LLOP i BAYO, Francesc - Informe sobre las campanas de Aldehuela de Liestos

Informe sobre las campanas de Aldehuela de Liestos

Propuesta de restauración

En 1983 y 1984, el técnico que suscribe recibió el encargo por parte del Ministerio de Cultura primero y de la Diputación General de Aragón, de estudiar los toques de campanas y el estado de las instalaciones de 50 poblaciones de todo Aragón. Este trabajo fue la base de nuestra tesis doctoral defendida en la Universidad Complutense en 1988 bajo el nombre Los toques de campanas en Aragón: un instrumento de comunicación tradicional.
Entre las localidades estudiadas se encontraba Aldehuela de Liestos, donde entrevistamos y grabamos en vídeo al señor Aurelio Ramos el 12 de setiembre de 1984. También documentamos las campanas y las instalaciones, resultando un trabajo de gran interés, con características comunes a otros lugares de Aragón, pero con peculiaridades propias, como es habitual con los toques de campanas tradicionales.

La espadaña y las campanas

Las dos campanas de Aldehuela se encuentran en una espadaña, ubicada sobre la cubierta del templo. Tras esta espadaña hay una pequeña terraza donde se ubica el campanero para repicar o bandear las campanas, aunque algunos toques se pueden realizar desde abajo, ya que la cuerda de la campana mayor llega hasta la entrada del templo mientras que la cuerda de la pequeña alcanza hasta el coro. En consecuencia las señales más urgentes o las cotidianas se realizaban desde el mismo nivel del suelo, mientras que otros toques, probablemente difuntos y el repique dominguero, se interpretaban desde el coro, aunque si se tocaban desde la terraza se hacían con más gracia y velocidad. Finalmente el “bandeo”, es decir el volteo a la manera aragonesa, solamente se puede interpretar desde la terraza. Las dos campanas tienen cierto interés y una gran sonoridad.
Santa Bárbara: la campana pequeña
La menor denominada Santa Bárbara es de 1881, mide 58 cm de diámetro, pesa unos 113 kilos, y seguramente fue construida por los COLINA de Sigüenza, aunque no consta ningún nombre de autor. Se encuentra a la izquierda, mirando desde la cubierta a las campanas, y es la más aguda de las dos, aunque se diferencia solamente en dos centímetros de diámetro respecto a la otra. La campana tiene una breve inscripción que combina el latín y el español "STA BARBARA ORA PRONOBIS AÑO DE 1881." y que debieron escribir "SANCTA BARBARA ORA PRO NOBIS AÑO DE 1881" lo que se puede traducir como SANTA BÁRBARA RUEGA POR NOSOTROS. El texto procede de la letanía de los santos, y es característico de una campana "industrial", en serie, sin referencia al lugar ni a las advocaciones propias del templo.
En el medio hay, a la parte de afuera, una cruz con pedestal.
En el yugo metálico pone "ROSES / ADZANETA (VALENCIA)", que corresponde a la empresa que hizo la instalación.
Santa María, la campana mayor
La campana mayor, de 60 cm de diámetro, y unos 125 kilos de peso aproximado, es mucho más interesante.
La campana tiene una inscripción aparentemente misteriosa, que combina iniciales así como el año en latín "I M I I Y A ANNO I76O" que probablemente signifique "IESUS, MARIA, IOSEPH, IOAQUIM Y ANA, es decir JESÚS, MARÍA, JOSÉ, JOAQUÍN Y ANA. AÑO 1760.
En el medio tiene, a la parte de adentro, una cruz con pedestal.
En el yugo metálico pone "ROSES / ADZANETA (VALENCIA)", que corresponde a la empresa que hizo la instalación.
Instalación
Ambas campanas tienen los yugos metálicos, instalados por ROSES de Atzeneta d’Albaida, una empresa centenaria, que construyó campanas y sustituyó yugos hasta los años 60. En aquellos momentos se creía que era necesario cambiar los yugos de madera por otros metálicos, suponiendo que iban a durar eternamente.
La experiencia ha demostrado por el contrario los efectos negativos de estos contrapesos. Por un lado tienen una peor sonoridad, reforzando los armónicos agudos y transmitiendo los armónicos bajos a la torre, de modo que las campanas suenan más “metálicas” y por menos tiempo, produciendo peligrosas vibraciones a la fábrica del edificio.
Por otra parte su duración ha sido mucho más breve de lo previsto: a los treinta o cuarenta años estos yugos deben ser remplazados, incluso porque la corrosión interna los ha partido, cayendo la campana y todos sus accesorios a la calle. Además han sido la causa, por el desplazamiento de los ejes, de constantes roturas de badajos y de numerosas campanas quebradas.
La única “ventaja”, con efectos acústicos diferentes de los originales, es el menor esfuerzo necesario para el “bandeo” o volteo a la manera aragonesa.
Como se ha indicado, ambas campanas tienen sendas cuerdas que llegan a diferentes niveles del templo, según su mayor o menor uso. No obstante, están fijadas, mediante soportes casuales (un barrón en un caso, un badajo en el otro) para impedir su movimiento durante los repiques a distancia.
Cabe indicar la diferente ubicación de las cruces en ambas campanas: la mayor tiene la cruz hacia adentro, lo que supone una falta de respeto a los usos simbólicos del instrumento. Es sabido que, tradicionalmente, las cruces de las campanas, correctamente orientadas, esto es hacia fuera, de donde siempre viene el mal, protegían la comunidad.

