Las campanas de Santiago
¿Aún al nombre de Castilla tiembla de pavor la Tierra?
Almanzor, el Grande
En el verano de 997, Almanzor, caudillo del califato de Córdoba, se dirigió a Santiago de Compostela para hacer una de sus habituales razias, con las que asolaba los reinos cristianos cada época estival. Una vez allí, quemó el templo del apóstol Santiago, centro de la cristiandad hispánica, respetando su sepulcro.
La leyenda cuenta que prisioneros cristianos cargaron con las campanas del templo hasta Córdoba. Dos siglos y medio más tarde, esas mismas campanas harían el camino de regreso, cargadas por prisioneros musulmanes, cuando Fernando III, el Santo, las recuperó para la cristiandad.
Las campanas de Santiago (2010)