Les nostres campanes

Les 'nostres' campanes eren i són sempre bones,
les 'altres' campanes eren regulars,
però les del poble veí eren i són les pitjors i,
a més a més, ells no saben tocar-les.
(Pensamiento popular valenciano)

Nuestra iglesia parroquial es, como todas las construcciones antiguas, un edificio cargado de historia y tradición, donde, con el paso de los años, cada elemento ha ido adquiriendo toda una carga tradicional e histórica cuyo estudio resulta de gran interés. Junto al valor histórico, hay que poner de manifiesto también el carácter simbólico e incluso emblemático, que algunos de estos elementos ostentan en relación con nuestro pueblo y su idiosincrasia, alcanzando un significado que trasciende lo religioso para adentrarse en lo popular. Tal es el caso de las campanas, a las que dedicamos esta humilde reseña.

La campana, como instrumento sagrado para la comunicación comunitaria, fue introducida en nuestras tierras por el rey Jaime I, con ocasión de la conquista cristiana del siglo XIII [1]. Con el transcurrir del tiempo, las campanas fueron adquiriendo toda una serie de connotaciones como consecuencia de sus diferentes funciones: marcar el paso del tiempo, congregar a los fieles, invitar a la oración o anunciar diferentes acontecimientos. De hecho, al recabar algunos testimonios orales que pudieran aportarnos algÚn dato interesante relacionado con las campanas de nuestro pueblo, destaca la concepción de medio de comunicación que de las mismas se tenía antaño, ya que "tocaban para todo, fuego, tormenta, fiestas, difuntos, avenidas de agua..." [2]. Toda esta variedad de usos, fue dando lugar a un lenguaje particular, propio de cada pueblo o región [3], de forma que la campana pasó a ser también un signo de identidad local.

Dentro de esta gran variedad de cometidos que tienen atribuidas las campanas, ocupa un lugar destacado, especialmente acentuado en nuestras tierras, el anuncio de las Fiestas. Probablemente, las campanas junto con la pólvora, son dos de los principales elementos de todos nuestros festejos, hasta tal punto que, para muchas personas, "unas fiestas sin el volteo de campanas no son fiestas" [4]. Es precisamente esta consideración de las campanas, como anunciadoras de las festividades, la que nos ha animado a realizar esta aportación para la Revista de Semana Santa, pues hoy, como ayer, la Pascua sigue teniendo en el toque festivo de campanas una de sus expresiones simbólicas externas más importantes. Además, como enseguida veremos, en nuestro pueblo, el anuncio de la Resurrección de Cristo, era efectuado mediante un singular toque de campana.

Referencias históricas a las campanas de Sant Joan

Desde el punto de vista histórico, la referencia más antigua a la campana en nuestro pueblo, la encontramos en un documento conservado en el Archivo de la Corona de Aragón [5] que narra un proceso por homicidio acaecido en Sant Joan en 1315. Uno de los personajes cuyo testimonio se recoge en dicho proceso, para señalar el espacio temporal en que tuvo lugar un determinado hecho, declara que ocurrió a la hora "de lums encesos e hora de achama, qui és hora de la campana" [6]. Trescientos años después, en 1620, en dos de los mandatos formulados por el obispo Balaguer al clero de Sant Joan con motivo de la visita pastoral se alude a las campanas: "...que acabado el Último toque para la Missa mayor/ los domingos y fiestas ningÚn sacerdote pueda salir a / decir missa..." y "que en todas las missas rezadas se haga señal/ con la campana antes de salir el sacerdote para que/ los seglares sepan que sale missa" [7]. A partir de esta fecha, las referencias documentales sobre nuestras campanas son ya más abundantes en el archivo parroquial, pudiéndose constatar muchos de los diferentes usos conferidos a las mismas, aunque no sus características y nÚmero, dato que, no obstante, conocemos a partir de 1791, al consignarse en el inventario de bienes de la iglesia y dentro del apartado titulado 'metales', la existencia de "quatro campanas en la torre de la iglesia" [8]. Unos años antes, en 1783, el clero parroquial de nuestra iglesia adoptaba un curioso acuerdo por el que determinaba "no se levantasen las campanas dobles en ningÚn/ entierro sin que dejasen cincuenta Missas a la/ Iglesia" [9]. No en vano, durante años, los diferentes toques de difuntos realizados en los entierros, señalarán la posición más o menos acomodada del finado. Por otro lado, la ejecución de un toque más sofisticado, debía corresponderse con la obtención por parte de la parroquia, de una determinada contraprestación económica.

