PÉREZ, Sara - Donde viven las campanas chicas

Donde viven las campanas chicas

En Sevilla sobreviven 156 espadañas, que se construían para ahorrarse hacer un campanario

Puerta del Perdón de la Catedral - Autor: PUENTES, Paco
Puerta del Perdón de la Catedral - Autor: PUENTES, Paco

El cielo de Sevilla está adornado por anónimas campanas que pocos se paran a mirar. Las espadañas son peculiares elementos de la arquitectura desconocidas para ciudadanos y turistas. Las 167 piezas, documentadas en la capital hispalense por el aparejador Miguel Ángel Soler, hacen que merezca la pena dejar de mirar al suelo y fijar la vista más allá de las fachadas de las iglesias, los conventos e incluso de las casas particulares donde podemos encontrarlas. Estos elementos ocupan inmuebles característicos de la ciudad, como el Ayuntamiento, la Catedral o la antigua Fábrica de Tabacos, aunque algunas han desaparecido.

Las desconocidas espadañas no son más que campanarios de una sola pared, en los que se abren huecos para colocar las campanas. El término procede del latín gladius que significa espada. Según la obra de Miguel Ángel Soler Las espadañas de Sevilla, este peculiar origen etimológico se explica por la semejanza que existe entre ambas, ya que parecen pequeñas espadas clavadas en los muros, donde sobresalen sus empuñaduras, por encima de la altura media de los lugares donde son construidas.

La espadaña le otorga esbeltez al conjunto arquitectónico, además de ser un elemento útil. La razón de ser de estas piezas está en la necesidad de llamar a los feligreses que aquellas iglesias que no contaban con un presupuesto suficiente para grandes obras. Es decir, este sencillo elemento supone un abaratamiento del coste que conlleva construir un robusto campanario. Su origen está en la arquitectura medieval del siglo XIII, época caracterizada por la escasez de la mayoría de ciudades europeas.

La antigüedad de las espadañas se aprecia en algunas de la provincia de Sevilla, donde existen piezas que datan de 1374, como la del Convento de Santa Inés. Otro ejemplo se encuentra en la Ermita de Valme, de 1376.

La renovación de muchas de las fachadas que se efectuó con vistas a la Expo 92, favoreció el buen estado de conservación actual de las piezas. Fue entonces cuando se restauraron e iluminaron muchas de ellas, aunque muchas otras no están precisamente para lanzar las campanas al vuelo. Muestra de ello es la espadaña del Convento de San Pedro de Alcántara, una pieza del siglo XVII pintada con cal y con enfoscados en ruinas.

Otro edificio emblemático adornado con este elemento es el Ayuntamiento de Sevilla, que esconde una espadaña en el muro trasero del castillete del reloj que destaca en la parte central de su fachada. Esta pieza es muy posterior a la construcción del edificio, realizado por el arquitecto Diego de Riaño en el siglo XVI, ya que fue construida en 1929 por el arquitecto Antonio Arévalo para alojar la campana del reloj.

También la antigua Fábrica de Tabacos posee varias espadañas, una de ellas desaparecida. La más curiosa es la que se sitúa entre el Patio de los Carros y el Patio de la Fuente, pues alberga una espadaña con una doble campana en un mismo vano.

La Catedral hispalense, visita obligada para todos los turistas, recoge en su cubierta una pieza en mal estado de conservación, a pesar de la importancia que tiene el edificio.

Además, la cercana presencia de la Giralda hace que todas las miradas que alzan su vista al cielo se detengan en la gran torre-campanario que simboliza la ciudad y no en la pequeña espadaña. También en la Catedral, concretamente en la Puerta del Perdón del Patio de los Naranjos, se erige otra espadaña de mayor tamaño y realizada en periodo renacentista.

Otro de los edificios más peculiares es el antiguo hospital de las Cinco Llagas actual Parlamento de Andalucía, en el que llegaron a situarse cinco piezas, algunas desaparecidas. Es el enclave con más espadañas de Sevilla, aunque sólo una de ellas, la de la capilla, tiene campana.

En total, pudieron ser 11 las espadañas desaparecidas, según el experto Miguel Ángel Soler, por lo que quedan un mínimo de 156 piezas en la capital. De hecho, en el convento del Socorro se han fotografiado hasta tres en un mismo lugar.

Las espadañas son piezas muy singulares que se han construido en toda Europa desde el siglo XIV. Cada una de ellas posee un toque propio otorgado por su autor, aunque siempre se usan los mismos elementos.

A pesar de que todas las corrientes artísticas han usado estas piezas, el Barroco es el que más lo ha empleado, coincidiendo con el estilo que más representa a la capital.

En Andalucía se desarrolló un estilo regionalista, caracterizado por usar volutas redondeadas y tonos albero. Aún así, es en la provincia de Sevilla donde se aprecian adornos que no se dan en otros pueblos. En la Sierra Norte hay espadañas adornadas con azulejos que forman media circunferencia, mientras que en Lebrija estas piezas son mochas, es decir, no tienen remate hacia arriba. La historia de las espadañas está presente en toda la ciudad, aunque algunas de sus campanas ya no existan. Otras continúan sonando por si consiguen llamar la atención de algún viandante que se atreva a descubrir el secreto de su existencia.

Curiosidades

Convento de Santa Inés
La espadaña del Convento de Santa Inés es la pieza más antigua que se conserva en Sevilla. Data de 1374 y es de estilo mudéjar. Está formada por dos cuerpos de campana con tres arcos y se encuentra en buen estado.

Iglesia de la Magdalena
Esta pieza es llamativa por su anchura, ya que cuenta con tres cuerpos de campana y siete vanos, con seis campanas. El conjunto está en buen estado de conservación y está decorado por una llamativa azulejería.

Convento de Santa Paula
La espadaña que se erige en el convento de Santa Paula pertenece al proto-barroco sevillano y esta formada por dos cuerpos y cuatro vanos con sus correspondientes campanas. En el interior, existe otra espadaña de hierro, más pequeña y única en su estilo.

Iglesia de Nuestra Señora de los Dolores
La última espadaña que se sumó a la lista es la de la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de los Dolores, edificada entre 1999 y 2002 en el Cerro del Águila. La pieza, decorada por azulejos azules, está constituida por un solo cuerpo y dos vanos simétricos.

PÉREZ, Sara

El Correo de Andalucía (29-08-2010)

  • SEVILLA: Campanas, campaneros y toques
  • Campanarios: Bibliografía

     

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