Blesa.info - Las campanas de la iglesia de la Santa Cruz en Blesa

La iglesia de la Santa Cruz

...

El reloj de sol

Próximo a esta "capilla" exterior, haciendo esquina en la calle Mayor existe en lo alto del muro un reloj de sol, del que se ha perdido todo resto de la pintura, pero que se encuentra en buen estado.

La torre de la iglesia

La torre de la iglesia, sencilla pero altiva, domina todos los puntos de vista del pueblo gracias a sus 63 m de altura. Tiene un diseño barroco, sin los detalles mudéjares que se aprecian en los muros de la iglesia.

El primer cuerpo apenas está decorado por una cornisa realizada con ladrillos macizos. Tiene una anchura de 8 m por el exterior y 5 m en el interior. Por él se puede acceder a un espacio entre las bóvedas y la techumbre, que levanta 2,20 m sobre ellas.

El segundo cuerpo, de planta cuadrada tiene pilastras aboceladas* en las esquinas y tiene la única campana y el reloj. Tiene una anchura de 7,30 m y 4,90 m de espacio interior.

El tercer cuerpo es octogonal, con columnas adosadas. Tiene una anchura de 6,70 m y de 5,30 m por el interior. Las ventanas tienen 90 cm de anchura.

El remate piramidal, con igual número de lados que el último cuerpo, recuerda a los de perfil barroco. Quedan unas pocas tejas coloreadas correspondientes al tejado anterior junto al remate, por la parte que da a la plaza.

Las vistas que se dominan desde el tercer cuerpo son estupendas y gracias a sus ocho ventanales de gran amplitud permiten dominar todos los puntos cardinales. La torre está cruzada en sus dos primeros cuerpos por una escalera de caracol dentro de un cilindro de obra. Entre el tercer cuerpo y el tejado de la torre hay una simple y peligrosa escalera de madera.

Por las noticias recopiladas por el investigador José María Carreras sabemos que la torre estaba levantada en 1771. Por otro lado, bajo el alero de su tejado, puede leerse la fecha 1916, que se correspondería a una reparación del chapitel. Remontándonos más atrás algunos habitantes ya mayores recuerdan como sus abuelos, lo cual nos remontaría a mediados del siglo XIX o incluso antes, acarrearon ladrillos para esta construcción desde el lugar donde se fabricaban, en el paraje del Morenillo. En aquellos lejanos tiempos, sin apenas medios, los habitantes del pueblo formaron una cadena humana, pasando los ladrillos de unos a otros. Pero como suponer que estaban acarreando materiales para levantar la torre contradice la cita de Antonio Ponz en el siglo XVIII, que no dice que estuviera a medio levantar ni que fuese diferente de la actual, habrá que pensar en que este recuerdo de los mayores del lugar coincide con alguna reparación de la terminación de la misma.

El reloj

En la torre existe un reloj de saetas. El reloj anterior al actual tenía esferas en dos de sus caras (la que da a la plaza y la opuesta). Cuando se estropeó el viejo, se colocó un modelo nuevo más simple que sólo da servicio a la esfera que mira hacia la plaza, y que toca las campanadas mediante un sistema de megafonía.

El reloj primitivo, no tiene porqué ser contemporáneo de la torre, aunque no tengo ninguna mención de su colocación, está elaborado en los talleres Cronos de Roquetas (Tarragona) según una placa que figura en la máquina. Es un reloj muy elaborado, y me llama la atención por que es de péndulo y tiene grandes pesas con tan largo recorrido que cuelgan en el interior del primer cuerpo de la torre por un agujero en el suelo. En la misma sala del reloj están las antiguas pesas, dos grandes bloques de piedra.

Actualmente, la maquinaria permanece intacta y tiene añadido un pequeño motor eléctrico que daba cuerda al viejo reloj, elevando las pesas. Una blesina me recordaba que cuando era pequeña (por la década de los 50) subía todos los días a darle cuerda al reloj, entonces con ayuda de una manivela.

Las campanas

También las campanas de la iglesia sufrieron durante la Última guerra civil. Las dos que había, desaparecieron. La mayor se llamaba, segÚn atestiguan los blesinos, María y cuentan que tenía una inscripción que decía, (si no le engaña la memoria a mi tía Pascuala), "María me llamo y 100 arrobas peso, y el que no se lo crea que me levante al peso". La campana pesaría pues 1.200 Kg. Durante la Última guerra civil la tiraron a la calle, aplastando el cuarto anexo al edificio, a la izquierda de la entrada.

Extrañamente, la visita pastoral de 1849, conservada en el Archivo Diocesano de Zaragoza, que menciona las campanas y "María" no figura. Aparece muy claramente que "Hay dos campanas y un campanico. La mayor se llama Bárbara y pesará 60 o 70 arrobas, la segunda Ana del peso 25 arrobas poco más o menos. El campanico no tiene nombre y pesará el tres o cuatro arrobas".

¿Y María? ¿Acaso llegó a Blesa posteriormente, sustituyendo a otra? Alguna explicación tendrá este misterio.

Actualmente sólo hay una campana en el campanario elaborada en un taller valenciano en 1940 (la inscripción de la campana dice "Blesa 1940" y "Fundición Manuel Roses Vidal, hijos de Manuel Roses Santos - Valencia". En el lado contrario a la inscripción se ve una cruz). Esta campana es mediana, con un diámetro de 70 cm e igual altura (sin contar los contrapesos). También hay un campanico en el tercer cuerpo de la torre.

Blesa.info (2004)
  • BLESA: Campanas, campaneros y toques
  • Campanas (epigrafía, descripción): Bibliografía
  • Literatura oral sobre campanas: Bibliografía

     

  • Volver a la página anterior
  • Menu inicial CAMPANERS DE LA CATEDRAL DE VALÈNCIA
    Campaners de la Catedral de València
    Buscar campana, campanario, población, fundidor, año fundición, epigrafía, autor, artículo
    © Blesa.info (2004)
    © Campaners de la Catedral de València (2018)
    campaners@hotmail.com
    : 20-06-2018
    Convertir a PDF