DURÁN GUDIOL, Antonio - El campanario de la Catedral de Huesca (1302-1422)

El campanario de la Catedral de Huesca (1302-1422)

Cuando el canciller real Jaime Sarroca fue elegido por los canónigos obispo de Huesca, su tío Jaime I se dio cuenta que no era decente que se celebrara el culto catedralicio en la mezquita aljama, como se venía haciendo desde la conquista de la ciudad por el rey Pedro I de Aragón y Navarra. Y estando en Alzira el 29 de noviembre de 1273, sugirió la construcción de una nueva catedral, para cuya financiación aportó los primeros recursos.

Pero los altercados que alteraron la paz ciudadana durante el pontificado de Saroca a causa de la secularización del cabildo, hicieron que las obras no comenzaran hacia 1294, cuando su sucesor, el obispo fray Ademar, y los canónigos gravaron las rentas de los beneficios catedralicios de diez años con un impuesto especial que, según las categorías, oscilaba entre los trescientos sueldos jaqueses que debía pagar el obispo y los cinco del maestro de gramática.

La obra general – ábside, absidiolos, cruceros, naves y fachada – fue financiada por el cabildo, pero para las capillas laterales, abiertas a las naves del Norte y del Sur y construidas entre 1297 y 1305, se arbitraron otros recursos, la aportación de unos tres mil sueldos por cada una de ellas, mediante cuyo pago clérigos y laicos adquirían el derecho de entierro en arcosolios sepulcrales, abiertos en los muros, menos al que mira al Este, donde se debía instalar el altar.

Una de estas capillas, la primera de la nave septentrional que se dedicó a San Juan Evangelista, fue proyectada como primera planta del futuro campanario con algunos rasgos que la diferenciaban de las otras. El 5 de mayo de 1302 fue concedida a Juan Martín de los Campaneros, previendo que se acabaría dos años después. Se convino que tuviese dos puertas, una a la nave lateral y otra a la plaza, que se hicieran dos arcosolios – vasa lapidea – en la pared del Norte, y que se excavasen en el suelo dos carnales, donde se consumiesen los cadáveres, antes de trasladarlos a los sarcófagos. En el plazo señalado se terminó la capilla y el obispo Martín López de Azlor consagraba el altar el 1 de septiembre de 1304.

Debe creerse que fue a mediados del siglo XIV cuando se alzaron los muros de la capilla de San Juan con una nueva planta cuadra, donde poder instalar campanas, pero de esta fase constructiva no se conserva documentación. En cambio se conocen con detalle las obras de un segundo cuerpo, este octogonal, en el cual se trabajó desde el 27 de abril hasta el 22 de diciembre de 1369.

La obra fue conducida por el maestro Martín, con la colaboración de los maestros Johan Alguinyero, Johan de Quadres y Bernardo Soro, que asentaban los sillares con la ayuda de unos cuatro manobreros que descargaban las piedras encima de la torre, argamassavan cerca del maestro y les servían los materiales. A pie plano, en la plaza, donde se plantó una grúa, cuatro bastaxes tiravan del geynno o torno para subir los sillares. Además trabajaban una, dos o tres mujeres – mulleres – para carriar e puyar agua, calcina, mortero e argamasa. Los jornales que cobraban unos y otros eran estos en sueldos y dineros jaqueses:

Maestro Martín4.0
Johan de Alguinyero3.6
Johan de Quadres3.6
manobreros2.0
bastaxes2.0
muller que carriava1.0
hombre que carriava1.10
moço con asno2.6

El moço con asno carriava calcina– valorada en 2 sueldos el cahíz – e arena.

El fabriquero contabilizó un total de 656 quarradas de piedra, procedentes de algún edificio antiguo del barrio de San Martín y de una cantera, que podría ser una de Quicena.