El siglo XIX, será un tanto azaroso en lo que a campanas se refiere, sobretodo si tenemos en cuenta que en 1862 se construyeron los actuales campanarios, con ocasión de las obras de reforma de la iglesia ejecutadas bajo la dirección del arquitecto Francisco Morell y Gómez. Volviendo a las referencias documentales, merece destacarse un interesante escrito [10], fechado en 1856, en el que se detalla el proceso de fundición de la campana mayor, tras la rotura sufrida por la misma el 2 de enero de dicho año. La campana, bautizada con el nombre de 'Ana' [11] y con un peso aproximado de 715 kg., sería la encargada de anunciar, junto a sus tres compañeras de torre, la concesión del título de villa al pueblo de Sant Joan en la tarde noche del 30 de junio de 1885 [12]. Unos años después, el 24 de junio de 1891, la campana mayor volvió a romperse permaneciendo averiada dos años, hasta que en 1893 fue de nuevo fundida [13]. En ambas ocasiones, la fundición correrá a cargo de la familia Roses de Adzaneta de Albaida (Valencia).

De las antiguas campanas, amén de los datos apuntados, conocemos algunas de sus características más significativas, como por ejemplo, el espléndido sonido de la campana segunda, denominada mitjana, razón por la que volteaba en solitario para anunciar las dos fiestas más importantes del calendario cristiano: la Natividad y la Resurrección de Cristo. Frente al buen sonido de esta campana, la tercera, era designada popularmente con el apelativo de caxcarrá, seguramente en referencia a su inferior sonoridad [14]. Por su parte, la campana mayor se llamó Ana hasta 1893, recibiendo a partir de esta fecha el nombre de Juana de la Paz Josefa, "en atención al pueblo, al patrono y a la madrina" [15].

Finalizaremos esta reseña, con unos breves apuntes históricos referidos al siglo XX, centuria en la que las campanas verán afectada su pacífica existencia por los acontecimientos históricos y técnicos que marcaron dicho siglo. Así, en julio de 1936, los sucesos revolucionarios ocurridos con ocasión del inicio de la Guerra Civil, se saldarán con la destrucción de tres de las cuatro campanas, vacío que será suplido en 1940 con la llegada de tres nuevas campanas, cuyo volteo inaugural tuvo lugar el Domingo de Ramos de dicho año con ocasión de la llegada de la nueva imagen del Stmo. Cristo. Años después, en 1959, se procedió a refundir las cuatro campanas, sin que podamos precisar el porqué de ello. En esa fecha o unos años después, no hemos podido averiguar la data exacta, se sustituyeron las antiguas trujas o yugos de madera por unos modernos de hierro, a la vez que se procedió a mecanizar su funcionamiento, mediante la instalación de motores eléctricos que en adelante ya no harán necesario la presencia de campaneros. Digamos finalmente, que en 1994 y por iniciativa de varios feligreses y colaboradores de la parroquia [16] que recibieron el apoyo del entonces párroco D. Ángel Bonavía, se procedió a la reparación y nueva fundición de la campana pequeña tras haber permanecido averiada durante muchos años. La nueva campana, sufragada con aportaciones de los feligreses y de la propia Parroquia, fue fundida en los talleres ManclÚs de Valencia instalándose la tarde del 15 de marzo [17], siendo volteada por primera vez en la mañana del día siguiente [18].

