LLOP i BAYO, Francesc - Catedral de la Purificació de la Mare de Déu - CIUTADELLA

Catedral de la Purificació de la Mare de Déu - CIUTADELLA
Informe sobre la torre, las campanas y los toques

Dr. Francesc LLOP i BAYO
Equipo de recogida de datos
Gerardo AÑÓN PASCUAL
Fecha de la recogida de datos: 30/09/1992
Fecha del informe: 21/08/1994

El GREMI DE CAMPANERS VALENCIANS recibió el encargo del Ministerio de Cultura de España de hacer el inventario de las campanas de las Catedrales españolas. En su primera fase, el trabajo recogió las características de las campanas, de las torres y de los toques de las campanas de la Corona de Aragón. En una segunda fase se recogieron los datos de las campanas de otras veinticinco catedrales de una franja vertical de la península, que comprende la Andalucía Oriental, la Comunidad de Murcia, Castilla-La Mancha, la Comunidad de Madrid, parte de Castilla y León, el País Vasco y Navarra.

Estado de la torre

Descripción
Existe bastante documentación sobre la torre de las campanas de la Catedral de Ciutadella, aunque no todos los datos publicados coinciden, sobre todo en lo referente a las campanas. De cualquier modo todos aseguran que la torre está construida sobre el antiguo alminar de la mezquita, como lo demuestran las rampas para acceder a las plantas más altas. SARTHOU dice que
la torre, de cuadrada planta, (que tuvo buen juego de campanas), aparece situada al lado del Evangelio, junto a la puerta lateral, cerca del poligonal presbiterio, mostrando aún las lesiones que le causaron los franceses invasores en su bombardeo del año 1810.
También abunda en esa identificación con el alminar el Archivero de la Curia Diocesana, MARTÍ CAMPS:
El alminarete campanario. Existiendo junto a la antigua mezquita el alminarete desde el cual el almuecín llamaba a los musulmanes en las horas de oración prescritas por el Corán, y habiéndose de alzar, por otra parte, una torre para campanario, es lógico que al demolerse la mezquita, se conservara aquél para destinarlo al mencionado fin. Así es tradición, repetida por varios autores, y así quedó comprobado, al abrir en la pared del campanario un boquete para subir las nuevas campanas en 1942, con varios indicios que pueden resumirse así:
La puerta primitiva de la torre, que estaba donde hay ahora el acceso desde la Catedral a la escalera del púlpito, daba primitivamente a la calle, como lo prueba la erosión de la parte interior de la torre que da a dicha puerta.
Las ventanas, ahora cegadas, que primitivamente daban luz a la rampa, están todas ellas situadas en la pared que ahora da al edificio de la Catedral.
Al abrirse el mencionado boquete, se constató que el muro de la torre que da a poniente tiene mucho mayor espesor que los restantes, prueba de que por aquella parte estaba unida la torre a un edificio hoy desaparecido, que indudablemente era la mezquita.
Además, la subida en rampa, en vez de escalera, es un detalle muy propio de las torres moras. De ello se deduce que el actual campanario fue, en su origen, una torre más antigua que la Catedral, contigua a la antigua mezquita demolida, y que sería seguramente el alminarete, alzado más tarde y modificado para convertirlo en campanario...
La parte superior del campanario y la aguja octógona que lo corona, son obra del siglo XVII, así como la balaustrada exterior que corre por encima de las capillas.
Estado de conservación
El campanario de la Catedral de Ciutadella se encuentra en un estado correcto de conservación, tras una reciente restauración.
Sin embargo hay que destacar el repugnante estado de suciedad, debido a las numerosas palomas que anidan en el edificio, que han cubierto campanas, instalaciones y salas de palomina.
Visitas públicas
La torre no tiene acceso público.

Campanas

Las campanas constituyen un elemento central para la comunidad, tanto como símbolo de la misma, así como uno de los más eficaces medios de comunicación. MARTÍ CAMPS, en la introducción a su monografía, las describe así:
... la Catedral era, por su solemne culto, el centro de la vida cristiana que se nutría abundantemente en esta iglesia, "madre y cabeza" de todas las de la diócesis. Incluso la misma vida social y laboral era regida por el ritmo sonoro de las campanas catedralicias.
Conjunto actual: croquis de la torre de las campanas

pulsar para ver la ficha de la campana

CampanaNombreTipoAutorAño
1San EstebanvolteoMOISÉS DÍEZ
2San Juan BautistavolteoM. MESTRES1941
3San AntoniovolteoSALVADOR MANCLÚS1980
4Santa María de las VictoriasvolteoSALVADOR MANCLÚS
5Campana del rellotgefija1896
Maria del SocósPAU TORRENS

