REDACCIÓN - El alcalde de Alcublas quiso expedientar al cura por alarmar con el toque a difuntos

El alcalde de Alcublas quiso expedientar al cura por alarmar con el toque a difuntos

Manuel Civera (PSPV) acusa al párroco de usar las campanas de la iglesia para hacer política y alterar a los vecinos

El alcalde de Alcublas, el socialista Manuel Civera, parece haber encontrado en la iglesia de San Antonio Abad al rival acérrimo que no tiene en el salón de plenos. El reciente toque a difuntos para censurar la aprobación del anteproyecto de la ley del aborto ha sido interpretado por la primera autoridad municipal como un acto político más que religioso.

Por este motivo, y dada la alarma que se creó en el municipio, el alcalde quiso expedientar al cura, Miguel Ánguel Bondía, por alterar el orden público, aunque al final desistió. «No vale la pena ni molestarse en eso. Hace una detrás de otra y ya hemos renunciado a cualquier tipo de amonestación», indicó Civera.

La gota que está acabando por llenar el vaso saltó el pasado jueves. El reciente anteproyecto de ley del aborto que el Gobierno ha sacado adelante tuvo su respuesta en un toque de campanas que en los municipios se usa para anunciar que un vecino ha fallecido. La medida fue efectiva, pero confusa. Algunos ciudadanos salieron a la calle para conocer la identidad del finado. Todo quedó en un susto cuando se enteraron por fin que se trataba de la forma de protestar del párroco contra la nueva medida del Estado.

Indiferencia

Las acciones del cura ya encuentran indiferencia en el Ayuntamiento. «Estoy convencido de que ha confundido su oficio. Ha nacido para político y, de hecho, usa los símbos y el cargo que tiene en la iglesia para ello», aseguró el alcalde de Alcublas.

De hecho, según Civera, las homilías de Miguel Ángel Bondía se han convertido en verdaderos mítines políticos. «Recientemente, durante un sermón, criticó a los rojos de la guerra civil, lo cual no debe ser agradable para los feligreses de izquierdas que acuden a misa. La gente va a la iglesia y lo que se encuentra es con un político, no con un sacerdote».

La máxima autoridad municipal fue más allá y aseguró que el cura se merece que el pleno le declarare persona non grata por todas las acciones que lleva a cabo desde su púlpito. «Somos un pueblo pequeño donde el toque a difuntos es algo muy importante. No se puede alterar así a los vecinos. Es un imprudente», aseveró el alcalde.

El tira y afloja que el Ayuntamiento mantiene con el cura no es nuevo y se alarga en el tiempo. Cualquier atisbo de colaboración se entendería más como un milagro que como un acercamiento espontáneo. La charla del alcalde con las autoridades eclesiásticas para obrar el fenómeno divino se ha encontrado con un gran silencio, con un muro infranqueable.

«Hablé con el vicario para intentar que el Ayuntamiento pudiera trabajar con el cura en temas sociales, pero no ha podido ser. La colaboración que hubiera nacido para beneficiar a la gente que más lo necesita ha acabado en nada», se lamentó Manuel Civera.

El alcalde no escondió su malestar por la forma de predicar del párroco, aunque aseguró que no es competencia municipal el pedir al Arzobispado un relevo. «Las autoridades eclesiásticas deben darse cuenta de la forma de actuar del párroco y enviarnos a uno con el que se pueda trabajar en favorde los vecinos necesitados».

Un vecino del municipio mostró su malestar por la actuación del cura. « A misa va gente de todos los colores y él no debería meterse en cosas que no debe».

Por su parte, el párroco Miguel Ángel Bondía se negó ayer a realizar cualquier tipo de declaración sobre su particular toque de campanas, una postura que también ha adoptado el Arzobispado.


REDACCIÓN

Las Provincias (20-05-2009)
  • ALCUBLAS: Campanas, campaneros y toques
  • Ruido y denuncias: Bibliografía

     

  • Volver a la página anterior
  • Menu inicial CAMPANERS DE LA CATEDRAL DE VALÈNCIA
    Campaners de la Catedral de València
    Buscar campana, campanario, población, fundidor, año fundición, epigrafía, autor, artículo
    © Las Provincias (2009)
    © Campaners de la Catedral de València (2017)
    campaners@hotmail.com
    : 11-12-2017
    Convertir a PDF