Los toques recogidos

Se adjuntan los seis toques recogidos en video, así como una toma de la espadaña y del atado de las cuerdas. Debe señalarse que, aunque la calidad de la imagen no es buena, se trata de los primeros videos a los que fue posible acceder en 1983, cuando estos mecanismos no estaban, en absoluto, popularizados.
La imagen, grabada originalmente en beta, tiene un buen sonido. La necesaria compresión para poder verlas en ordenador aún limita más la calidad, que se ve más reducida en las grabaciones que se encuentran en Internet, en las direcciones que se indican al final. No obstante, el sonido es muy aceptable, y las imágenes, ciertamente limitadas, son históricas e irrepetibles: según nuestras datos hacia 1992 el informante ya había fallecido.
Los vídeos sirven por tanto para documentar la actividad y también para enseñar los toques a futuros campaneros.
Los toques grabados son los siguientes:
Repique dominguero
El primer toque de la misa de los domingos. También el repique de fiestas (sin la parte final que indica “toque de misa” e incluso el de los sábados a mediodía para anunciar que el día siguiente es festivo. Incluso, a la manera aragonesa, ese repique se tocaría antes y después de bandear las campanas, siempre sin el añadido de toque de misa final.
Es muy probable que solamente hubiese dos toques de misa dominguera antiguamente: el primero repicado, como está grabado, y el segundo, con la cuerda de la grande, desde el mismo templo, en el momento de comenzar la misa “las campanadas”. También es probable que en la actualidad se hagan tres toques, el primero repicado y el segundo y tercero con campanadas sueltas de la mayor. No obstante somos partidarios de tocar a la manera antigua, es decir, con dos toques nada más.
Muertos
El toque de muertos tiene ciertos aires similares a otros pueblos próximos, aunque se diferencia, como es habitual. Tiene una parte acelerada al principio y al final, y una parte lenta en que se alternan varias campanadas seguidas, incluso rápidas de cada una de las dos campanas. No es improbable que el toque se realizase tres veces para hombres y dos para mujeres, al menos para el momento de anunciar la muerte, aunque en la grabación solamente se indicó un solo tipo.
Angelis
El nombre es poco habitual, ya que normalmente se llama, en muy escasos lugares, el toque de “angelis” para el entierro de los niños bautizados, que no han hecho la comunión. Este es el nombre en latín.
Sin embargo aquí se refiere, sin la menor duda, al toque de Ángelus, tañido al menos a mediodía, aunque en algunos lugares también al alba y al atardecer. De hecho la forma recogida recuerda más los toques “de perdidos” o de “ánimas” de por la noche, en muchos lugares de Aragón.
Quema
El toque de quema o de alarma se realiza con la campana mayor, y por tanto desde el nivel de calle, para llamar a la comunidad con urgencia.
Rogativas
El toque de rogativas de Aldehuela es de gran interés. Aunque se asemeja al de difuntos de otros lugares de Aragón está claro que es un toque procesional, que acompaña un movimiento pausado, seguramente en marcha hacia los límites de la población para pedir por las cosechas y para bendecir términos.
Bandear
En Aragón se llama bandeo al toque circular de las campanas, es decir el volteo. Por tanto esta palabra, utilizada también en La Rioja y en Navarra, el Valle del Ebro, debe reservarse para esta modalidad de toque, y no emplearse como sinónimo de balanceo.
El bandeo de Aldehuela es muy singular, ya que se realiza impulsando la campana, con ciertos cambios acústicos: la campana gira más rápido (pues se impulsa cuando cae y no cuando sube como es habitual) disminuyendo por tanto el intervalo entre un badajazo y el otro, y por otra parte cambia la sonoridad, al tocar el bronce con las manos.
Al final, como es usual, se frenan las campanas, para diferenciar el toque festivo de un posible toque de difuntos con el balanceo prolongado.
Sala de campanas
La última toma de vídeo corresponde al atado de los badajos y ciertos detalles de la espadaña y de las campanas, tras los toques.

