LLOP i BAYO, Francesc - Santa Iglesia Prioral Catedral de Santa María del Prado - CIUDAD REAL

Santa Iglesia Prioral Catedral de Santa María del Prado - Ciudad Real
Informe sobre la torre, las campanas y los toques

Dr. Francesc LLOP i BAYO
Equipo de recogida de datos
Vicente VILA TARÍN
Fecha de la recogida de datos: 25/09/1992
Fecha del informe: 18/08/1994

Santa María del Prado - Foto ANÓNIMO

Estado de la torre

Descripción
La Santa Iglesia Prioral Basílica Catedral de las Órdenes Militares, dedicada a Santa María del Prado, tiene una magnífica torre, muestra de su pasada importancia, aunque el conjunto de campanas que allí hay no corresponde en absoluto con tanta dignidad, a lo que hay que añadir un estado lamentable de conservación, como veremos a continuación. La torre es bien descrita por SARTHOU, que se refiere también a una campana, en la actualidad inexistente:
La torre-campanario es muy elevada, y fue terminada en 1835 con gasto de un millón de reales. La campana María de la Asunción o del Prado procede de la torre primitiva y se tiene, según reza su inscripción, por recuerdo devoto del rey San Fernando, en 1242, año en que visitó este templo el monarca con su madre Doña Berenguela y su esposa Doña Juana. La primitiva torre era de mediados del siglo XVI y se arruinó hace ya casi dos centurias.
SELECCIONES DEL READER'S DIGEST es algo más explícito, aunque los datos no acaban de concordar:
En tiempos de los Reyes Católicos fue modificada la antigua torre, procedente de la primera ermita convertida en iglesia por Alfonso X, y más tarde, a fines del siglo XVIII o principios del XIX, fue derribada totalmente.... La torre nueva - de cuatro cuerpos de piedra labrada y cubierta con una cupulilla - se comenzó en 1625, fue reparada en 1651 y se concluyó entre 1825 y 1840.
Estado de conservación
La torre se encuentra invadida por palomas, que la han dejado en un estado de suciedad lamentable.
Visitas públicas
La torre no tiene acceso público.

Campanas

Conjunto actual: croquis de la torre de las campanas

pulsar para ver la ficha de la campana

CampanaNombreTipoAutorAño
1San Jerónimovolteo1807
2Pueblo de DiosvolteoSALVADOR MANCLÚS1987
3Jesús, José y MaríavolteoFERNANDO VILLANUEVA SAENZ1967
4Año MarianovolteoSALVADOR MANCLÚS
5Noveno CentenariovolteoSALVADOR MANCLÚS1988
6Santa TeresavolteoFERNANDO VILLANUEVA SAENZ1967
7Virgen del PradovolteoFERNANDO VILLANUEVA SAENZ1967
8Campana de las horasfijaSANTIAGO Y JUAN PRADANOS1858

La actual torre de Santa María del Prado tiene ocho campanas, dispuestas en dos plantas. Las siete inferiores corresponden a las campanas de uso litúrgico, mientras que la superior se utiliza para las señales horarias.
Campanas históricas
La magnífica campana, que SARTHOU describe como existente, no se encuentra entre el conjunto. Es una pena porque, si aún estuviese, sería una de las más antiguas entre las que hay en las catedrales españolas. Sólo hay dos, anteriores a este siglo, y ambas del XIX: una, de forma romana, de las horas, y otra, la menor, de volteo, y lamentablemente rota.
Destrucciones
Desconocemos el proceso de destrucción de las campanas, aunque son conocidos los saqueos existentes tanto por la Francesada como por la Guerra Civil del 1936/1939. No obstante, y conocidos los fundidores que han hecho las campanas existentes, no podemos descartar que ellos hayan utilizado campanas anteriores, aunque dicha circunstancia no se trasluce, como en otras ocasiones, en las inscripciones actuales.
Electrificaciones
Las campanas han sido electrificadas siguiendo la técnica de Industrias Manclús, una de las formas más nefastas para tocar campanas. Esta instalación se basa en motores continuos, es decir que giran sólo en una dirección, que ponen a voltear la campana de manera muy brusca, y de un solo impulso, y que tienen una fuerte retención por culpa de la reductora, de manera que frenan la caída libre de la campana, tanto en el volteo como al final del toque, enviando por tanto fuertes cargas al muro, así como golpes continuos e innecesarios a la campana y sus accesorios.

Toques de las campanas

Toques manuales
Los toques manuales han desaparecido de la torre. La actual instalación impide los toques manuales, y no reproduce los toques ni los ritmos tradicionales.
Toques mecánicos
Los toques mecánicos están limitados al volteo de todas las campanas, excepto la del reloj, y al repique eléctrico de seis de las siete campanas de volteo, no estando contemplado el medio vuelo tradicional. El conjunto mecánico ofrece pocas posibilidades rítmicas y sonoras, sobre todo por la baja respuesta de motores y de repiques electromecánicos.
Campanero
Sabemos que hubo campanero encargado de los toques diarios de coro y de los días festivos, así como de los toques de fiesta y de los toques de muerto para el Obispo y los canónigos. Sin embargo parece que la electrificación ha supuesto la desaparición de dichos toques tradicionales.

Reloj

Mecánico
Existen cuatro esferas, con sendos motores para mover las agujas, de manera eléctrica, pero desconocemos si aún existe el reloj mecánico antiguo, y qué tipo de mecanismo eléctrico o electrónico gestiona este movimiento así como los diversos toques.

