GONZÁLEZ, Patricia - Los hermanos González renuevan el toque ancestral de la campana

Los hermanos González renuevan el toque ancestral de la campana

Guardianes del Tiempo. Los custodios de la Torre de Santa María

Ramón, en lo más alto del campanario - Autor: JIMÉNEZ, Fran
Ramón, en lo más alto del campanario - Autor: JIMÉNEZ, Fran

Ramón González Carnicero, de 44 años, y sus hermanos, son los encargados de hacer sonar el reloj suelto de la torre de la iglesia tordesillana de Santa María durante la festividad de la Virgen de la Guía y durante los días de fiestas patronales en honor de la Virgen de la Peña. Esta tradición ancestral que marca las jornadas taurinas es un imprescindible cada año y pasa de generación en generación, según aseguró González, quien explicó cómo su padre, que falleció hace dos años, era quien se había ocupado del reloj durante más de dos décadas.

«Nosotros siempre hemos estado vinculados al toque del reloj suelto. Primero fue mi tío, Celestino, el que hacía sonar las campanas y él se lo paso a mi padre y cuando murió nosotros sus hijos que somos cuatro hermanos decidimos quedarnos con la tradición y hacer sonar las campanas», explicaba Ramón mientras abría unas de las trampillas que dan acceso a las campanas de este centenario templo que permanece cerrado al culto seis meses al año. Las más de 140 escaleras de caracol y las dos plantas de madera, que dan acceso a las sonajas, no son impedimento para que todos los días de fiestas mayores suenen las campanas para anunciar los toros. «En vísperas, es decir, en la fiesta de la Virgen de la Guía tocamos a las 13.30 horas para anunciar la salida de la virgen y durante las fiestas patronales tocamos dos veces. La primera a las 10.30 horas y la segunda a las 22.30 horas» dijo este campanero temporal, quien recordaba cómo su hijo de 18 años subió a la torre con tan solo cuatro meses.

Durante tres minutos, las campanas repican por toda la localidad y, como comentó González Carnicero «realmente es una paliza subir pero se hace con gusto, fíjate como será que solo de pensar que en muy pocos días sonará de nuevo el reloj se me pone de gallina la piel». Ramón y sus hermanos ya han distribuido los toques por lo que cada día uno de ellos ascenderá los más de 30 metros de longitud que tiene la torre.

Esta ancestral tradición proviene de «cuando antiguamente llamaban a fuego o tocaban para avisar de algún peligro a los vecinos de Tordesillas». Los tiempos cambiaron y el reloj suelto solo emitía repique en fiestas, pero el día que falleció el padre de Ramón «tocamos el reloj suelto. Él es lo que pedía y así lo hicimos. Ese día fue muy duro subir a la torre».

Salvo esta excepción, el reloj nunca suena a lo largo del año. Los hermanos no ensayan pero hay que tener un buen fondo físico y lo más importante «Si tienes vértigo, olvídate de subir, como le paso a un amigo mío que quiso ver como era tocar a mano el reloj suelto y antes de llegar a las campanas casi le da algo». Esta semana los cuatro relojeros oficiales de las fiestas en honor a la Virgen de la Peña acondicionaran la torre para que el sábado 11 de septiembre, a partir de las 22.30 horas, todas las pandas y sus faroles recorran las calles de Tordesillas.

GONZÁLEZ, Patricia

El Norte de Castilla (07-09-2010)

  • TORDESILLAS: Campanas, campaneros y toques
  • Toques manuales de campanas: Bibliografía

     

  • Volver a la página anterior
  • Menu inicial CAMPANERS DE LA CATEDRAL DE VALÈNCIA
    Campaners de la Catedral de València
    Buscar campana, campanario, población, fundidor, año fundición, epigrafía, autor, artículo
    © El Norte de Castilla (2010)
    © Campaners de la Catedral de València (2017)
    campaners@hotmail.com
    : 17-10-2017
    Convertir a PDF