Actuaciones propuestas

Desde un punto de vista acústico hay dos actuaciones necesarias: la espadaña debe seguir abierta, como en la actualidad. La cobertura de la misma, incluso la realización de una pequeña sala tras ella, para resguardar a campaneros, campanas y mecanismos, modificaría rotundamente la sonoridad del conjunto. Del mismo modo deben reponerse los yugos de madera, a la manera aragonesa, con les ejes cortados, es decir dos ejes en el brazo de madera, sin continuidad metálica entre los mismos y la campana, como es habitual en estas zonas aragonesas.
También deben limpiarse las campanas, por dentro y por fuera, mediante chorro de arena húmedo y suave, para recuperar la sonoridad modificada a causa de la suciedad acumulada con los años.
Igualmente deben orientarse correctamente, es decir con la cruz hacia fuera.
Tras las campanas debe existir, como en la actualidad, una pequeña plataforma de acceso a las campanas, tanto para el mantenimiento como para el posible toque manual. Podría instalarse una barandilla muy ligera, incluso de un solo tubo acodado, de acero inoxidable, para marcar el espacio de trabajo y de seguridad. En cualquier caso debe ser muy transparente, para no modificar la acústica del conjunto.
La restauración de las campanas debe realizarse del siguiente modo: es preciso dotar ambas campanas de sendos yugos de madera, debidamente protegida para la intemperie, así como los herrajes, y dotar al conjunto de motores de impulso para el bandeo (volteo completo, en un sentido) así como de electromazos para los toques automáticos. Debe existir igualmente un interruptor de desconexión de los mecanismos en la espadaña para permitir los toques manuales así como para detener los aparatos para su revisión o en caso de emergencia.
La instalación no debe impedir, de ningún modo, ni el repique manual, desde la plataforma, ni el posible volteo por una o dos personas, desde el mismo lugar. Debe recordarse que el volteo es una tradición secular que busca, por el movimiento de la campana, la creación de sonoridades cambiantes y envolventes, que de ningún modo pueden conseguirse con campanas fijas percutidas. Por otra parte debe recordarse la existencia de estudios, como la Tesis Doctoral del Profesor Salvador IVORRA CHORRO, de la Universitat Politècnica de València, que tuvimos el honor de codirigir. Este trabajo de Ingeniería de estructuras demuestra que el esfuerzo lateral de una campana volteada, y tocada a la manera tradicional, manual o mecánicamente, es menor del 10% del peso total en cada uno de los ejes, es decir en este caso de unos 15 kilos como esfuerzo horizontal, lo que es inapreciable sobre las estructuras de la fábrica.
En consecuencia debe dotarse de un ordenador que tenga programados los siguientes toques:
Toque de diario
20 golpes de la campana mayor – Para misas, rosarios y otros avisos entre semana. También puede servir de segundo toque de los domingos y festivos.
Repique dominguero
El repique sin la parte final, de aviso a misa.
Toque de angelis
Toque de muertos
La señal, sin la parte final de aviso a misa
Toque de rogativas
Toque de quema
Bandeo de la campana pequeña
Durante un minuto
Bandeo de la campana mayor
