LLOP i BAYO, Francesc - Propuesta de restauración de las campanas de Alustante

Propuesta de restauración de las campanas de Alustante

Tras visitar nuevamente la parroquia de la Asunción de Alustante (Castilla la Mancha) con motivo del Curso de Introducción a los toques de campanas del Señorío de Molina, me complace proponer el plan de trabajo para la restauración de las cuatro campanas de la imponente torre.

Las campanas: estado actual

Existen cuatro campanas en la torre, que siguen un modelo habitual de villas de mediano tamaño, en una zona que se extiende desde Aragón hasta parte de Castilla la Mancha. Como es habitual dos campanas pequeñas o campanillos, utilizados para ciertos repiques festivos menores, toques de muertos especialmente de niños así como la celebración general de las grandes fiestas anuales, así como dos campanas mayores. Solamente el campanillo menor conserva el yugo original de madera mientras que las otras tres tienen yugo metálico.
A falta de estudios más concretos, podemos decir que la campana menor, es de 1803, de autor anónimo, de 66 cm de diámetro y 166 kilos de peso. Esta conserva un yugo de madera con palanca para el bandeo (que es la forma local de describir al volteo completo) mediante soga a distancia. Muestra de ello es la cuerda aún atada a la palanca y sobre todo el desgaste que esa soga produjo, a lo largo de muchos años de uso, en el brazo y en el cabezal de madera. Hay igualmente marcas circulares en el muro. De esa técnica no queda otro recuerdo que las citadas huellas en yugo y fábrica de la torre. La campana tuvo un electromazo trifásico para los toques automáticos, ahora totalmente en desuso.
La segunda campana es de Ramón Colina, de principios del XX, de 73 de diámetro y unos 225 kilos de peso. La campana tiene yugo de hierro de MANCLÚS, la empresa valenciana que electrificó el conjunto en los años 70. Esta campana, como la mayor, podían bandear completamente con un motor continuo (aún existente) y desconectado.
La tercera campana es de los HERMANOS COLINA de Sigüenza, fundida según parece en 1928 y que tiene un singular yugo de hierro con remaches, probablemente fabricado por estos mismos fundidores castellano-manchegos. Se trata de un contrapeso muy raro, y que quizás debiera ser conservado (aunque no en la propia campana como apuntaremos más adelante). Esta campana está inmovilizada para impedir el bandeo manual y dotada de un electromazo trifásico exterior también en desuso. Ocupa el lugar de una campana anterior mucho más ancha, para la que debieron ampliar el vano de forma exagerada, para que pudiese bandear sin tropezar en los muros. Mide 106 cm de diámetro y probablemente pese unos 690 kilos. Carece de asas, no por defecto de fundición sino por la aplicación de un proceso industrial que unido al yugo metálico abarataba los costes (aunque modificaba radicalmente el sonido de la misma).
La campana mayor es fruto de una refundición de la empresa SALVADOR MANCLÚS de València en 1974. Fue dotada de motor continuo y de electromazo trifásico, ambos en desuso.
En la actualidad el único sistema de toque a distancia es un par de sogas que atraviesan la torre y la bóveda del coro desde donde se tocan las dos campanas mayores. Para otros toques (repiques, bandeos) es preciso subir a la sala de campanas.
Ésta ha sido restaurada recientemente, renovando el solado así como la trampilla de acceso a la misma. Esta trampilla es muy eficaz para la entrada de aguas por el vano pero es muy poco respetuosa con la importancia del monumento.
Hay que destacar el alto interés de las seis barandas de hierro, una en cada vano, y cada una de manera diferente, que muestran el extraordinario buen hacer de unos herreros del pasado. Estos balcones se completaban, sin duda, con una parte trasera de madera (hay incluso huellas en uno de los muros) que servían sobre todo para aumentar la resonancia de la sala, más aún si tenemos en cuenta que el techo es plano y no con una bóveda como sería habitual para extender mejor los sonidos de las campanas en todas las direcciones.
Como hemos apuntado los toques se realizan ahora de manera manual, bandeando con cierta facilidad la campana mayor y con gran esfuerzo el segundo campanillo mientras que se repican las otras dos, aunque lo más habitual es repicar las tres mientras bandea la mayor.
Hay igualmente una espadaña, ubicada sobre el presbiterio, que probablemente tenía una campana pequeña con una doble función: para los toques diarios (como las misas de los días de labor) y para avisar a los campaneros.

Propuesta de restauración

El trabajo de restauración debe ser realizado por una empresa competente que cumpla con los siguientes puntos:

Restauración acústica

Ya que parece inviable el cambio del techo de la sala de campanas, al menos deben reponerse las tablas de madera, tratada para la intemperie, y ubicadas tras los extraordinarios balcones de forja, para mejor la sonoridad y sobre todo aumentar la resonancia de los tonos más bajos de las campanas mayores. No se trata por tanto de una medida de seguridad para los campaneros y visitantes (aunque sin duda redundará en una mejor garantía para las personas presentes en la sala) sino de una solución sobre todo acústica, para la totalidad de los toques y no solo para el momento puntual de los accesos.

