LLOP i BAYO, Francesc - Catedral de Santa Maria (Catedral de Mallorca) - CIUTAT DE PALMA

Catedral de Santa Maria (Catedral de Mallorca) - CIUTAT DE PALMA
Informe sobre la torre, las campanas y los toques

(Primer informe)

Dr. Francesc LLOP i BAYO
Equipo de recogida de datos
Gerardo AÑÓN PASCUAL
Fecha de la recogida de datos: 29/09/1992
Fecha del informe: 24/08/1994

El GREMI DE CAMPANERS VALENCIANS recibió el encargo del Ministerio de Cultura de España de hacer el inventario de las campanas de las Catedrales españolas. En su primera fase, el trabajo recogió las características de las campanas, de las torres y de los toques de las campanas de la Corona de Aragón. En una segunda fase se recogieron los datos de las campanas de otras veinticinco catedrales de una franja vertical de la península, que comprende la Andalucía Oriental, la Comunidad de Murcia, Castilla-La Mancha, la Comunidad de Madrid, parte de Castilla y León, el País Vasco y Navarra.

Estado de la torre

Introducción
El conjunto de las campanas de la Catedral de Santa Maria, la llamada Catedral de Mallorca, ubicada en la Ciutat de Palma, es uno de los ejemplos de mecanizaciones de los últimos años.
Este conjunto, formado sobre todo por un núcleo principal e intacto de cinco campanas de 1310/1312 quedó truncado por la substitución de la campana central por otra de nueva factura.
También se procedió, de acuerdo con la tecnología y los conocimientos del momento a una sustitución de los históricos yugos de madera, que conferían una especial sonoridad a las campanas medievales, sustituyéndolos por otros de hierro, de reciente fabricación, de dudosa sonoridad, y que ponen en peligro cierto a las campanas existentes.
De esta intervención y del estado actual de las campanas, informaremos a continuación.
El mal estado de conservación del conjunto, debido a la altísima capa de suciedad que cubre los bronces, ha impedido hacer un estudio iconográfico, que esperamos realizar en una fase posterior, y que permitirá completar este informe sobre el dramático y peligroso estado actual de uno de los más completos, si no el que más, juegos medievales de campanas, no sólo entre las catedrales españolas, sino en toda la Europa Occidental.
Descripción
La torre de la Catedral de Mallorca fue construida recién acabada la Conquista, posiblemente para ubicar unas campanas acordes con la nueva realidad religiosa de la ciudad: iniciada en la segunda mitad del XIII, con el ábside de la nueva Catedral, fue concluida provisionalmente en el primer cuarto del siglo siguiente, precisamente cuando se hizo el gran conjunto de campanas.
A su lado, en la plaza de la Almoina, se encuentra el tercer ingreso al templo, que data de 1498 y se debe a Francesc Sagrera, clérigo de la Catedral.
JULIÀ la describe como una torre cuadrada, ancha y maciza, con tres cuerpos, iguales los dos primeros, que rematan en una cornisa sostenida por ménsulas de estilo árabe. La altura del Campanario es de 47,80 metros. Figura entre lo más antiguo de la Catedral; fue edificado casi al terminarse el ábside y antes de la nave lateral que al Campanario se arrima.
SARTHOU destaca que en su base se encuentra una sacristía, y que la torre sirve de paso a las dos Salas Capitulares de la Catedral. También señala que el maestro Pedro Juan, citado en el libro de obras que comienza en 1327, labraba con sus esclavos moros el coro y colgaba las campanas en la torre.
Estado de conservación
La torre de las campanas se encuentra sucia, no tanto por la presencia de animales, cuanto por su propia forma, ya que las campanas están dentro de una sala, con pequeñas ventanas. La corrosión del junto se debe sobre todo a la proximidad del mar
Visitas públicas
La torre tiene acceso público restringido, pudiéndose visitar la sala de las campanas.

Campanas

Conjunto actual: croquis de la torre
La torre actual de la Catedral de Mallorca, tiene nueve campanas, dispuestas en dos niveles de la misma sala. Todas las campanas son de uso litúrgico, aunque el reloj de la Catedral emplea cuatro para los toques de los cuartos y la mayor para señalar las horas.
También existen unas "Masolas" o matracas, en aparente buen estado, tocadas de manera manual mediante cigüeñal. Se trata, como es sabido de unos instrumentos rítmicos que sustituyen a las campanas en los días del llamado "Triduo Santo", es decir desde el Jueves Santo después del Gloria de la Misa hasta los avisos de la Misa de la Resurrección, en la Vigilia Pascual (ya que en el Gloria de esa misa vuelven a sonar las campanas otra vez.

