LLOP i BAYO, Francesc - Las campanas de Agüero: un patrimonio singular

Las campanas de Agüero: un patrimonio singular

La grabación de los toques de campanas antiguos

En 1984 nos encargó la Diputación General de Aragón el estudio de 50 campaneros aragoneses, completando el encargo que nos había hecho el año anterior el Ministerio de Cultura. Por ese motivo nos desplazamos por todo Aragón para localizar, entrevistar y grabar en vídeo a las personas que supieran los toques antiguos de campanas.

Llegamos a Agüero en mayo de 1984 y nos atendió Bitorino VELARRE. Nos contó como eran los toques de su infancia, cómo acompañaba a su tío, y finalmente un 13 de mayo pudimos subir a la torre para grabar esos toques en vídeo. Dicho así parece que no tiene mucha importancia, pero hay que retroceder casi treinta años para valorar lo que suponía entonces una grabación de esas características. En primer lugar, casi nadie había visto un vídeo, y menos aún habían “salido en la tele” (aunque fuera la televisión de casa). Además los equipos eran muy pesados, y se alimentaban con unas baterías grandes que apenas duraban algo más de media hora. Pesados y grandes. El aparato de grabar pesaba cinco o seis kilos y dos o tres la cámara, que iba unida con un cable largo. Además, el sonido se grababa en otro aparato, un cassette estéreo, que pesaba tres o cuatro kilos más. Todo eso había que subirlo, montarlo, después de explicar al campanero que queríamos recoger sus toques para transmitirlos a las generaciones futuras.

Así pues recogimos en la torre del Salvador una serie de toques antiguos: de oración, la campana del perdido, el entierro de pobres, el entierro de terno o de ricos (llamado así porque asistían tres sacerdotes a la ceremonia), el toque de agonías, el toque a fuego, el de moende o de mortichuelo (el de los niños pequeños). Finalmente Bitorino, con gran esfuerzo y mucha emoción, interpretó el repique, es decir el toque de fiestas menores y también el que antiguamente acompañaba al bandeo, ya que se tocaba antes y después.

Del repique tuvimos dos versiones: en la primera el campanero tocó, con gran esfuerzo como hemos dicho, las cuatro campanas (las dos pequeñas con la derecha, la mediana con la izquierda, y la mayor con una técnica que no hemos recogido en ningún otro lugar, consistente en mover las caderas para tirar de la cuerda). Luego, dos niños, hicieron el mismo toque, interpretándolo a su manera: uno de ellos tiraba de la campana mayor mientras que otro tocaba con la mano derecha la grande de las pequeñas y con la izquierda la pequeña de las grandes. Lo curioso del toque es que era prácticamente el mismo, pero cada uno aportaba su diferencia tanto técnica como sonora. Además, los niños descubrieron que don Bitorino VELARRE, que vivía bastante solitario, sabía muchas cosas que ellos ignoraban y además sabía hacerlas muy bien.

Después enseñamos al señor VELARRE el vídeo, cosa que hacíamos habitualmente, no solamente para que pudieran verse, sino y sobre todo, para que nos explicase pequeños detalles técnicos que seguramente no habíamos podido apreciar durante la grabación.

Hablamos con algunos vecinos sobre el bandeo, que entonces se tocaba para fiestas, e incluso conseguimos una grabación sonora, pero no pudimos grabarlo porque dependía de varias personas, y porque las campanas, ya en 1984, estaban en regular estado de conservación.

Las campanas de la parroquia de El Salvador

Normalmente en cada torre documentábamos no solamente los toques sino también las campanas. Sin embargo, por limitaciones del tiempo, en Agüero no tomamos los datos de las campanas, más allá del vídeo. Aún así podemos hacer varias observaciones.

Se trata de un típico conjunto aragonés, caracterizado por dos campanas grandes y dos campanas pequeñas. Como es habitual en Aragón, las dos pequeñas se emplean solas para los toques de niño difunto o moende, y con las otras para los repiques de fiesta y para los toques de muertos. Las pequeñas nunca bandean; a todo caso una puede tocarse a medio bando para ciertas señales, aunque parece que en Agüero no tenían esa costumbre. Las dos campanas mayores tienen varios cometidos: diversas señales diarias (oración la mayor, perdidos la mediana) incluso la misa diaria o los toques de alarma y también, en tiempos antiguos, el toque de Consagración o Sagra (que retransmitía el momento central de la misa mayor diaria). Las dos campanas mayores se utilizan también junto con las otras para los toques de difuntos o para el repique, y luego marcan las diferencias de los toques de muerto: si se toca a medio bando la mediana es un toque de difunto normal, mientras que si se tocan a medio bando las dos es un difunto digamos comunitario, importante para la comunidad.

Posiblemente el toque de fiesta antiguo tendría tres clases diferentes: repique solo, los domingos (y sus vísperas); repique – bandeo de la mediana – repique para las fiestas que antes se llamaban de segunda y ahora se denominan litúrgicamente Fiestas. Y finalmente, para las fiestas de primera, repique – bandeo – repique, en este caso bandeo de las dos campanas alternadas. Incluso no es improbable que el bandeo de las dos alternadas fuera solamente para las fiestas mayores y para Corpus, señalando las otras Solemnidades, como Pascua o Navidad, solamente con el bandeo de la mayor.

