El toque sigue el esquema habitual en Aragón: repique (llamado aquí repicoteo) - bandeo (empleando aquí la técnica del palo, que acelera la velocidad de la campana) - repique - primer toque de misa. Las señales, al acumularse, indican que es el primer toque de la misa mayor de un día de fiesta.
El bandeo con palo tiene un curioso efecto acústico: al acelerar la campana cambia su sonido, escuchándose una nota, seguramente la quinta, de las que componen el conjunto habitual de una campana. No se acelera por tanto para demostrar fuerza o valentía, sino para modificar la nota de la campana volteada.
Toque grabado con el patrocinio del Ministerio de Cultura (1983), Diputación General de Aragón (1984), UNESCO (1984)