LLOP i BAYO, Francesc - Santa Iglesia Catedral de Jaén - Informe sobre la torre, las campanas y los toques

Santa Iglesia Catedral - Jaén Informe sobre la torre, las campanas y los toques

Dr. Francesc LLOP i BAYO
Equipo de recogida de datos
Juan Ignacio GONZALO ÁLVARO; Salvador-Artemi MOLLÀ i ALCAÑIZ
Fecha de la recogida de datos: 25/10/1992
Fecha del informe: 16/09/1994

El GREMI DE CAMPANERS VALENCIANS recibió el encargo del Ministerio de Cultura de España de hacer el inventario de las campanas de las Catedrales españolas. En su primera fase, el trabajo recogió las características de las campanas, de las torres y de los toques de las campanas de la Corona de Aragón. En una segunda fase se recogieron los datos de las campanas de otras veinticinco catedrales de una franja vertical de la península, que comprende la Andalucía Oriental, la Comunidad de Murcia, Castilla-La Mancha, la Comunidad de Madrid, parte de Castilla y León, el País Vasco y Navarra.

Estado de la torre

Descripción
Para ÁLAMO BERZOSA, las dos torres que se levantan lisas, sin adornos, desde la base, miden 63 metros cada una. Al comenzar a destacarse del resto del templo adquieren una gracia más singular por los doce huecos de su primer cuerpo, rematado por balaustrada, desde la que se levanta su segundo cuerpo en forma de octágono, en el que se abren otros ocho huecos, terminados también en arco de medio punto, encima del cual se asienta el casquete esférico, también de piedra, y sobre él la cruz de hierro.
Luego habla de las nueve campanas, ubicándolas erróneamente, ya que dice que hay siete en la parte baja, y dos más arriba: un esquilón y la campana del reloj. Más adelante veremos que son seis las de la sala de las campanas, y tres arriba, las dos del reloj (de los cuartos y de las horas) y el esquilón, que tiene el nombre de San Rafael. También habla de la matraca, describiendo su uso limitado a dos días: En el segundo cuerpo, dando a la calle Campanas, está la enorme matraca, que sólo se emplea para llamar a los fieles a los cultos del Viernes y Sábado Santo, en que la Iglesia prohibe el uso de las campanas en señal de luto por la muerte del Señor.
SARTHOU aporta poco más a la descripción de las torres: Todo ello entre las dos torres que flanquean la fachada (rodeada de enverjado), y mostrando en lo alto cinco ventanales [sic] de las cuatro bandas, y sobre la terraza, octógona, templete con cúpula por remate en cada una de dichas torres gemelas.
Cabe destacar, desde nuestra perspectiva, la utilización de una sola torre, la llamada "Torre de las Campanas" para todos los toques, ya que concentra, en diversos niveles, como es usual, tanto las campanas litúrgicas (primera planta) como el esquilón de aviso (planta alta, por necesidades acústicas) como las campanas horarias; teniendo dos torres hubiese parecido más razonable separar ambas funciones: un campanario para los toques de la iglesia y el otro para los toques del reloj (los llamados "toques civiles").
Estado de conservación
La torre se encuentra en un estado lamentable de abandono, debido a la proliferación de palomas y otras aves, que han llenado las salas, las campanas y las instalaciones de desechos orgánicos.
Visitas públicas
La torre no tiene acceso público.

