SANZ PLATERO, Daniel - El Pulso de Peñafiel

El Pulso de Peñafiel - Relojes monumentales y toques de horas.

Una de las funciones propias de cualquier reloj monumental es la de anunciar a los habitantes el transcurrir de las horas; visualmente ó mediante toques de campana. La vida de los antiguos habitantes de Peñafiel era marcado por este pulso, por este transcurrir del tiempo pautado y marcado; constante en definitiva.

Un reloj monumental suele constar de varias partes: una de las más importantes es la esfera con agujas que plasma a la población la hora establecida por la maquinaria. Entre la esfera y la maquinaria hay una transmisión mediante alambres. La maquinaria es la parte central de la vida del reloj. Ésta consta de un péndulo, el engranaje del tiempo y el engranaje de la campana, si lo tuviere, para que anuncie las horas. Para que el reloj funcione se necesita gravedad y pulso para mover los mecanismos, por tanto existen dos pesas, o una en su defecto. La finalidad de las pesas es de crear fuerza motriz para los engranajes por su peso y gravedad. Por último se necesita un relojero que dé cuerda al reloj y se encargue de sus reparaciones, ya que un reloj, como en la vida de las personas, necesita mantenimiento y reparaciones.

En la Villa de Peñafiel se encuentran depositados dos relojes monumentales: Torre del Reloj y Ayuntamiento. Que estos mecanismos se encuentren en dependencias municipales es posible ya que fue el Concejo de Peñafiel en su momento el se encargó de su compra, colocación, mantenimiento y reparación. Las maquinarias conservadas actualmente son de estilo modernista; son aparatos realizados a principios del siglo XX (hacia 1905); aunque no descartamos que desde el siglo XVII o XVIII existiesen ya relojes mecánicos no documentados. Sobre los toques de las horas de los relojes, en 1455 durante el pontificado de Calisto III (Alfonso Borgia), ya ordenó que las campanas tocasen al mediodía (Ángelus).

1. Una síntesis histórica:

El reloj de mecanismos complejos aparece muy tardíamente, ya que se cree que hacia el siglo XII y XIII ya aparecerían las primeras maquinarias con engranajes toscos y grandes, realizados de manera artesanal por los herreros y de escasa fiabilidad. Es de destacar el trabajo del Papa Silvestre II (999-1003) al cual se le atribuyó el invento del reloj de balancín, que estuvo en uso hasta 1640, cuando se cambió el balancín por el péndulo. En España destacan la realización de relojes monumentales de diferentes ciudades colocados en los respectivos campanarios de las catedrales y de edificios municipales. En la Iglesia de San Miguel de Cuéllar se cree que tuvo un reloj mecánico que fue uno de los primeros que se colocaron en España. Existen varios relojes que, con el paso del tiempo, se han vuelto emblemáticos, como lo son el de la Puerta del Sol de Madrid o la Torre del Reloj del parlamento en Londres.

En el ámbito ribereño se conservan pocos relojes antiguos de forja y los que existen son, en la mayoría de los casos, de factura modernista. Pesquera de Duero conservaba un reloj de características similares a los conservados en Peñafiel. Hacia los años 80 fue trasladado de la torre de la Iglesia de San Juan para colocarlo al aire en las naves de obras del ayuntamiento, cerca del cruce con Valbuena de Duero. Aunque en los libros de fábrica de la Iglesia de Pesquera ya se documentó en el año 1731 el arreglo del “Relox”, al que se compuso y se le añadió algunas piezas, más lo que se gastaron en llevarle y traerle hasta Peñafiel para su arreglo. Esta anotación demuestra que en Peñafiel ya existían herreros que reparaban relojes y, posiblemente, Peñafiel ya contase por lo menos con un reloj de ciertas características que actualmente no se conserva. Curiel de Duero también conservaba un reloj que fue retirado hace tiempo, aunque la esfera con agujas se conservaba hasta hace unos diez años en uno de los laterales de la iglesia de Santa María. Quintanilla de Arriba conserva un reloj en el Ayuntamiento, aunque parece ser que le tuvo en el campanario de la Iglesia Parroquial, que acabó trasladándose a la torreta del propio Ayuntamiento. Castrillo de Duero también poseía un reloj monumental colocado en la torre de la Iglesia. Gran parte de los Ayuntamientos y otras iglesias de la comarca conservan relojes, aunque en gran parte sean sólo por la motorización eléctrica de las agujas en las esferas de los relojes, y no por la existencia de un mecanismo mayor. La documentación escrita sobre los relojes es parte fundamental en la documentación de los relojes.