La torre actual de Ciutadella, tiene seis campanas, dispuestas en tres lugares distintos. Cuatro corresponden a las campanas de uso litúrgico, mientras que las otras dos fueron utilizadas para las señales horarias, aunque una de ellas, precisamente la única campana histórica de conjunto, se encuentre ahora en desuso.
Campanas históricas
Desconocemos las campanas históricas, destruidas en los sitios padecidos a lo largo de los siglos. Para CALVETE, que copia fuentes sin citarlas, las campanas antiguas de la S. I. Catedral fueron destrozadas durante la pasada guerra del 36. Luego habla de cinco campanas, con dos menores de dudosa adscripción:
4) San Esteban, de 100 Kgs. y 0, 55 ms de diámetro; 5) Santa Eulalia, de 15 Kgs. y 0,25 ms de diámetro. La de "San Esteban" existía ya antes de la guerra civil, aunque no pertenecía a la Catedral. Las cuatro restantes fueron fundidas en los talleres Mestres de Barcelona. Las 5 campanas fueron solemnemente bendecidos por el Obispo de la Diócesis, Monseñor D. Bartolomé Pascual, el domingo día 5 de octubre de 1941.
Estas informaciones no corresponden con las campanas existentes. Suponemos que "San Esteban" debe ser una campana sin nombre, de Moisés Diez, de Palencia, que carece también de fecha, aunque este fundidor trabajaba hacia 1920. La Santa Eulalia, de pequeño tamaño, no fue encontrada en la torre. Fueron halladas dos campanas del reloj, en su torre correspondiente, anteriores a la guerra civil. La menor en desuso, es la más importante de todas y debe recuperar su voz y su presencia junto a las otras. Sólo queda una campana del juego de Mestres, puesto que las otras dos, mayores, fueron refundidas por Manclús, suponemos que por rotura, en el año 1980.
Destrucciones
SARTHOU, que había hablado del buen juego de campanas existente, indica cómo fue destruido en la guerra civil, y de su posterior reposición:
El día 5 de agosto [de 1936] se destruyó el órgano; las campanas eran rotas el 14 de octubre.... En Domingo de Ramos, 6 de abril de 1941, se inauguró el templo, clausurado desde 1936, y se bendicen las nuevas campanas de la torre.
Electrificaciones
Las cuatro campanas actuales de la Catedral están electrificadas, siguiendo el nefasto procedimiento de Industrias Manclús de València, que ahoga la sonoridad de los bronces y propicia las roturas de campanas, badajos y muros de la fábrica.

Toques de las campanas

Toques manuales
Los toques manuales han desaparecido de la torre. La actual instalación impide los toques manuales, y no reproduce los toques ni los ritmos tradicionales.
Toques mecánicos
Los toques mecánicos están limitados al volteo y al repique eléctricos de las cuatro campanas litúrgicas, sin posibilidad de tocar el medio vuelo tradicional. El conjunto mecánico ofrece pocas posibilidades rítmicas y sonoras.
Campanero
El actual campanero encargado de los toques, es el mismo sacristán.

Reloj

Mecánico
Existe un buen reloj mecánico, de movimiento mediante motor eléctrico, que suponemos será de titularidad municipal, como lo indica la campana de las horas y lo prueba la ubicación en una torre distinta de las campanas litúrgicas. El mecanismo, a pesar de su modernidad, es interesante, y debe ser conservado en marcha. Las campanas horarias funcionan por martillo movido por gravedad, mediante transmisión mecánica desde el reloj.
Electrónico
Desconocemos la existencia de un reloj electrónico que gestione de manera automática los diversos toques de la Catedral.