El bandeo es una de las características de Agüero (pero no se puede separar ni del repique ni de los demás toques): aquí se tocan las campanas hacia adentro, como en muchos otros sitios, y alternadas, es decir toca la una y toca la otra: esta es una forma peculiar del Alto Aragón, el toque alternado. Debe hacerse de modo que no se note cuando cambian los bandeadores, es decir que el ritmo regular no decaiga. El bandeo se hace hacia adentro porque las campanas están a cierta altura, y el yugo pasa a la altura de los ojos; si estuvieran más bajas, se empujaría.

Es verdad que esta técnica es menos habitual (porque normalmente se pone una tarima de madera más alta para facilitar el bandeo empujando la campana, como hicieron en Murillo de Gállego) pero depende exclusivamente de la altura a la que se encuentran campanas y bandeadores. Además, en los lugares en que se toca así se dice, sin fundamento, que es una manera única en el mundo. Por ejemplo, el bandeo de las campanas del Cerco de Artajona, en Navarra, se hace de este modo, y los nuevos campaneros de la Catedral de Pamplona que acaban de aprender a bandear también tiran de las campanas en vez de empujarlas.

Decimos que no documentamos las campanas, y bien mal que nos sabe: esperamos hacerlo pronto. Pero si que podemos decir que la campana más antigua e importante es la mediana: se trata de una campana gótica, de alrededor de 1500, con minúscula gótica y las típicas decoraciones de aquel momento. La mayor es del siglo XVIII y probablemente las dos pequeñas del XIX. Pero si las campanas son importantes, los yugos de madera también.

Cuando documentamos los toques, la campana pequeña tenía medio yugo de madera, señal que solamente se tocaba a medio bando, había alambres para tocar las campanas desde el pie de la torre, y la campana mayor estaba totalmente descuajeringada: en el vídeo del toque de terno, la campana da saltos bruscos, señal que tiene los ejes sueltos. Eso dificultaría enormemente el bandeo de la campana, y exigiría, sin duda, un gran esfuerzo para tocarla. Incluso, aunque los antiguos hacían las cosas muy bien, asegurándolas para que durasen siglos, es posible que tocando mucho esa campana pudiese desplazarse, o romper alguno de sus tirantes metálicos.

El estado actual de las campanas

Aunque esperamos documentar pronto esas campanas, podemos asegurar por las fotografías que nos han enviado, varias cosas.

En primer lugar, que el conjunto necesita una muy urgente restauración. En segundo lugar, pero no menos importante, que afortunadamente las campanas no han sido apenas modificadas en los últimos treinta años, por lo que se puede recuperar los valores sonoros y los toques originales de Agüero.

Solamente se ha modificado el yugo de la campana pequeña, añadiendo unos herrajes incompletos e imperfectos: la prueba es que no queda recta sino torcida.

También sigue el reloj mecánico, aunque desconocemos si sigue funcionando.

Siguen los alambres, y no se ha instalado ningún mecanismo para el toque automático, que hubiera dificultado las cosas.

Un posible proyecto de restauración

Tenemos las campanas, las instalaciones y los toques. Solamente hace falta “restaurar” el conjunto, es decir volver a recuperar los valores originales. Para eso se deberían hacer los siguientes pasos:

Con estas propuestas debe pedirse el presupuesto a tres empresas, al menos, antes de decidir. Como estamos en un monumento en ningún caso hay que elegir el presupuesto más barato, sino aquel que sea el más conveniente. Por otra parte, al ser un BIC, hay que contar con los permisos de la administración competente en patrimonio cultural.

Curso de campaneros

Una vez las campanas restauradas, las personas mayores deberían enseñar a bandear a los más jóvenes. También el curso debería incluir las técnicas de repique, para no olvidar tocarlo antes y después del bandeo. Como ya hemos dicho un curso similar se ha hecho en la Catedral de Pamplona, y podría realizarse un fin de semana.

Unas palabras finales

Es una gran alegría poder colaborar en la recuperación de este patrimonio que tuvimos la suerte y el honor de documentar hace casi treinta años. Por supuesto pueden contar con nuestro apoyo técnico y personal.

La información que tenemos de las campanas de Agüero y sus toques se encuentra, permanentemente actualizada, ubicada en la página Web campaners.com/php/poblacio.php?numer=10 donde se pueden ver los vídeos recogidos durante la toma de datos en 1984.

LLOP i BAYO, Francesc (13-11-2011)
  • AGÜERO: Campanas, campaneros y toques
  • VELARRE, BITORINO (AGÜERO) : Toques y otras actividades
  • Restauración de campanas: Bibliografía
  • Francesc LLOP i BAYO: bibliografia

     

  • Volver a la página anterior
  • Menu inicial CAMPANERS DE LA CATEDRAL DE VALÈNCIA
    Campaners de la Catedral de València
    Buscar campana, campanario, población, fundidor, año fundición, epigrafía, autor, artículo
    © LLOP i BAYO, Francesc (2011)
    © Campaners de la Catedral de València (2017)
    campaners@hotmail.com
    : 23-09-2017
    Convertir a PDF