Durante un minuto
Bandeo de las dos campanas
Durante tres minutos. El bandeo debe ir siempre precedido y seguido, según costumbre aragonesa, del repique dominguero. Tras el repique se hará señal de misa en caso de anunciar este acto comunitario.
Estos toques programados deben ordenarse de la manera siguiente:
Angelis:
todos los días menos sábados y vísperas de festivos a las doce en punto.
Víspera de domingo:
los sábados a las doce el repique dominguero sin señal de misa
Víspera de fiestas menores (“Fiestas”)
A las doce Repique – bando de la pequeña – Repique, sin otra señal
Víspera de fiestas mayores (“Solemnidades”)
A las doce Repique – bando de la mayor – Repique, sin otra señal
Víspera de las fiestas (fiestas del pueblo, Navidad, Corpus, Inmaculada)
Repique – bandeo de las dos campanas – repique. La víspera de Pascua no hay repique porque el sábado santo no tocan las campanas.
Muertos
Nada más conocido se toca la señal, es decir el toque sin aviso de misa. Para el entierro, el primer toque es el de muertos y luego el primer toque de misa. No se realizará otra señal de muerto, excepto en el momento de la salida del féretro hacia el cementerio.
Toques de misa de domingos y festivos.
Somos partidarios, tanto por recuperar las tradiciones como para no tocar en exceso, de recuperar los dos toques de misa: el primero repicado, con o sin bandeo, según se indicó para las vísperas, y el segundo, al empezar la misa (“las campanadas”, otros veinte golpes de la campana mayor. Otro tanto debe decirse para los toques de difuntos.
Toque de quema
Cuando por desgracia ocurra.
Toque de Rogativas
Este hermoso toque no debe prolongarse con exceso, al menos mecánicamente. Puede marcar la salida y la entrada hacia la bendición de términos o hacia la ermita.
No es improbable que en la sociedad tradicional hubiese muchos más toques (distinción de sexos de difuntos, diversas clases de entierros, toques diferentes para niños, mayores y clérigos, señal de alzar a Dios, toque contra las tronadas, y alguno más) pero los indicados, incluso con la limitación a dos toques para las misas de domingos y festivos, parecen suficientes para los tiempos actuales. Respecto al reloj, siempre posible con los ordenadores actuales, no somos excesivamente partidarios. En todo caso, sería suficiente tocar las horas y las medias, desde las ocho de la mañana a las doce de la noche con la pequeña. Parece que tocar los cuartos con la pequeña y las horas, repetidas o no con la mayor, es un exceso que debe evitarse.
Finalmente parece conveniente realizar una presentación de las campanas y la torre restauradas, incluso exponiendo las campanas en el templo antes de volver a su espadaña original. Incluso puede ser oportuno festejar la inauguración con un concierto de toques manuales realizados a la manera tradicional.
LLOP i BAYO, Francesc (10-07-2007)
  • ALDEHUELA DE LIESTOS: Campanas, campaneros y toques
  • COLINAS, LOS (SIGÜENZA): Inventario de campanas
  • Restauración de campanas: Bibliografía
  • Francesc LLOP i BAYO: bibliografia

     

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    : 18-11-2017
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