Toque para los sacerdotes difuntos. La forma de tocar recuerda a los toques de difuntos de las catedrales de Zaragoza: las campanas pequeñas a medio bando y de vez en cuando se contestan, rápidas las dos (o tres, si las hay) mayores.
Aunque una de las pequeñas oscila y la otra toca a golpes, parece que la tónica era mover las dos. En principio, las campanas pequeñas no bandeaban, sino que solamente repicaban o tocaban, en casos extraordinarios como éste, a medio bando.
El toque fue grabado conjuntamente con una misión de la UNESCO encabezada por Xavier BELLENGER para la recogida de toques tradicionales de campanas en Aragón y València.
Toque grabado con el patrocinio del Ministerio de Cultura (1983), Diputación General de Aragón (1984), UNESCO (1984)