La torre de la Catedral, con una altura de 93 metros, casi roza el cielo. Desde allí se contempla una panorámica que evocan aquéllos que gozaron del privilegio de subir, con paciencia y esfuerzo, los 283 escalones que conducen a la Campana Gorda, que volverá a ser visitada. Un trabajo minucioso de los arquitectos y 600.000 euros de la Junta darán luz a un espléndido sueño.