Los gastos hechos en reparaciones de la grúa – en las cuentas se le llama a veces geynno y otras torno – que se había colocado a fuevas en la plaza de la Catedral, reseñan los elementos que la componían:

quarda o soga del geynno

fust de noguera pora fer poleas

calcil de çarolera por fer el asno del geynno

braço de fust pora el asno

arnés

corrón de fierro

puant del cordón

loriga de fierro

canabla de fierro

El lugar para el emplazamiento de las campanas estaba listo a primeros de junio y se dedicaron a montar la estructura. Al maestro Johan Royo, que esquayró et obró en los fustes que deven puyar a la tora pora las campanas, se le pagaron 2 sueldos 6 dineros de jornal. Esta faena fue hecha por los cuberosDomingo y Gyl, que cobraban 3 sueldos y medio cada día, y un moço del primero con 2 sueldos y medio. El fabriquero registró el material empleado para la campana mayor:

una liura de claus d'enbergar pora adobar en las estagas do descargás la campana

quatro trayllos pora la bastida do descargás la campana mayor

Los mismos maestros construyeron una nueva grúa, que costó 219 sueldos sin contar la mano de obra, para bajar la campana mayor y volverla a subir al nuevo emplazamiento. La primera operación se realizó el 15 de junio y cinco días después la segunda, para cada una de las cuales se duplicó el número de bastaxes. Acabado este trabajo, fue feita pitança de dos quartas de vino a los maestros.

La obra de fábrica se dio por acabada el sábado 7 de julio y en el mes de noviembre se trabajó en la colocación de la campana de synnal y de la campana de maytinans, previa la operación de limpiar el solar de la dita torre que no se podiés agua retener. Con todo el campanario quedaba inacabado.

El 19 de enero de 1422 el obispo y los canónigos rescindieron el contrato con el maestro piquero Rodrigo Pérez e hicieron uno nuevo a Pere Jalopa como maestro e guiador de la obra de la Seu y le asignaron una pensión anual de tres cahíces de trigo, dos mietros de mostro y uno de mallyuelo y por cada día trabajado, el jornal de cuatro sueldos jaqueses.

La obra consistió en coronar el campanario con pinacles y gargolas de piedra, que trabajaron los picapedreros con estos jornales:

Pere Jalopa4.0
Nicolau moço del dito Jalopa3.6
Pere Çacosta piquero de Casp3.6
Johan d'Escalate piquero3.6
Arnaltón2.2

Pasaron por la obra un buen número de peones – hemos contado una quincena –, entre los cuales no había mudéjares porque, como anota el fabriquero, se negaron a carriar arena que stavan en las miesses. Los jornales de los peones, siempre en sueldos y dineros jaqueses, eran

bracero2.4
hombre con una bestia3.3
moço2.2
peón1.10

Una vez acabadas las tallas, empezaron a asentarlas encima del campanario, con la ayuda de manobreros o braceros y de una grúa para subirlas, el 4 de agosto. Y justamente el día 8 la grúa se estropeó. Las anotaciones que apunta el fabriquero son muy interesantes:

A XX de julio. Compré de Johan de Exea speciero olio de linoso pora provar quanto ende auría necesario en cada gárgola e costó una liura II sueldos.

Item compré blanquet una liura a Johan de Cortillyas, XI dineros.

Dia III de agosto. Compré el día que conpeçaron a puyar e assentar las gárgolas pora vino e frueyta e pan X dineros.

El dicto dia compré rasina e cera pora consultar las orellyas e narices de las gárgolas que las avían crebado e una oleta pora regalarlo todo, XI dineros.

Dia VIII de agosto. Obró Esbelii que se trencava la grua, avió a posar fustes grossos devant que le ajudás.

Obró Esbelii que esblanquió las gargolas e las fiço blancas con olio de linoso, un mocet molía el blanquet.

Compré de Johan de Exea blanquet IIII liuras, costoron IIII sueldos. Compré olio de linoso al dicto speciero LII liuras e I onça, costoron VIII sueldos II dineros.