En el archivo del ayuntamiento de Peñafiel se conservan en las actas el reflejo de las reparaciones y de las designaciones de los relojeros. Por otra parte, los libros de fábrica también reflejan la construcción y reparación de relojes. El Catálogo monumental de Peñafiel ofrece datos sobre los libros de fábrica de las diferentes iglesias de la comarca, aunque gran parte de la información se encuentra en los archivos de los ayuntamientos.

Dar constancia de la existencia de un reloj si no es por la base de la documentación escrita y de la existencia de la instalación es un tanto complicado, y la fundamentación de hipótesis conlleva una gran dificultad. Otros ejemplos de ámbito extra comarcal son bastante relevantes, como por ejemplo la exposición en un parque público del reloj de La Horra (Burgos). En Aranda de Duero, Gumiel de Izán y Fuentelcésped (Burgos), entre otros, se conservan relojes del siglo XVIII, que en mayor medida se encuentran en buena conservación; por ejemplo los relojes de Aranda y Gumiel se encuentran en su posición original y no han sido desmontados.

2. Reloj de la Villa (Torre del Reloj).
Desde la desvinculación eclesial de la antigua Torre de la parroquia de San Esteban, ocurrida en el transcurso del siglo XVII, la torre del reloj ha permanecido como sede de uno de los relojes de la Villa. En mayor o menor medida, la conservación de esta torre de una ruina inminente fue la dedicación que tuvo el Concejo de Peñafiel por colocar un reloj en su parte superior. Desde una variante histórica, el proceso de desvinculación eclesiástica de la torre parte desde el año 1613, en el cual, se anotó en los libros de Fábrica de la Iglesia de Santa María de Mediavilla “Lo que se gastó en recoger las maderas de la iglesia de San Esteban que se hundió, 5 reales”. Desde ese momento se comienza el desmoronamiento de la iglesia, aparte de que en 1703 se realizaron unos cuantos arreglos, como las varias tapias que se levantaron “para que estuviera decente” según el documento original. Aunque gran parte de la iglesia quizás ya ni se conservase.

En el año 1664 se funde la Campana del reloj, que es un precioso bronce de época barroca que se conserva en buenas condiciones excepto por la capa de excrementos de paloma que la cubre. Tiene la siguiente inscripción, en el tercio “IHSM ARIAXOSEPH ANO 1664”. Esta campana sirvió como objeto religioso que llamó a los fieles pero en gran medida como pulso del tiempo de Peñafiel; también hay que atender que esta campana se tocaba desde el antiguo hospital de la Santísima Trinidad para avisar de los diferentes fuegos.

Incluyo en estas líneas lo que se conserva actualmente en la torre, como inventario:
• Una Maquinaria de la Empresa Francesa Prost Frères colocada hacia 1905, firmada por el relojero de Peñafiel Mariano Andrés, parada. • Dos esferas con agujas, en números romanos, de chapa, pintados en negro sobre blanco. • Dos pesas de hierro rellenas de plomo, una más grande que la otra. • Dos pesas de piedra, una más grande que la otra, de mayor antigüedad. • Una Campana fechada en 1664; el badajo se encuentra depositado en la sala del reloj. • Una llave para dar cuerda al reloj.
Con estas características, tenemos un vacío histórico desde 1613 hasta 1905: desde la desaparición de la iglesia hasta la colocación de la maquinaria ahora conservada. Para ello tenemos un testimonio que puede torre posiblemente hubiese albergado un reloj mecánico desde el siglo XVII y XVIII en adelante ya que tenemos ante ello varias hipótesis. Una de ellas ha venido fundada por el descubrimiento del año de fundición de la campana del Reloj, que data del año 1664. La campana se asienta en una linterna de pizarra propia del gusto artístico de la época de los Austrias menores (1598-1700).