pulsar para ver la ficha de la campana

CampanaNombreTipoAutorAño
1La Picarolvolteo1310
2La de Primavolteo1310
3La de TèrciavolteoSALVADOR MANCLÚS (VALÈNCIA)1991
4La de Maitinesvolteo1310
5La Mitjavolteo1310
6La NovavolteoJOAN CARDEL1762
7L'Antòniavolteo1642
8La Bàrbaravolteo1765
9N'Aloivolteo1892
Campanas históricas
El conjunto de campanas de la Catedral de Santa Maria era, hasta apenas hace tres años, uno de los más completos conjuntos de campanas medievales, y desde luego el mejor conservado de las tierras de España.
Es cierto que hay algunas campanas del siglo XIV e incluso anteriores: Tarragona conserva dos o tres de 1350, y la mayor es de 1314; Barcelona conserva quizás, si no ha sido destruida, una campana de 1323. València tiene una, la más antigua de la Corona de Aragón en uso, de 1305. Burgos tiene otra, sin fecha, pero datable hacia 1320. Fuera de los templos catedralicios, San Isidoro de León tiene una campana, ahora rajada, datable hacia 1064. Pero se trata de ejemplares sueltos, que han sobrevivido a lo largo de los siglos, gracias no sólo a ser buenas campanas, sino a haber sido bien tocadas y conservadas.
La Catedral de Mallorca, sin embargo, tuvo hasta hace poco cinco campanas seguidas de 1310/1314: no hay juego que iguale a este, en ningún otro lugar. Incluso, el conjunto era algo mayor: l'Antònia, la campana 7, fundida en 1642, dice haber resurgido de otra que sonó durante 340 años, es decir hacia 1312. De este conjunto sólo quedan cuatro, las dos menores, la cuarta y la quinta.
El juego no termina con las cinco góticas (aunque ahora no sean más que cuatro): hay otras campanas mayores, de gran tamaño, dos del siglo XVII probablemente, otra del XVIII, y la mayor, que todos afirman ser también del XIV, pero que parece ser, hasta que un estudio posterior a la necesaria limpieza lo confirme, del siglo XVI.
En resumen, uno de los conjuntos más coherentes no sólo de la Corona de Aragón (con torres tan completas como Tarragona, Eivissa, València o Jaca) sino de todo el Estado Español. A pesar de las destrucciones.
Destrucciones
El 22 de septiembre de 1990 tenía lugar la presentación de la restauración integral de las campanas de la localidad valenciana de Cheste, dentro del contexto del VIII Congreso de Conservación de Bienes Culturales, organizado por la Generalitat Valenciana y la Universitat Politécnica. Entre los cerca de ochocientos participantes se encontraron aquella tarde, en una mesa redonda coordinada por el autor de este informe, representantes de las cinco empresas más importantes de refundición y de electrificación de campanas de España, entre las que se encontraba "Industrias Manclús, S. L.", de València.
La restauración que se presentaba ante un público tan especializado constaba de las siguientes características principales:
Se había reconstruido un juego original de seis campanas, barrocas (hacia 1760), del cual quedaban tres en uso y una cuarta estaba rajada y por tanto no sonaba. Las dos que faltaban eran, numerando de menor a mayor, la (3) y la (5).
Se soldó la campana rajada, en una empresa especializada en Alemania. La empresa Lachenmeyer, ubicada en Nördlingen, se dedica a este tipo de soldaduras, reparando desde campanas pequeñas a las mayores de Europa, entre ellas la campana de San Pedro, de Köln, de casi 25.000 kilos. En todos los casos la soldadura devuelve no sólo el sonido de las campanas sino que recupera la elasticidad perdida al bronce ("fatiga del metal"). Ahora hay cinco campanas soldadas en la Comunidad Valenciana, en perfecto estado sonoro, y alguna más en España, entre ellas la mayor del carillón de San Lorenzo de El Escorial.
Se hicieron las dos campanas que "faltaban", ya que habían sido refundidas a lo largo de los siglos. Estas dos campanas se hicieron en Asten (Holanda), pero previamente vinieron técnicos de la empresa Eijsbouts para hacer un análisis acústico de las tres campanas existentes, al que añadieron la cuarta, una vez soldada y pasada por sus talleres. Las cuatro campanas existentes sirvieron de base para "afinar" las otras dos, apurando sus cinco armónicos principales hasta la centésima de semitono, de modo que las seis campanas formasen un conjunto armónico y coherente entre sí. El coste de la operación fue similar al de campanas hechas en España, aunque hay que añadir todos los complicados trámites de aduanas y transportes, ahora mucho más simplificados por la unidad europea. Hay que señalar también que los holandeses y otros fabricantes de campanas de Europa no venden, de ninguna manera, las campanas por kilos sino por notas, cosa que parece bastante más razonable, ya que se trata de instrumentos musicales.
