SANGENÍS, Maria Josep - Campanas olvidadas

Campanas olvidadas

ENCUENTRO. Los más viejos enseñan a sus nietos la centenaria tradición. Son importantes en los pueblos para anunciar algunos eventos.
El pueblo leridano de Os de Balaguer reúne a 100 campaneros de toda España para no perder la tradición.

Un día al año las campanas no paran de repicar en Os de Balaguer. Desde hace catorce años esta pequeña localidad de la comarca de la Noguera acoge la Trobada de Campaners. A esta cita acuden campaneros de toda España y también de varios países europeos con el objetivo de difundir este singular oficio y evitar su desaparición.
Más de cien campaneros se reunieron ayer en Os de Balaguer con motivo de la catorce edición de esta fiesta, con la pesencia de Marta Ferrusola, la esposa de Jordi Pujol, que apadrinó la nueva campana de la localidad leridana.

Aunque la mayoría de los campaneros superan los sesenta años de edad no dudaron en subir las 130 escaleras empinadas del campanario para ofrecer toda una demostración de su arte.

«Ahora no es como antes, porque hay muchos medios para comunicarse pero las campanas todavía siguen siendo útiles, sobretodo en los pueblos pequeños, para anunciar determinados acontecimientos», explicaba ayer Vicenç Alonso, párroco de Os de Balaguer y presidente de la Cofradia de Campaners de Catalunya.

Esta cura recuerda, que «ahora en los pueblos las campanas se utilizan para llamar a misa, rosario o funerales, pero hay muchos más toques, porque antes había para anunciar que había fuego, que algún vecino estaba agonizando, incluso era diferente si era hombre o mujer, que alguien se casaba o para llamar a somatén».

«Con esta fiesta queremos evitar que se pierda la tradición», asegura.

Lo tienen un poco difícil porque hay poca gente joven que se dedique ahora al oficio de campanero, aunque el empeño de la Cofrafia de Campaners está dando resultados. En algunos pueblos de Cataluña los campaneros más veteranos dan cursos y no les faltan alumnos. Jaume Font tiene 88 años y durante setenta años ha sido campanero de Cervera. Ahora transmite su arte a los más jóvenes, «ya he dado tres cursos y la verdad es que ha venido gente, tanto chicos como chicas, y a mi me alegra ver que se interesan por este trabajo». Jaume Font empezó con ocho años, «el campanero que había entonces en Cervera quiso que aprendiera y yo vi que me gustaba».

Tantos años de trabajo dan para muchas anécdotas, «cuando el Rey Alfonso XII visitó Cervera toqué las campanas durante dos horas seguidas, sin parar».

Otros campamentos se encargan de transmitir personalmente a sus hijos o nietos esta tradición. Es lo que hace el campanero de Ivars de Noguera. Su nieto, Jordi de nueve años ya participa en este encuentro de campaneros de Os de Balaguer, «mi abuelo me ha enseñado dos toques el de fiesta que es muy fácil y el de fuego, que lo estoy aprendiendo porque es más difícil».

Pero no sólo la edad se lo pone difícil a los campaneros para continuar, si no también las nuevas tecnologías. Casi todos reniegan de las campanas electrónicas por las que optan muchas iglesias, sobretodo en las ciudades, «desde luego que no es lo mismo. No hay nada como la cuerda para dar un buen toque. Con las campanas electrónicas, cualquiera puede ser campanero. Si en la iglesia de mi pueblo ponen campanas electrónicas, yo me retiro de este oficio», asegura Jaume Tarragona, campanero de Palau d Angelsola, desde hace 49 años.

SANGENÍS, Maria Josep
El Mundo (30-04-2001)
  • CERVERA: Campanas, campaneros y toques
  • OS DE BALAGUER: Campanas, campaneros y toques
  • Concursos, encuentros, muestras de campaneros: Bibliografía
  • Campaneros: Bibliografía

     

  • Volver a la página anterior
  • Menu inicial CAMPANERS DE LA CATEDRAL DE VALÈNCIA
    Campaners de la Catedral de València
    Buscar campana, campanario, población, fundidor, año fundición, epigrafía, autor, artículo
    © El Mundo (2001)
    © Campaners de la Catedral de València (2017)
    campaners@hotmail.com
    : 18-10-2017
    Convertir a PDF