Campanas

Conjunto actual: croquis de la torre
La torre de las campanas de la Catedral de Jaén tiene nueve campanas, dispuestas en dos plantas. Las seis de la planta baja son las campanas de uso litúrgico, y también el esquilón de la planta alta, mientras que las dos superiores, ubicadas en el segundo nivel, se utilizan para las señales horarias. También hay una matraca de madera, de gran tamaño (supera los dos metros de diámetro), situada en el nivel más alto. Este instrumento de percusión, reservado a la Semana Santa, es uno de los mayores existentes. Está fijada para que no gire y parece que no se usa desde hace tiempo.
pulsar para ver la ficha de la campana
CampanaNombreInstalaciónAutorAño
1San Juanmanual, rota 1770
2San Pedrovolteo y repique mecánicoFERNANDO VILLANUEVA SAENZ (VILLANUEVA DE LA SERENA)1941
3Santísimo Sacramentovolteo mecánicoHIJO DE MANUEL ROSAS (TORREDONJIMENO)1980
4Asunciónvolteo y repique mecánicoMANUEL ROSAS E HIJO (TORREDONJIMENO)1951
5Santo Rostrorepique mecánico 1713
6Campana del Señorvolteo y repique mecánicoFERNANDO VILLANUEVA SAENZ (VILLANUEVA DE LA SERENA)1941
7San Rafaelrepique mecánico 1943
8Cuartosmartillo exterior 1704
9Horasmartillo exterior 1546
La torre de las campanas de la Catedral de Jaén plantea un problema importante respecto a las campanas históricas: por un lado parece que han subsistido a las guerras y a las electrificaciones, como demuestran la (1), de 1770, o la (5) de 1713, sin contar con las dos del reloj, aún más antiguas: la de los cuartos (8) de 1704 o la extraordinaria de las horas (9), de 1546.
Pero, por el contrario, hay varias campanas posteriores a la guerra civil, y algunas inmediatas, como la (2) y la (6), de 1941, o la (7), de 1943, e incluso otras dos más modernas, la (4) de 1951 y la (3) aún más nueva, de 1980.
De cualquier modo, las cuatro primeras son de gran valor, incluso la (1), rajada en la actualidad pero que puede ser restaurada mediante soldadura. Las otras cinco tienen poco interés, porque sus fundidores son de lo más mediocre entre los fabricantes de campanas de la posguerra. Las dos últimas campanas han sido fundidas en la propia provincia de Jaén, pero ése es el único valor que puede otorgársele.
Campanas históricas
Visto el conjunto no es posible saber si hubo más campanas históricas, que han sido refundidas en los últimos años, o si los saqueos de 1936 afectaron también a este conjunto de campanas.
Electrificaciones
Las campanas han sido electrificadas posiblemente por Villanueva Saenz, de la manera más simple, mediante motores continuos, que levantan las campanas a la primera, y que dificultan los volteos manuales, y con el añadido de algunos electromartillos, de gran inercia y lentitud, adosados a las campanas 2, 4 y 5. No deja de ser curioso que la campana menor (1) y la mayor (6) de la sala de campanas no hayan sido mecanizadas, en primer caso probablemente por rotura, mientras que en la mayor es difícil saberlo.

Toques de las campanas

Toques manuales
Los toques manuales han desaparecido de la mayor parte de las campanas de la torre. La actual instalación mecánica impide los toques manuales, y no reproduce los toques ni los ritmos tradicionales. Una campana, histórica, está rajada, otra carece de badajo y sólo tiene martillo electromecánico, y la mayor es la única en estado de marcha que no dispone más que de sistemas manuales para su toque.
Toques mecánicos
Los toques mecánicos están limitados al volteo de algunas campanas, (2), (3) y (4), y al repique eléctrico de (2), (4) y (5), no estando contemplado el medio vuelo tradicional. El conjunto mecánico ofrece pocas posibilidades rítmicas y sonoras.
Por su parte las dos campanas del reloj están conectadas, mediante transmisión mecánica, al mecanismo.
Campanero
Vista la deficiente instalación, que dificulta en gran parte los toques manuales (limitados en realidad a la campana mayor) y al estado de abandono de las instalaciones, parece probable que no haya ningún campanero manual.

Reloj

Mecánico
Existe un reloj mecánico, que está conectado, mediante transmisión mecánica, a las dos campanas horarias.
Electrónico
No nos consta la existencia de un ordenador que gestione los toques automáticos tanto litúrgicos como los horarios.

Estado del conjunto

Analizaremos el estado de las instalaciones, desde el punto de vista de conservación del patrimonio, teniendo en cuenta cómo se conservan las instalaciones históricas, de qué manera reproducen los toques tradicionales y cómo permiten la interpretación de esos toques de manera manual.
En este caso, la electrificación ha supuesto una ruptura con la tradición, una introducción de unas sonoridades mucho más limitadas, y la imposibilidad de realizar los antiguos toques tradicionales.
Conservación de las instalaciones
La electrificación, típica de los años sesenta, significó la destrucción de la instalación tradicional, sustituyendo los yugos de madera, de gran calidad sonora y rítmica, por otros de hierro colado, menos resonantes, y que son la probable causa de rotura reciente de las campanas. Esta instalación ha sido sin duda la causante de la rotura de la campana (1), de 1770. La instalación afectará, seguramente, por la gran retención de los motores, a la fábrica de la torre.
El mantenimiento de la campana pequeña o esquilón en una posición elevada permite, al menos que su sonoridad no se vea mermada, y se expanda de manera correcta.
Reproducción mecánica de los toques tradicionales
La actual instalación no puede reproducir los volteos más que parcialmente (ya que los motores, de tracción continua, giran siempre en el mismo sentido y a velocidad constante), y los repiques de manera muy incompleta (debido a la lentitud de respuesta de los martillos mecánicos).
La falta de un ordenador para la gestión de los toques limita aún más las posibilidades de la instalación, que sólo reproduce una parte mínima y extremadamente simplificada de los toques tradicionales.
Posibilidad de ejecución de los toques manuales
La actual instalación, concebida como una electrificación definitiva frente a los campaneros, impide casi totalmente los toques manuales, ya que es preciso quitar todas las correas para realizar los volteos de las campanas mecanizadas.
Los repiques se ven dificultados por el cambio de altura de las campanas, aunque permanezcan en la misma posición, por el desplazamiento de los ejes.