Estado del conjunto

Analizaremos las instalaciones, desde el punto de vista de conservación del patrimonio, teniendo en cuenta cómo se conservan las instalaciones históricas, de qué manera reproducen los toques tradicionales y cómo permiten la interpretación de esos toques de manera manual. Esta electrificación ha supuesto una ruptura con la tradición, una introducción de unas sonoridades mucho más limitadas, y la imposibilidad de realizar los antiguos toques tradicionales, sobre todo si los toques de Ciutadella, como ocurre en el resto de las Illes Balears, se limitaban al medio vuelo de las campanas, sin que éstas diesen la vuelta completa, como ocurre en València o en Aragón. Los mecanismos instalados, de escasas prestaciones técnicas, no permiten esta posibilidad.
Conservación de las instalaciones
La electrificación, típica de los años sesenta, significó la destrucción de la instalación tradicional, sustituyendo los yugos de madera, de gran calidad sonora y rítmica, por otros de hierro colado, menos resonantes, y que son la probable causa de rotura reciente de las campanas. La instalación afectará, seguramente, por la gran retención de los motores, a la fábrica de la torre.
El mantenimiento de la campana pequeña del reloj en una posición baja determina que su sonoridad se vea mermada, y se expanda de manera muy deficiente.
Reproducción mecánica de los toques tradicionales
La actual instalación no puede reproducir los volteos más que parcialmente (ya que los motores, de tracción continua, giran siempre en el mismo sentido y a velocidad constante), y los repiques de manera muy incompleta (debido a la lentitud de respuesta de los martillos mecánicos). La introducción del volteo completo en una zona donde no existe supone no sólo una falta de respeto hacia las tradiciones locales sino una imposición sonora inadmisible.
La falta de un ordenador para la gestión de los toques limita aún más las posibilidades de la instalación, que sólo reproduce una parte mínima y extremadamente simplificada de los toques tradicionales.
Posibilidad de ejecución de los toques manuales
La actual instalación, concebida como una electrificación definitiva frente a los campaneros, impide casi totalmente los toques manuales, ya que es preciso quitar todas las correas para realizar los volteos. La ausencia de accesorios en las campanas impide, por otro lado, su medio volteo manual. Los repiques se ven dificultados por el cambio de altura de las campanas, aunque permanezcan en la misma posición, por el desplazamiento de los ejes.

Propuestas

Protección
En la torre se encuentra un único elemento que debe ser protegido de manera específica: la "Maria del Socós", la campana del reloj ahora en desuso: debe ser incluida, de manera individual, en el Inventario General de Bienes Muebles, por su elevado interés.
Las campanas del siglo XX tienen un mínimo interés, y solamente puede ser refundidas después de una cuidadosa documentación, en caso de rotura. De modo especial deben cuidarse, aunque sean modernas, las campanas de DIEZ y de MESTRES, no tanto por su calidad (aunque la primera es una buena campana) cuanto por su rareza, ya que estos fundidores, especialmente el catalán, no se prodigaron demasiado. Las dos campanas de MANCLÚS carecen de interés.
Intervenciones urgentes
La primera intervención es el repaso de los martillos de repique, mal ajustados en casi todos los casos. De manera paralela debe velarse por la campana histórica, procurando que si toca, su martillo lo haga en las debidas condiciones.
Restauración
Las campanas que exigen una actuación más cuidadosa son las del reloj, las más antiguas. A nuestro parecer, la campana pequeña, de 1755, no debiera ser inutilizada y transportada a otra iglesia, como nos adelantaron, sino que debiera integrarse con la otra, para tocar la una los cuartos y la otra las horas, aunque renovando su instalación, que debiera funcionar en todo caso con los martillos tradicionales.
Las campanas litúrgicas deben ser dotadas de yugos de madera, para recuperar su acústica, su volumen sonoro y la seguridad de los bronces y de la fábrica.
Los motores, en caso de instalarse, deben reproducir los toques tradicionales con sus variantes locales, y no impedir, bajo ningún concepto, los toques manuales. Dichos motores deben ser de los llamados de impulsos, que reproducen los gestos del campanero, haciendo oscilar las campanas, progresivamente, y no frenándolas en absoluto, ya que carecen de reductora; estos mecanismos pueden funcionar con las instalaciones tradicionales, de yugos de madera, como ocurre en la Catedral de València. Del mismo modo, y si la tradición era de hacer oscilar las campanas, los motores pueden realizar dicha técnica, sin que los bronces lleguen a voltear.
Se recomienda el empleo de un ordenador para la ejecución automática no sólo de los toques de aviso, sino de los cíclicos tradicionales, como son los de Ángelus tres veces al día, el de ánimas al anochecer, o el repique de víspera de domingos y fiestas.
En cualquier caso toda actuación sobre las campanas, la instalación, el reloj y los toques deberá ser supervisada y autorizada por los Servicios Competentes de Patrimonio de la Comunidad Autónoma, de acuerdo con la Ley de Patrimonio.
De manera subsidiaria debiera tenderse a la formación de un grupo de campaneros, que se encargasen del mantenimiento de las campanas y de los toques manuales de las grandes celebraciones.

Bibliografía empleada

  • CIUTADELLA: Campanas, campaneros y toques
  • Campanarios: Bibliografía
  • Francesc LLOP i BAYO: bibliografia

     

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