Las campanas actuales

En la actualidad, nuestro templo parroquial cuenta con seis campanas exteriores, dos ubicadas en la torre del reloj, de pequeño tamaño y con forma achatada, y cuatro en la torre que hace de campanario. Hasta hace unos meses, las dos primeras marcaban el paso del tiempo señalando con su peculiar sonido los cuartos y las horas, mientras que las cuatro campanas de la otra torre, sonaban para advertir de las celebraciones litÚrgicas. Actualmente y debido a una reciente reforma, son éstas Últimas las Únicas que suenan, haciéndose servir tanto para marcar el paso del tiempo como para anunciar los actos religiosos [19]. Así pues, centraremos nuestra descripción en las cuatro campanas mayores, por ser éstas las Únicas que en la actualidad siguen siendo utilizadas.

La escalera de caracol que asciende por el interior del campanario, es una formidable construcción por cuyo tronco central de piedra hueca bajaban antiguamente las cuerdas que, unidas a los badajos, servían para ejecutar los toques. Tras ascender su angosto recorrido, abrimos una trampilla de madera y, después de reponernos del deslumbramiento fruto del cambio brusco de la oscuridad a la claridad, llegamos al cuerpo de la torre donde se hallan instaladas las campanas. Una vez allí, al comprobar el tamaño de las campanas y las reducidas dimensiones de la estancia, podemos imaginar el esfuerzo y la pericia que debían desarrollar las personas que ostentaban la responsabilidad de voltear manualmente las campanas. Inscripciones a lápiz e iniciales pintadas, han quedado allí como vestigio de quienes antaño frecuentaron este lugar, hoy apenas visitado. Desde él, realizamos nosotros, en una fría mañana de enero, una rápida inspección ocular de las cuatro campanas de nuestra parroquia, que nos ha servido para elaborar la siguiente descripción:

Campana mayor
Nombre MARIA JUANA DE LA PAZ JOSEFA
Texto que lleva inscrito Refundida en el año 1959, San Juan de Alicante. Padrinos D. Manuel Sala Pérez y Señorita María del Pilar Mallol Sala.
Fundidor Roses - Adzaneta (Valencia)
Campana segunda
Nombre SAN VICENTE FERRER
Texto que lleva inscrito Se refundió en el año 1959, San Juan de Alicante. Siendo los padrinos D. Antonio Ramón Borja Sempere y Dña. Margarita Berenguer Gallardo.
Fundidor Roses - Adzaneta (Valencia)
Campana tercera
Nombre no visible desde el interior del campanario.
Texto que lleva inscrito idem.
Fundidor Roses - Adzaneta (Valencia)
Campana pequeña
Nombre SANTA ANA
Texto que lleva inscrito Refundida el 3 de abril de 1994, por aportación popular. San Juan.
Fundidor Salvador ManclÚs (Valencia)

Toques de campana en la Semana Santa

Dado el carácter de esta Revista, no podíamos eludir en esta aportación hacer una breve descripción de algunos de los toques, de campana y de matraca, que se ejecutaban durante la Semana Santa. El Jueves Santo, la celebración de la Eucaristía era anunciada mediante el volteo [20] de campanas, que también sonaban en el momento del Gloria, quedando enmudecidas hasta el Sábado, en señal de duelo por la Pasión y Muerte de Cristo [21]. Otras fuentes, señalan que el Último momento en que sonaban las campanas, concretamente la pequeña, era durante la consagración de dicha Misa, a cuya conclusión sonaba ya la matraca o campaneta de maera [22]. Por lo que respecta al Viernes Santo, tanto los toques para los Oficios como para la Procesión, se ejecutaban con la matraca [23], cuyo característico sonido se escuchaba sin cesar toda la tarde [24]. En cuanto a los toques anunciadores de la Resurrección, dado que antiguamente ésta se celebraba el Sábado (denominado por ello de Gloria) y no el Domingo como en la actualidad, con tal motivo, en la mañana de dicho día, entorno a las diez, las cuatro campanas de la iglesia eran volteadas. Era el toque a Gloria, para el cual, como señala don Federico, las campanas eran previamente 'engañadas', es decir, se les daba un giro de 180º de forma que la campana quedase del revés; con esta operación, que debía ejecutarse cuidadosamente sin que el boix o badajo llegase a golpear la campana, se conseguía una mayor sorpresa al iniciar el volteo [25]. Al día siguiente, en la madrugada del Domingo de Pascua, entorno a las cuatro, tenía lugar el volteo solemne y en solitario de la campana mitjana, cuya excelente sonoridad se escuchaba en todo el pueblo y parte de la Huerta. Era una peculiar forma, de arraigada tradición en nuestra Villa, de "recordar el momento histórico de la Resurrección" [26]. Finalmente, en la mañana de Pascua, las cuatro campanas eran de nuevo volteadas con ocasión de la Procesión del Encuentro.