Restauración de los yugos de madera

Las cuatro campanas deben ser dotadas de sendos yugos de madera, con sus correspondientes accesorios, entre ellos rodamientos autocentrados y empotrados en la fábrica como ocurre con la campana menor.
En la medida de lo posible debe restaurarse el yugo existente de la campana menor, con los límites que marque la seguridad. En cualquier caso el nuevo yugo de la campana deberá tener la misma forma y función que el actual, así como el del campanillo mayor, con la salvedad que en el primero la palanca de bandeo estará, como la actual, a la derecha de la campana (03 horas) mientras que en la otra campana estará a la izquierda (09 horas) todo ello para acercar a los campaneros de las pequeñas y no molestar a los de la mayor.
El yugo de las dos mayores seguirá el modelo de otros de la zona, de dimensiones y contrapeso adecuado. Probablemente necesiten también una palanca de bandeo, aunque sea solo para tocar las campanas a medio bando (balanceo) o para invertirlas e iniciar así el toque circular.
Mecanización del conjunto
La mecanización de este conjunto plantea ciertos problemas en cuanto a la intensidad de los mecanismos. Dicho de otro modo, debe decidirse si estos mecanismos son unos auxiliares de los campaneros, como ocurre en la Catedral de València, en que solamente una campana bandea con motor de impulsos para los toques ordinarios y hay mecanismos neumáticos que tiran exclusivamente de los badajos de las dos campanas mayores.
Esta sería nuestra propuesta, teniendo en cuenta la existencia de un grupo activo de campaneros. Los mecanismos servirían para los toques ordinarios tanto diarios como semanales y anuales, mientras que todos los demás toques se realizarían manualmente desde la sala de campanas.
a) Mecanización suave
En este caso dos mecanismos neumáticos tirarían de los propios badajos de las dos campanas mayores, que quedarían fijadas para ordinario, pero que se podrían bandear manualmente cuando se quisiese, quitando simplemente el cable con gancho que uniría el badajo al mecanismo neumático. Esta solución permite una gran rapidez de respuesta para reproducir los repiques tradicionales.
El campanillo mayor podría bandearse con motor de impulsos, para señalar los domingos y fiestas menores.
El conjunto estaría gobernado por un ordenador adecuado que interpretase los diferentes toques ordinarios (oración de mañana, mediodía y tarde, ánimas de noche, toques de misa diarios, de domingos y de fiestas menores, difuntos… e incluso la señal de tintilinulo desde la cruz de mayo hasta la cruz de septiembre, como es tradicional).
En cualquier caso no parece conveniente que estas campanas interpreten toques de reloj, aunque pudieron haberlo hecho en el pasado, debido a la existencia de un reloj público en funcionamiento ubicado en “la Casa del Lugar” o Ayuntamiento de Alustante.
b) Mecanización dura
En este caso las cuatro campanas tendrían motor de impulsos y electromazo monofásico exterior, ubicados en el caso de las dos mayores y la pequeña a la izquierda y en el campanillo mayor a la derecha, esto es al lado opuesto de la palanca de bandeo.
En cualquier caso estos mecanismos reproducirían con las limitaciones habituales técnicas, los toques tradicionales, y no impedirían los toques tradicionales.
Frente a una mayor comodidad de los mecanismos, la respuesta sería menos efectiva en los repiques, ya que los electromazos apenas pueden dar tres golpes por segundo, frente a los diez o doce de los mecanismos neumáticos (siempre inferiores a los 20 o más golpes de los buenos repiques manuales).

Plan de mantenimiento

El conjunto restaurado deberá tener un plan de mantenimiento anual, con dos niveles: uno más ligero, de estricta conservación de las instalaciones, realizado por los propios campaneros debidamente instruidos, y un plan anual de mantenimiento realizado en aquello que sea posible por la misma empresa instaladora.

Propuesta final

En cualquier caso este proyecto, ya puesto en práctica en docenas de torres, debe ser realizado tal cual, es decir que las empresas que presenten propuestas deben adaptarse a lo indicado, que es posible de realizar, fácil de mantener, y no impide los toques manuales.
Vale la pena por tanto solicitar al menos los tres presupuestos que exige la ley, y elegir no tanto el que sea más económico sino aquel que cumpla mejor con las necesidades de restauración de los valores originales de este interesante conjunto de campanas, que cuenta con el más importante valor añadido, como es la existencia de un grupo de animosos campaneros dispuestos a expresar los sentimientos de la comunidad a través de sus campanas.
Por supuesto quedamos a la disposición de Alustante para asesorarles a tomar la mejor decisión y ayudarles en el proceso de la restauración de este importante conjunto de campanas.


LLOP i BAYO, Francesc

LLOP i BAYO, Francesc (06-08-2009)
  • ALUSTANTE: Campanas, campaneros y toques
  • Restauración de campanas: Bibliografía
  • Francesc LLOP i BAYO: bibliografia

     

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