Estado del conjunto

Analizaremos el estado de las instalaciones, desde el punto de vista de conservación del patrimonio, teniendo en cuenta cómo se conservan las instalaciones históricas, de qué manera reproducen los toques tradicionales y cómo permiten la interpretación de esos toques de manera manual.
En este caso, la electrificación ha supuesto una ruptura con la tradición, una introducción de unas sonoridades mucho más limitadas, y la imposibilidad de realizar los antiguos toques tradicionales.
Conservación de las instalaciones
La electrificación, típica de los años sesenta, significó la destrucción de la instalación tradicional, sustituyendo los yugos de madera, de gran calidad sonora y rítmica, por otros de hierro colado, menos resonantes, y que son la probable causa de rotura reciente de las campanas. Esta instalación ha supuesto la destrucción de la única campana antigua de volteo existente. La instalación afectará, seguramente, por la gran retención de los motores, a la fábrica de la torre.
La instalación no ha tenido en cuenta los mínimos preceptos acústicos y mecánicos, y así han instalado, en la ventana donde hay cuatro campanas, las dos menores debajo y las mayores arriba, lo que tiene ventajas negativas para el sonido (las más agudas deben estar más altas, ya que su sonido se expande mejor en linea recta, porque apenas reverbera. También tiene desventajas mecánicas, ya que no parece lógico poner las campanas más pesadas más altas, y produciendo por tanto más vibraciones en la estructura y en la torre.
La existencia de campanas sin asas, propia de su constructor, que seguramente cortó también aquellas de la campana antigua, ha sido mal resuelta por los encargados de la motorización, ya que los bronces están tocando directamente la estructura metálica, por cierto mal calculada y ya deformada a pesar de los pocos años, con lo cual el sonido se "metaliza" más, perdiendo mucha de su sonoridad original.
A esto hay que añadir los martillos que percuten mal, y sobre todo la nauseabunda suciedad que lo cubre todo, incluso las campanas, ahogando aún más su sonido.
Reproducción mecánica de los toques tradicionales
La actual instalación no puede reproducir los volteos más que parcialmente (ya que los motores, de tracción continua, giran siempre en el mismo sentido y a velocidad constante), y los repiques de manera muy incompleta (debido a la lentitud de respuesta de los martillos mecánicos).
La falta de un ordenador para la gestión de los toques limita aún más las posibilidades de la instalación, que sólo reproduce una parte mínima y extremadamente simplificada de los toques tradicionales.
Posibilidad de ejecución de los toques manuales
La actual instalación, concebida como una electrificación definitiva frente a los campaneros, impide casi totalmente los toques manuales, ya que es preciso quitar todas las correas para realizar los volteos. La ausencia de accesorios en las campanas pequeñas impide, por otro lado, su volteo manual.
Los repiques se ven dificultados por el cambio de altura de las campanas, aunque permanezcan en la misma posición, por el desplazamiento de los ejes.

Propuestas

Protección
En la torre no hay, lamentablemente, ningún elemento que deba ser protegido de manera específica, ya que las campanas del siglo XIX sólo tienen cierto interés, y puede ser refundidas después de una cuidadosa documentación. Las demás campanas carecen de interés, y sólo tienen un pequeño valor como conjunto de las últimas décadas, aunque ni su sonoridad ni su instalación las hacen destacar.
Intervenciones urgentes
El hecho que la única campana rota sea precisamente la única antigua, plantea un pequeño problema, fácil de resolver: si se tratase de aquella otra histórica, del XIII, o incluso si fuese hasta del siglo XVII, valdría la pena hacer el esfuerzo de llevarla a soldar a Alemania, técnica que ya ha sido experimentada con éxito en unas seis campanas de la Comunidad Valenciana, algunas de gran tamaño. Pero como se trata de una pequeña campana, que no llega a los dos siglos de antigüedad, puede valer la pena conservarla y hacer otra en su lugar, aunque vista su limitada importancia parece suficiente documentarla exhaustivamente y luego refundirla. También debe ser revisado el martillo de la campana (5).
Restauración
Vista la importancia de la torre, y para sacar un mejor rendimiento de este juego de campanas, de baja calidad, es preciso hacer un proyecto de restauración que reponga la instalación tradicional, así como modificar los mecanismos para el toque automático de las campanas. De manera especial hay que limpiar las instalaciones, y arbitrar algún sistema, basado quizás en disuasores químicos, para evitar las palomas en la torre, principal causa de suciedad.
Las campanas deben recuperar sus yugos de madera originales, para volver a encontrar su acústica, su volumen sonoro y la seguridad de los bronces y de la fábrica.
Los motores, en caso de instalarse, deben reproducir los toques tradicionales con sus variantes locales, y no impedir, bajo ningún concepto, los toques manuales. En este caso los mejores motores son aquellos llamados "de impulsos", que reproducen los gestos del campanero, levantando en varios golpes la campana, y dejándola libre, de manera que sea su inercia la que la haga girar, y luego detenerse, sin los frenos de la reductora. Se recomienda el empleo de un ordenador para la ejecución automática no sólo de los llamados toques de aviso, sino de aquellos cíclicos tradicionales, como son los toques de Angelus tres veces al día, el de ánimas al anochecer, o los repiques de víspera de domingos y festivos.
En cualquier caso toda actuación sobre las campanas, la instalación, el reloj y los toques deberá ser supervisada y autorizada por los Servicios Competentes de Patrimonio de la Comunidad Autónoma, de acuerdo con la Ley de Patrimonio.
De manera subsidiaria debiera tenderse a la formación de un grupo de campaneros, que se encargasen del mantenimiento de las campanas y de los toques manuales de las grandes celebraciones.

Bibliografía empleada

  • CIUDAD REAL: Campanas, campaneros y toques
  • Campanarios: Bibliografía
  • Francesc LLOP i BAYO: bibliografia

     

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    : 23-09-2017
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