Anécdotas de un campanario

Los testimonios orales de antiguos campaneros, al evocar los volteos generales ejecutados manualmente, coinciden en señalar el hecho de que "todos querían tocar la gorda" tarea que, sin embargo, revestía gran dificultad especialmente si se volteaba en la forma denominada eixir a recibirla [27], la cual comportaba que una parte del cuerpo de los campaneros saliera del campanario a fin de alcanzar la truja de madera de la campana. De hecho, al menos en una ocasión, uno de los campaneros fue fuertemente golpeado por la truja de la campana, provocándole el golpe una considerable brecha en la cabeza [28]. Sin embargo, la existencia de estos riesgos, no impedía que los campaneros desarrollaran su tarea movidos por el entusiasmo. En los días de volteo general, solían integrar la cuadrilla cinco personas, entre monaguillos, voluntarios aficionados a las campanas y la persona que dirigía los toques, normalmente el sacrístán (el tío Ramón, el tío Blay...). Para el resto de toques, cuya ejecución estaba a cargo de los monaguillos, no era necesario subir a la torre, ya que "las campanas tenían un gancho en el badajo, al que se ataba una cuerda que bajaba por dentro de la columna de la escalera de caracol y al estirarse dicha cuerda desde abajo sonaban las campanas" [29]. Ya que hemos aludido a las cuerdas, señalemos también que el badajo se sujetaba a la campana mediante una corda de cànem, sistema que, tras una caída del badajo desde el campanario, fue sustituido por correas de cuero confeccionadas por un correger que vivía en las inmediaciones de la iglesia [30].

También formando parte del anecdotario de nuestro campanario, están las ocasiones en que la rotura de una campana exigía bajar del campanario la misma mediante cuerdas, operación que resultaba muy peligrosa y que para los niños "era como una fiesta" [31]. Algo así debió ocurrir el 14 de febrero de 1856, cuando una vez llegado el fundidor que había de reparar la campana mayor, ésta fue arrojada desde lo alto del campanario [32]. Era, dadas las limitaciones técnicas de la época, la forma más rápida de bajarla. No cabe duda, que la peripecia concentraría a gran nÚmero de curiosos en los alrededores de la iglesia.

Una Última anécdota, mucho más reciente y en clara consonancia con la frase con la que abríamos esta aportación, se produjo en 1996 con ocasión de la reparación de la campana pequeña. En una de las muchas tardes en las que vendíamos tiras de rifa en la cancela de la iglesia para ayudar a sufragar los gastos de la nueva campana, se nos acercó una señora santjoanera de tota la vida y nos dijo: "ay fills, vosatros feu-ho tot be, però sobretot que la campana no sone com les de Mutxamel".

* * *

Con este trabajo, esperamos haber podido contribuir a fomentar un mayor conocimiento de la historia y características de nuestras campanas, a la vez que quisiéramos sirva de homenaje sencillo a quienes a lo largo de la historia han sido campaneros de nuestra iglesia, transmitiéndonos, a través de su trabajo desinteresado, un lenguaje autóctono conformado durante siglos. La sustitución de les trujes de madera por yugos metálicos y sobretodo la electrificación, fueron consideradas en su día como un símbolo de progreso; no negamos que así fuera, pero no es menos cierto que con ambos procesos murieron también muchos de nuestros toques y señales tradicionales que, durante siglos, formaron parte de nuestra identidad cultural y religiosa. Junto a la mecanización, hay que señalar también la desatención que merecieron los aspectos populares de la religión, tras la renovación litÚrgica impulsada por el Concilio y por una no siempre acertada interpretación de la misma. De esta forma, desaparecidos los campaneros y relegados al olvido muchos de los toques tradicionales, el noble oficio de hacer hablar las campanas ha quedado reducido al indiferente acto de accionar un simple interruptor, ajeno a las tradiciones y sentimientos de nuestra identidad cultural y religiosa [33].