Se repusieron los yugos de madera con un contrapeso de piedra de las seis campanas, elementos que habían desaparecido en la mecanización previa del conjunto, que iba a ser electrificado al mismo estilo de la Catedral de Mallorca.
Se instalaron sendos motores de volteo, que permiten las dos variantes tradicionales de Cheste: el volteo completo y la oscilación o "medio vuelo". Estos motores, junto con los correspondientes de repique, reproducen los toques tradicionales, sin impedir el toque manual, de manera que los campaneros sólo necesitan enganchar las cuerdas a las campanas para poder tocar, teniendo sólo que desconectar la corriente mediante un interruptor general trifásico.
La gestión de los mecanismos de toque se realizó mediante un pequeño ordenador, fabricado e instalado como los motores por la empresa francesa France Carillons. Este autómata, programable en el sitio mediante un teclado portátil, permite grabar los toques al estilo local, con todas las variantes posibles. A pesar de la complejidad de los toques de Cheste (cerca de sesenta) no se llegó a agotar la memoria del ordenador, que acepta 97 toques distintos.
Todas estas aportaciones fueron conocidas por Manclús y los demás instaladores, pero no fueron aplicadas, unos meses más tarde en Mallorca, con la substitrución de una campana gótica "la de Tèrcia", así como el cambio de yugos de madera originales por otros metálicos. De hecho, la campana nueva ni siquiera se parece a la antigua. (Y no olvidemos que la forma de la campana es la que determina, en un 80 % la sonoridad del instrumento).
CampanaDiámetro bocaAlturaRelación altura / diámetro boca
La Picarol76671,13
La de Prima75701,07
La de Tèrcia90701,29
La de Matines93851,09
La Mitja100901,11
Mientras que las cuatro campanas góticas tienen un diámetro de boca algo mayor que la altura (entre un 7 y un 13 %), la nueva campana de Manclús tiene casi un 30% de diferencia, relación más normal en las campanas modernas, menos "alargadas".
Electrificaciones
La electrificación impuesta por Manclús no tenía ya sentido en 1991, tras la experiencia de Cheste: desmontaron los antiguos yugos de madera (felizmente conservados en la torre, por lo que parece) y pusieron otros de hierro que se caracterizan por varios aspectos, todos ellos negativos:
Son de hierro, y por tanto de difícil conservación junto a la mar, ya que están pintados superficialmente, pero no han sido tratados contra la corrosión, con técnicas de galvanizado.
Son de hierro, y por tanto están en contacto metálico (a pesar del pequeño taco de madera) con las campanas, entrando en resonancia con ellas y aumentando los armónicos altos, es decir haciéndolas más "metálicas".
Los ejes están desplazados, de modo que las campanas ya no oscilan tan libremente como antes sino que ellas mismas sirven de propio contrapeso, quitando mucha viveza a su movimiento, y entorpeciendo los golpes de badajos, que acaban rompiéndose, por el desplazamiento hacia abajo del centro de gravedad.
Los motores, de los llamados continuos, tienen una gran retención, en torno de 13/1, lo que incide negativamente sobre las oscilaciones de las campanas, que ya no tocan libremente.
En este caso, al menos, se ha tenido cuidado en introducir el mecanismo para tocar a medio vuelo, característico de las Balears y de Catalunya, pero no es ésta la mejor técnica para conseguir este tipo de toque. Además la instalación impide el toque manual ya que la retención citada frena casi en seco las campanas si no se quitan las correas, dificultando aún más la posibilidad de la participación en los toques tradicionales.
A cambio de toques automáticos de dudosa eficacia, la electrificación de Manclús no sólo sustituyó una campana gótica: privó también al conjunto de los contrapesos de madera, que determinaban gran parte del timbre así como los modos rítmicos de las campanas.
Los efectos del trabajo fueron similares a un saqueo, al privar al conjunto de la Catedral de la mayor parte de sus características sonoras.
Incluso fueron capaces de manipular las campanas sin limpiarlas, cosa que al menos las ha protegido en cierto modo ya que al pintar los yugos metálicos no han tenido el cuidado de preservar los importantes bronces de las numerosas manchas de pintura.

