencialidades

Tres personas exhiben carteles de la Revuelta en Alcorisa mientras tocan las campanas de fondo - Autor: DIARIO DE TERUEL
La Revuelta de la España Vaciada volvió a hacerse oír este martes en plazas de todo el país con pequeñas concentraciones y el toque de campanas a las doce del mediodía, siete años después de la gran manifestación en Madrid del 31 de marzo de 2019, en la que más de 100.000 personas pidieron un Pacto de Estado por el mundo rural y contra la despoblación que sigue pendiente. En esta ocasión, en concentraciones como la que se celebró en la plaza de la Catedral en Teruel capital, se alertó de los nuevos peligros que amenazan las zonas rurales por los proyectos especulativos que se están implantando en estos territorios, en lugar de recibir el apoyo institucional que merecen para que puedan ser auténticos escenarios de futuro como “espacios de oportunidades”.
Fue uno de los puntos en los que incidió el manifiesto conjunto que se leyó en toda España: que el medio rural deje de ser territorio de sacrificio y que se le permita desarrollarse con los recursos endógenos que tiene, y garantizando tanto los servicios públicos como la movilidad.
Así lo manifestaron las numerosas personas que se manifestaron en las distintas concentraciones organizadas en las plazas de los pueblos, que volvieron a hacer ruido para dejarse oír gracias al toque de campanas de las iglesias, como ya se ha hecho en otras ocasiones con la colaboración de las diferentes diócesis.
Además de Teruel capital, en la provincia hubo concentraciones en municipios como Alcorisa, Bueña, Torre del Compte, Fuentes de Rubielos, Alfambra y Odón, entre otros. A ellas se sumaron otras celebradas por todo el país con el mismo lema, la defensa del territorio y que los pueblos sean vistos como espacios de oportunidades, no como zonas para ser sacrificadas a favor de intereses urbanos y de proyectos especulativos de grandes grupos empresariales y fondos de inversión. Además de la Revuelta de la España Vaciada, en esta ocasión se sumaba a la misma el movimiento Salvemos el mundo rural agredido, surgido el año pasado y que protagonizó también en octubre otra manifestación en Madrid para visibilizar las agresiones que sufre el mundo rural.
En la plaza de la Catedral de Teruel, Pepe Polo, de la Federación de Asociaciones Vecinales de Teruel e integrante del movimiento de la Revuelta de la España Vaciada surgido en 2019, manifestó a los medios de comunicación antes de que sonaran las campanas, que la concentración no solo era para conmemorar el séptimo aniversario de la manifestación de Madrid, sino “para decir que seguimos vivos, que seguimos resistiendo y que seguimos luchando por toda esta España Vaciada”.
Reconoció “avances con el tema del reto demográfico”, pero advirtió que se sigue viendo “cómo las agresiones son cada vez mayores en esta España Vaciada”. Se refirió a la implantación de plantas de biogás, macrogranjas y grandes proyectos de energías renovables en lugares inadecuados, así como de minas que destruyen los territorios.
“Son todo un conjunto de agresiones como no habíamos visto nunca”, añadió. De ahí que argumentara que hoy “más que nunca son necesarias las plataformas y las movilizaciones para resistir ante todo ese empuje de empresas que lo único que quieren es esquilmar el territorio y convertirnos en territorio de sacrificio”.
La jornada volvió a demandar que sea reconocido el 31 de marzo como el Día Europeo de Lucha contra la Despoblación. “Ya llevamos tres años pidiéndolo”, comentó, porque aquella multitudinaria manifestación de 2019 “es el mayor hito de lucha que tuvimos esta España despoblada”. Recordó que hay muchos territorios en Europa también despoblados, lo que justifica que esa declaración sea de ámbito continental, si bien precisó que “España conforma uno de los grandes desiertos demográficos” que existen.
Sobre el Pacto de Estado que se exigió a todos los partidos políticos hace siete años, Polo consideró que si bien la manifestación del 31M fue un “éxito”, esta reivindicación ha tenido un “recorrido muy desigual e indudablemente no ha servido para corregir los desequilibrios a lo que nosotros aspirábamos”.
El portavoz recordó que se llamó España Vaciada a este movimiento, una denominación que a veces ha sido cuestionada, porque en los años 60 de desarrollismo en el país hubo una “acción política concreta para vaciarla y para trasladar toda esa mano de obra que sobraba o que se iba a quitar del campo a las grandes ciudades para su desarrollo”. De no haber tenido lugar ese proceso, consideró que en Teruel no habría ocurrido lo que pasó y hoy habría más población. Apuntó además que en las últimas décadas se deberían haber desarrollado las infraestructuras para dinamizar el territorio y evitar que se marchara a otros lugares.