Notas

[1] Véase voz CAMPANA en Gran Enciclopedia de la Comunitat Valenciana, Vol. 3, Valencia 1991, p. 209.

[2] Testimonio oral de D. Juan José Espinós Sellers, Sant Joan d'Alacant, diciembre de 2000.

[3] Ejemplo de ello es el hecho de que el toque a medio vuelo, que en gran parte de Europa significa fiesta, en nuestras tierras es señal de duelo.

[4] Testimonio oral de D. José Catalá Morant, párroco de Almudaina. Extraido de: Periódico CIUDAD de Alcoy, jueves 27 de diciembre de 1990, p 9. En este mismo sentido, merece destacarse la siguiente frase de un etnógrafo que al referirse a la fiesta del Corpus de Valencia decía: "Sense aquesta alegría fresca que transporten les campanes a tots els racons de la ciutat, no es concebia la festa." ARIÑO VILARROYA, A., Festes, rituals i creences, Valencia, 1988, p. 468.

[5] ACA, Procesos en folio, 34. Nosotros hemos consultado el trabajo que sobre dicho documento elaboró la Prfa. Ferrer i Mallol , cuya referencia bibliográfica es: FERRER I MALLOL, Mª Tª, "Un procés per homicidi entre sarraïns en l'Horta d'Alacant (1315)" en Sharq al-Andalus, 7(1990), pp. 135-150.

[6] FERRER I MALLOL, Mª Tª, op. cit., p. 138.

[7] Archivo Parroquial de Sant Joan d'Alacant, Libro Primero de Visitas Pastorales, folios 77 vto. y 78.

[8] Archivo Parroquial de Sant Joan d'Alacant, Libro Segundo de Visitas Pastorales.

[9] Archivo Parroquial de Sant Joan d'Alacant, Libro de Determinaciones del Clero Parroquial, f. 127.

[10]Íbidem, f. 257.Dadas las limitaciones de espacio, omitimos la descripción de dicho documento, tarea que dejamos para un posterior trabajo. Sobre este mismo documento véase: SALA SEVA, F. y SÁNCHEZ BUADES, M., Resumen Histórico de la Villa de San Juan, Alicante 1978, pp. 166 y 167.

[11] En la actualidad recibe tal denominación la campana pequeña.

[12] El acta de la sesión que con tal motivo se celebró en el Ayuntamiento dice textualmente: "...y para solemnizar la gracia que acaba de conceder S.M. el Rey (...) acordaron que se anunciara al vecindario con repiques de campanas...". Datos extraídos de: SALA SEVA, F. y SÁNCHEZ BUADES, M., op. cit., p. 178.

[13] Al respecto, la Crónica de D. Manuel Sala señala que "fueron padrinos de su batizo [de la campana] los padres queridísimos del autor de esta modesta Crónica, don Joaquín Sala Alemán y doña Josefa Pérez Mollá, en cuya solemnidad se prodigó toda clase de obsequios y dispendios." SALA PÉREZ, M., Crónica de San Juan de Alicante, Alicante 1924, p. 162.

[14] Datos extraídos de: SALA SEVA, F., El vivir de un pueblo. San Juan de Alicante, ayer y hoy, San Juan de Alicante 1988, p. 71 y 77.

[15] SALA PÉREZ, M., op. cit., p. 162.

[16] Entre ellos, Dolores Ivorra Climent, Antonio Sala Seva y el autor de estas líneas.