Toques de las campanas

Toques manuales
Los toques manuales han desaparecido de la torre. La actual instalación impide los toques manuales, y no reproduce los toques ni los ritmos tradicionales.
Solamente queda el toque manual de N'Aloi, la campana mayor, cuyo movimiento ha sido facilitado, a cambio de perder gran parte de su timbre y de su volumen sonoro.
Toques mecánicos
Los toques mecánicos están limitados al volteo y semivolteo de todas las campanas, excepto la mayor, y al repique mecánico de las seis campanas mayores para las señales horarias. El conjunto mecánico ofrece pocas posibilidades rítmicas y sonoras.
Campanero
Desconocemos la existencia de un campanero en la actualidad.
No obstante, el toque manual de N'Aloi hace suponer que haya un pequeño grupo organizado para tal actividad.

Reloj

Mecánico
Existe un magnífico reloj mecánico, situado precisamente a media altura de la torre, de modo que su única esfera se encuentra dentro de la nave catedralicia. Sus mecanismos, de cuerda manual y de remontaje semanal, están en perfecto estado de funcionamiento y ordenan el toque de cinco campanas para cuartos y horas. El mantenimiento del estado de marcha nos parece una excelente opción, ya que permite conservar una maquinaria importante.
De manera general los relojes de las catedrales suelen ser de titularidad municipal, y dependen, especialmente en cuanto a su mantenimiento, del Ayuntamiento. No obstante , en este caso, el reloj, ciertamente monumental, parece ser de titularidad eclesiástica.
Carecemos de datos para opinar sobre la manipulación de este reloj mecánico sobre las campanas, especialmente las antiguas. Si se trata de un mecanismo antiguo, como lo atestiguarían los martillos que golpean sobre las campanas, habría de ser mantenido, pero conservándolo cuidadosamente para evitar accidentes con los bronces más antiguos. Si por el contrario, como parece deducirse por la inscripción de la maquinaria, es un mecanismo reciente, la importancia del juego de campanas, sobre todo las menores, aconsejaría una alternativa urgente. La falta de información complementaria nos impide opinar más al respecto.
Electrónico
Desconocemos la existencia de un ordenador que gestione los toques de la Catedral, tanto automáticos como los tocados para las ocasiones extraordinarias. Dicho mecanismo es totalmente aconsejable para gestionar los distintos toques automáticos de una Catedral, en la ausencia, o como complemento a un equipo de campaneros.

Estado del conjunto

Analizaremos el estado de las instalaciones, desde el punto de vista de conservación del patrimonio, teniendo en cuenta cómo se conservan las instalaciones históricas, de qué manera reproducen los toques tradicionales y cómo permiten la interpretación de esos toques de manera manual.
En este caso, la electrificación ha supuesto una ruptura con la tradición, una introducción de unas sonoridades mucho más limitadas, y la imposibilidad de realizar los antiguos toques tradicionales.
Conservación de las instalaciones
La electrificación, típica de los años sesenta, significó la destrucción de la instalación tradicional, sustituyendo los yugos de madera, de gran calidad sonora y rítmica, por otros de hierro colado, menos resonantes, y que pueden causar la rotura reciente de las campanas. Esta instalación pone en grave peligro de existencia todas las campanas, incluso la reciente, pero de manera especial el conjunto gótico, que se conservó en parte por la manera en que las campanas estaban instaladas.. La instalación afectará, seguramente, por la gran retención de los motores, a la fábrica de la torre.
Reproducción mecánica de los toques tradicionales
La actual instalación no puede reproducir los toques más que parcialmente (ya que los motores, de tracción continua, giran siempre en el mismo sentido y a velocidad constante), habiendo introducido los volteos, práctica infrecuente en las Islas, y haciendo unos medio vuelos mucho más lentos y rígidos que los antiguos.
La falta de un ordenador para la gestión de los toques limita aún más las posibilidades de la instalación, que sólo reproduce una parte mínima y extremadamente simplificada de los toques tradicionales.
Posibilidad de ejecución de los toques manuales
La actual instalación, concebida como una electrificación definitiva frente a los campaneros, impide casi totalmente los toques manuales, ya que es preciso quitar todas las correas para realizar los volteos. La ausencia de accesorios en las campanas impide, por otro lado, su toque tradicional.