A principio de diciembre se dio por acabada la colocación de los pinacles y de las gargolas, pero hacia febrero del año siguiente se volvía a trabajar en lo alto del campanario para resolver algún problema, como podría ser la filtración de agua. Sobre eso apuntó el fabriquero:

A XXII de febrero compré de Johan de la Cambra plumo para la torre VII liuras e mea, III sueldos VI dineros.

Item compré de Çalema Marguan plumo LVIII liuras mens III omças, XXVIIII sueldos.

XXVI de febrero fizié fazer LXX gafas de fierro pora la torre que pesoron LXXXXVIIII liuras e mea, e fízolas Compas moro, XXXXIII sueldos X dineros.

Quizás a los canónigos no les gustó del todo el coronamiento del campanario. El hecho es que el 9 de agosto del mismo 1423 contrataron al maestro Pere Jalopa para construir una torreta de regola de cinco cuadros sobre la torre de piedra del campanal de la Seu, cuyo proyecto presentó el maestro dibujado en un papel.

El nuevo cuerpo pentagonal parece que debía tener la altura de las bóvedas del claustro, si se ha entendido bien la cláusula que dice:

la qual torreta sia de la alteza segund el crucero de le entrada de la claustra, yes a saber, de tierra entró a la clau del dito crucero.

Por su trabajo y el de sus ayudantes se acordó que el maestro cobrara 60 florines de oro de Aragón, con la obligación por parte de los canónigos de pagar los gastos de ragola, aljez, calcina, aigua e fusta, puestos a pie de obra.

Los proveedores de los ladrillos fueron cuatro mudéjares de Huesca: Taer moro, Abrayme Albatiel, Farag Alguazir y Mahoma Albatiel, a los que se les compraron 12.210 ladrillos a 50 sueldos el millar. Un correligionario de ellos, Mahoma Navarro, vendió a los canónigos 500 adriellyos que fiço pora la torre por 9 florines y medio. Los mentados mudéjares aportaron también 112 cahices de calcina a 3 sueldos el cahíz, y un cristiano de Apiés 16 cahices a 2 sueldos 8 dineros cada uno.

Entre el maderamen que el fabriquero anotó, hay partidas de coudales, stagas, dueytos pora la staga, quadrados, alcaynes, claus i fuellya pora la vuelta de la torreta.

También en 1423 el maestro Xemeno Carnoy de Zaragoza fundió una campana para el reloj, la confección del cual, una vez retirado el reloge viello, fue encargada al relojero Juan Esteban de Zaragoza el 17 de octubre del año siguiente por los canónigos y los jurados del consejo municipal. Para la campana, que se acabó en abril de 1425, el cabildo compró 113 liuras e mea de stanyo al cristiano Johan de la Cambra y al mudéjar Zalema Marguan, a 17 dineros la libra.

En fecha desconocida – quizás en el curso de las obras de la b>torreta– se clavó en la cumbre de ésta una veleta, compuesta de bolas, cruz e bela que se encargó de dorar, platear e bernizar el pintor Pedro Mendoza en 1598.

Según el historiador de Huesca Diego de Aynsa, que dio algunos detalles a principios del siglo XVII, el campanario de la Catedral medía unos 37 metros hasta la cima de las almenas y unos 12 el cuerpo pentagonal de ladrillo del hermoso chapitel con sus torreoncillos que fue objeto de modificaciones en 1653, 1688, 1753 y 1785.

Traducido del catalán por Francesc LLOP i BAYO

DURÁN GUDIOL, Antonio
Archivero de la Catedral de Huesca

Dialnet (1987)

  • HUESCA: Campanas, campaneros y toques
  • CARNOY, XEMENO (ZARAGOZA): Inventario de campanas
  • ESTEBAN, JUAN (ZARAGOZA): Inventario de relojes
  • Campanarios: Bibliografía
  • Relojes: Bibliografía

     

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