Por ello podemos formular tres hipótesis sobre lo que se tiene:

• La linternilla podría haber sido colocada hacia 1650, posterior a la desaparición de la iglesia y albergase la campana destinada a tal efecto que diese las horas del reloj mecánico. • Que la Campana (1664) proviniese de otra de las parroquias históricas de Peñafiel, ya que se ha documentado que la iglesia de Santa maría de Mediavilla encargó fundir dos esquilones a mediados del siglo XVII, aunque la torre original de esa iglesia se hundió repentinamente en 1663. Hay que atender que el desgaste del toque del mazo de hierro sobre la campana que no es relevante • Que el reloj mecánico antiguo fuese sustituido por el actual, ya que se conservan distintas piezas muy toscas depositadas en la Sala del Reloj.

3. Reloj del Ayuntamiento.
La casa del Concejo de Peñafiel es un edificio posiblemente construido en el siglo XIX. En el arco de la puerta principal aparece el año de 1865 que puede ser el año en que se terminó su construcción. El solar que ahora ocupa el Ayuntamiento de Peñafiel pudo albergar el concejo de Peñafiel desde la desaparición de la torre del agua en la riada del 15 de diciembre del año 1657. El edificio neoclásico que parece ser que se concluyó en 1865 fue un edificio de dos plantas, más inferior en altura del que conocemos ahora. En el mandato del alcalde Victoriano Lerma Rodríguez se decidió modificar, hacia 1952, la fachada (en ladrillo visto) y se amplió la parte superior de la misma, tal y como se puede observar en la actualidad.

La fachada del ayuntamiento siempre ha tenido en la parte superior un reloj, tal y como se puede observar en fotos tomadas hacia principios de siglo. La maquinaria del reloj se localiza en la parte superior, por debajo de la estructura del tejado. Está realizado en hierro forjado, corresponde a una factura realizada hacia 1905 por la empresa relojera Francesa Prost Frères (Hermanos Prost). Está dividido en dos partes: una de los mecanismos y otra de toques de campana. Es de menor tamaño que la maquinaria que se guarda en la Torre del Reloj. El reloj está colocado sobre una plataforma de madera. Sus dos pesas cuelgan desde un patio interior, por detrás del ayuntamiento. Parece ser que el primer relojero que lo puso en marcha fue Celestino de Juana (relojero municipal hasta 1919), y posteriormente se encargó Mariano Andrés. El ayuntamiento posee una campana de horas, que concretamente es una media naranja de bronce, se llama timbre de las horas y es un instrumento con una capacidad de producir sonido inferior que la de una campana normal.

4. Conclusión:
Agradezco la dedicación de Toñi Lázaro Benito y Pilar González de las Heras. Lo dedico a la memoria de mi abuelo Daniel Platero Lázaro. Mis mejores saludos a todos vosotros; vecinos, visitantes, y todos los hijos de esta tierra que en estas fechas os acercáis a Peñafiel. Muchas felicidades también por la declaración de la Bajada del Ángel como Fiesta de interés Turístico nacional a día de 30 de junio de 2011, misma fecha en la que concluyo este artículo para todos ustedes.

Felices Fiestas

SANZ PLATERO, Daniel
Libro de Fiestas - Peñafiel (2011)
  • PEÑAFIEL: Campanas, campaneros y toques
  • SANZ PLATERO, DANIEL (PEÑAFIEL) : Toques y otras actividades
  • SANZ PLATERO, DANIEL (PEÑAFIEL) : Inventario de relojes
  • Campanas (epigrafía, descripción): Bibliografía

     

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