Propuestas

Protección
Todos los elementos de la torre, excepto la campana nueva, han de ser protegidos de manera específica. Las cuatro campanas góticas (1), (2), (4), (5) deben ser incoadas como Bien de Interés Cultural, mientras que las tres siguientes, (6), (7) y (8) serán incluidas, de manera individual, en el Inventario General de Bienes Muebles, por su elevado interés. La campana mayor, N'Aloi, si es como parece del siglo XIX tiene cierto mérito, y podría refundirse después de una cuidadosa documentación, en caso de rotura. La campana reciente, totalmente desgajada del resto, carece de valor.
Intervenciones urgentes
Vista la gran importancia de las campanas catedralicias, se debe actuar con firmeza y con urgencia, en aras de su protección, frente a la electrificación actual y otras posibles agresiones que ponen en peligro su existencia.
En primer lugar debe evitarse tocar las cuatro campanas góticas, limitándose al máximo los toques litúrgicos, hasta que las campanas sean restauradas. También debe restringirse el uso de las otras tres campanas antiguas, hasta que sean restauradas; la ausencia de mecanización de N'Aloi salvaguarda en parte a la campana, aunque también es recomendable su uso conciso, sobre todo teniendo en cuenta que debido a su gran tamaño la restauración de la campana sería costosísima. La nueva campana no debe tener limitaciones de uso.
Restauración
El proyecto de restauración de estas importantes campanas ha de ser elaborado concienzudamente, ya que se trata de un conjunto excepcional. Hay que recuperar la sonoridad perdida, la instalación mecánica y la posibilidad de uso de las campanas.
Recuperación acústica de las instalaciones
La recuperación acústica de las campanas pasa por la reconstrucción de la campana gótica perdida, cosa posible ya que existen cuatro de las cinco originales, y la que falta estaba ubicada precisamente en medio de las demás notas musicales producidas por las campanas. Esta tarea debe ser realizada por Eijsbouts, de Asten (Holanda), seguramente la empresa más preparada en todo el mundo para la realización de campanas de cualquier sonoridad, ajustada a la centésima de semitono en cualquiera de sus cinco armónicos característicos y dominantes.
Las campanas deben recuperar sus yugos de madera originales, para volver a encontrar su acústica, su volumen sonoro y la seguridad de los bronces y de la fábrica. Puede aceptarse la introducción de rodamientos de bolas, que facilitan el toque con un menor esfuerzo, aunque aprovechan todo el resto de la instalación.
Restauración de las campanas
Todas las campanas se encuentran afectadas por la corrosión producida por el mar a lo largo de los siglos. Debe procederse, en el momento de volver a instalar los yugos de madera, a realizar una limpieza profunda de los bronces y a proteger éstos debidamente (aunque no con pinturas o esmaltes, que podrían afectar a la sonoridad): no hay que olvidar que la actual capa de óxido afecta al tono, timbre y duración sonora de la campana, de manera muy importante, ya que están muy atacadas. Esta limpieza serviría para poder estudiar definitivamente las campanas en sus aspectos epigráficos e iconográficos: una campana de la misma factura que las góticas que aquí nos ocupan, la "Caterina" de la Catedral de València, pudo ser definitivamente identificada como de 1305 y no de 1350 como se creía., tras el proceso de restauración y limpieza a que fue sometida en 1992. También debe acondicionarse la sala, interveniendo en la importante estructura de vigas de madera, y reforzando las rejillas de los vanos, de manera que éstas no afecten al sonido pero impidan la entrada de aves.
Mecanización de los toques
Los motores, en caso de instalarse, deben reproducir los toques tradicionales con sus variantes locales, y no impedir bajo ningún concepto los toques manuales. Esos motores serán de los llamados de impulsos, que reproducen los gestos del campanero, haciendo oscilar las campanas progresivamente y no frenándolas en absoluto, ya que carecen de reductora; estos mecanismos pueden funcionar con las instalaciones tradicionales de yugos de madera como ocurre en la Catedral de València. Al mismo tiempo no impiden el posible toque manual de cualquier campana.
Se recomienda el empleo de un ordenador para la ejecución automática no sólo de los llamados toques de aviso, sino de aquellos cíclicos tradicionales, como son los toques de Angelus tres veces al día, el de ánimas al anochecer, o los repiques de víspera de domingos y festivos.
En cualquier caso toda actuación sobre las campanas, la instalación, el reloj y los toques deberá ser supervisada y autorizada por los Servicios Competentes de Patrimonio de la Comunidad Autónoma, de acuerdo con la Ley de Patrimonio.
De manera subsidiaria debe consolidarse el grupo de campaneros, encargados del mantenimiento de las campanas y de los toques manuales de las grandes celebraciones.

Bibliografía empleada

  • PALMA: Campanas, campaneros y toques
  • Campaneros: Bibliografía
  • Francesc LLOP i BAYO: bibliografia

     

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    : 24-09-2017
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