Propuestas

Protección
En la torre se encuentran varios elementos que han de ser protegidos de manera específica: las campanas (1), (5) y (8), todas ellas del siglo XVIII, que deben ser incluidas, de manera individual, en el Inventario General de Bienes Muebles, por su alto valor. Mayor atención merece la campana de las horas, para la que hay que incoar un expediente de declaración de Bien de Interés Cultural.
Las campanas del siglo XX tienen un mínimo interés, y pueden ser refundidas después de una cuidadosa documentación en caso de rotura.
Intervenciones urgentes
La intervención más urgente consiste en la soldadura de la campana (1). Esta técnica ha sido aplicada con éxito en al menos cinco campanas de la Comunidad Valenciana, y ha sido realizada por una empresa especializada en este menester, en Alemania.
Restauración
La restauración del conjunto, aún conservando todas las campanas existentes, debe tener en cuenta la recuperación de la sonoridad perdida, la reintroducción de los toques tradicionales y la posibilidad de volver a tocar manualmente el conjunto.
Recuperación de la sonoridad perdida
Un primer aspecto que interfiere en la sonoridad de las campanas es la suciedad de las instalaciones, especialmente los desechos orgánicos de las palomas: se debe limpiar ambas plantas, incluyendo no sólo las propias campanas, sino todos sus accesorios y las propias salas.
Un segundo aspecto que interfiere en la sonoridad de las campanas, de manera muy importante, y que está relacionado con la conservación de bronces, badajos y de la misma fábrica, consiste en la reposición de los yugos de madera, para lo que existe afortunadamente el modelo de la campana (5). En esta campana la única intervención admisible sería la sustitución de los antiguos cojinetes de bronce por unos rodamientos autocentrados, que facilitan los toques y requieren una mínima conservación. Los demás yugos de madera seguirán el modelo del existente, adecuados al tamaño de cada una.
Las campanas deben recuperar sus yugos de madera originales, para volver a encontrar su acústica, su volumen sonoro y la seguridad de los bronces y de la fábrica.
Recuperación de los toques tradicionales
Los motores de volteo, en caso de instalarse, deben reproducir los toques tradicionales con sus variantes locales, y no impedir, bajo ningún concepto, los toques manuales. Dichos motores deben ser de los llamados de impulsos, que reproducen los gestos del campanero, haciendo oscilar las campanas, progresivamente, y no frenándolas en absoluto, ya que carecen de reductora; estos mecanismos pueden funcionar con las instalaciones tradicionales, de yugos de madera, como ocurre en la Catedral de València. Los electromartillos para los repiques han de instalarse de modo que no impidan, en su caso, la oscilación o el volteo de las campanas. Estos mecanismos serán de las características adecuadas para reproducir los toques tradicionales, por más rápidos y variados que sean.
Se recomienda el empleo de un ordenador para la ejecución automática no sólo de los llamados toques de aviso, sino de aquellos cíclicos tradicionales, como son los toques de Angelus tres veces al día, el de ánimas al anochecer, o los repiques de víspera de domingos y festivos.
Recuperación de los toques manuales
De manera subsidiaria debiera tenderse a la formación de un grupo de campaneros, que se encargasen del mantenimiento de las campanas y de los toques manuales de las grandes celebraciones.
En cualquier caso toda actuación sobre las campanas, la instalación, el reloj y los toques deberá ser supervisada y autorizada por los Servicios Competentes de Patrimonio de la Comunidad Autónoma, de acuerdo con la Ley de Patrimonio.

Bibliografía empleada

LLOP i BAYO, Francesc
Ministerio de Cultura (1994)
  • JAÉN: Campanas, campaneros y toques
  • ROSAS, HIJO DE MANUEL (TORREDONJIMENO): Inventario de campanas
  • ROSAS, MANUEL E HIJO (TORREDONJIMENO) : Inventario de campanas
  • VILLANUEVA SÁENZ, FERNANDO (VILLANUEVA DE LA SERENA) : Inventario de campanas
  • Campanas (epigrafía, descripción): Bibliografía
  • Francesc LLOP i BAYO: bibliografia

     

  • Volver a la página anterior
  • Menu inicial CAMPANERS DE LA CATEDRAL DE VALÈNCIA
    Campaners de la Catedral de València
    Buscar campana, campanario, población, fundidor, año fundición, epigrafía, autor, artículo
    © Ministerio de Cultura (1994)
    © Campaners de la Catedral de València (2017)
    campaners@hotmail.com
    : 23-09-2017
    Convertir a PDF