“Hubo una decisión política y lo que nosotros estábamos pidiendo es que en estos momentos hubiera decisiones políticas para corregir lo que se hizo en los años 60, que era el vaciamiento de todos nuestros pueblos”, argumentó. Algo, añadió, que “no se ha hecho y lo único que se ha hecho es ver que éramos un territorio vaciado para que de alguna manera fuera fruto de la especulación, de especuladores y de gente que viene no a invertir, sino a utilizar el territorio para mal emplearlo de alguna manera, para llevarse su producto a otros territorios”. Concluyó que es “todo eso contra lo que tenemos que luchar”.
Amado Goded, otro histórico de las movilizaciones ciudadanas, dijo que había mucho que hacer porque la democracia es mucho más que unas elecciones donde la gente acude a votar cada cierto tiempo. De hecho, la Revuelta de la España Vaciada surgió impulsada por las coordinadoras de Teruel Existe y Soria Ya, y Goded es uno de los portavoces históricos de la plataforma turolense.
La democracia no termina en la urna; el día que se vota es simplemente un gesto más para elegir a quien tiene que defender tus derechos, y a esas personas es a las que hay que continuar durante todo el año lanzándoles el mensaje de que consigan primero lo que han prometido, y luego lo que demanda la población”, argumentó Goded.
El portavoz ciudadano aclaró que son un movimiento reivindicativo, “para nada victimista, que a veces se confunde entre los responsables políticos”. La reivindicación, recalcó, es para “defender los derechos que consideras que tienes, y defenderlos con ansias y de verdad”.
Eso es lo que se buscaba este martes con las concentraciones de la Revuelta de la España Vaciada tras el amplio respaldo que tuvo hace siete años cuando se hizo la manifestación de Madrid. Recordó que en 1999 es cuando Teruel Existe empezó “dando un aldabonazo” y reclamando que “existimos de verdad”. Aseguró que se manifestaban conscientes de que “nos creemos que tenemos futuro y necesitamos algunas cuestiones que no dependen de nosotros, sino de las instituciones”.
Es el mensaje que se buscó transmitir este martes, conscientes de que hay “muchísima gente, colectivos y asociaciones”, que defienden sus derechos en los pueblos, y que con las concentraciones de este martes querían que eso no se olvide en ningún momento. Abogó por último por que se apoyen proyectos de desarrollo verdaderos en los pueblos para que la gente se quede y acuda a vivir a ellos, algo que aseguró que “se puede hacer”.
Durante la concentración en Teruel los participantes exhibieron carteles clásicos como “Ser pocos no resta derechos” y “Plan de Vivienda Rural”, o reivindicativos de las infraestructuras de comunicación turolenses, además de “Renovables sí, pero no así”, entre otros.
Tras el toque de campanas al mediodía en la Catedral, leyeron un manifiesto, el mismo que se pudo escuchar en el resto de concentraciones celebradas por todo el territorio español. Bajo el lema “Defendamos el territorio. Nuestros pueblos, espacios de oportunidades”, el texto incidía en la celebración del séptimo aniversario de la manifestación del 31M de 2019 en Madrid, a la vez que alzaba la voz “en defensa de un territorio amenazado por el abandono institucional, y de un mundo rural agredido por proyectos especulativos que lo están convirtiendo en tierra de sacrificio en aras de los intereses del capital financiero”.
En el comunicado de este año se incidió en que los pueblos resisten frente a las agresiones que están sufriendo, para preservar el medio natural a través de colectivos que se están coordinando y trabajando en red para que sus territorios sean vistos como “escenarios de futuro y espacios de oportunidades de cara a la alternativa que nuestra sociedad necesita, un modelo de desarrollo que ponga en el centro las necesidades de las personas, la primacía del bien común y la protección del territorio que sostiene la vida”.
Alertaron de que “el mundo rural nunca ha estado tan amenazado y agredido como en estos momentos por el desmantelamiento de los servicios básicos, “que dificulta la supervivencia y el acceso a los derechos sociales en condiciones de igualdad”. Un territorio a la vez amenazado por los problemas de movilidad, y por los megaproyectos energéticos, las plantas de biogás, las macrogranjas y la minería extractivista, unido al abandono de los montes.
Amenazas que son consecuencia de la “mentalidad urbano-consumista que alimentan los medios de comunicación y plataformas tecnológicas, que genera desconexión con la naturaleza y provoca desarraigo emocional”. Frente a ello reivindicaron el medio rural como un espacio de oportunidades respetando sus territorios e identidades.
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