[17] Junto a los dos operarios de ManclÚs desplazados desde Valencia, colaboraron en dichas tareas Juan Blanes, Gustavo Olmedo y el autor de estas líneas.

[18] Curiosamente la misma fecha en que 56 años antes voltearon por primera vez las nuevas campanas adquiridas tras la Guerra Civil.

[19] De esta forma y fruto de una decisión que consideramos desacertada, las dos campanas del reloj han quedado enmudecidas, tras más de 115 años de servicio. En claro contraste con la reparación efectuada en nuestra iglesia, la torre campanario de Mutxamel ha visto recientemente reparadas sus campanas del reloj, alcanzando éstas una muy buena sonoridad y manteniendo el característico "din - dan" propio de este tipo de campanas.

[20] Hay que significar que en Sant Joan el verbo utilizado para designar la acción de voltear las campanas es el de repicar, cuyo significado realmente es el de golpear con el boix o badajo el interior de la campana. Antiguamente, el toque más característico en tierras valencianas para anunciar las grandes festividades, era el de repicar todas las campanas al tiempo que volteaba la campana mayor. En la actualidad este toque ha sido sustituido por el volteo simultáneo de todas las campanas. Al respecto véase voz CAMPANER en Gran Enciclopedia de la Comunitat Valenciana, op. cit.

[21] Testimonio oral de D. Antonio Sala Seva, Sant Joan d'Alacant, diciembre de 2000.

[22] SÁNCHEZ CATURLA, Mª Tª, , Pregón de Semana Santa (inédito), Sant Joan d'Alacant, 1998, p. 7.

[23] La antigua matraca se ubicaba sobre la campana pequeña. Tenía cuatro martillos o badajos de madera. Era accionada con cuerdas desde el pie de la escalera del campanario. Datos facilitados por Juan José Espinós Sellers, testimonio oral, Sant Joan d'Alacant, diciembre de 2000.

[24] SALA SEVA, F., op. cit., p. 60.

[25] Íbidem, p. 44.

[26] Íbidem, p. 71.

[27] Esta forma de voltear comporta que el primer golpe de badajo se produzca cuando la boca de la campana mira hacia el exterior.

[28] Testimonio oral de D. Juan José Espinós Sellers, Sant Joan d'Alacant, diciembre de 2000.

[29] Íbidem.

[30] Al parecer, la caída del badajo tuvo lugar el Día del Cristo, afortunadamente no alcanzó a ninguna persona. Testimonio oral de D. Antonio Sala Seva, Sant Joan d'Alacant, diciembre de 2000.

[31] Testimonio oral de D. Juan José Espinós Sellers, Sant Joan d'Alacant, diciembre de 2000.

[32] El documento dice textualmente "se tiró de la torre". Archivo Parroquial de Sant Joan d'Alacant, Libro de Determinaciones del Clero Parroquial, f. 257

[33] En la actualidad el uso de las campanas se encuentra regulado por la Liturgia, en el Ceremonial de los Obispos, 37, 300, 349. Pese a esta regulación oficial, poco conocida, lo más frecuente es que la ejecución de los toques de campana quede al arbitrio de la persona que en cada iglesia acciona el interruptor.

Jorge PAYÁ SELLÉS
Publicado en: Revista de Semana Santa 2001
Sant Joan d'Alacant, ed. Junta de Cofradías de Semana Santa, Sant Joan d'Alacant, 2001, p. 50 - 53.
Mi dirección eléctrónica es: vallebrera@hotmail.com
  • SANT JOAN D'ALACANT: Campanes, campaners i tocs
  • Campanes (epigrafia, descripció): Bibliografia

     

  • Tornar cap enrere
  • Menu inicial CAMPANERS DE LA CATEDRAL DE VALÈNCIA
    Campaners de la Catedral de València
    Buscar campana, campanar, població, fonedor, epigrafia, any fosa, autor, article
    © Jorge PAYÁ SELLÉS (2001)
    © Campaners de la Catedral de València (2017)
    campaners@hotmail.com
    : 15-12-2017
    Convertir a PDF