LLOP i BAYO, Francesc - Catedral Primada - TOLEDO

Catedral Primada - TOLEDO
Primer informe sobre la torre, las campanas y los toques

Dr. Francesc LLOP i BAYO
Equipo de recogida de datos: Gerardo AÑÓN PASCUAL
Fecha de la recogida de datos: 24/10/1992
Fecha del informe: 22/12/1994

El GREMI DE CAMPANERS VALENCIANS recibió el encargo del Ministerio de Cultura de España de hacer el inventario de las campanas de las Catedrales españolas. En su primera fase, el trabajo recogió las características de las campanas, de las torres y de los toques de las campanas de la Corona de Aragón. En una segunda fase se recogieron los datos de las campanas de otras veinticinco catedrales de una franja vertical de la península, que comprende la Andalucía Oriental, la Comunidad de Murcia, Castilla-La Mancha, la Comunidad de Madrid, parte de Castilla y León, el País Vasco y Navarra.

Este primer informe recoge y analiza los datos tomados durante la visita realizada en octubre de 1992, y deberá ser completado con otros estudios, debido a la complejidad e importancia del conjunto de campanas, especialmente en cuanto a sus características musicales y epigráficas. Por otro lado, y por causas ajenas a nuestra voluntad, no fue posible, en su momento, acceder a las tres campanas de la planta superior, así como al «matracón», ni tampoco al reloj, por lo que nuestra documentación está aún incompleta.

No obstante, las conclusiones y las propuestas de restauración que aportamos en este primer estudio no diferirán excesivamente en trabajos anteriores, exceptuando la iconografía y la epigrafía, que deberán ser definitivamente completadas y estudiadas.

Estado de la torre

Descripción
SARTHOU, maravillado ante la Catedral Primada, es casi incapaz de hilvanar una descripción coherente del primer templo hispánico. Describe así la torre, sin apenas entrar en detalles: La torre, gigantesca, de las mayores de España, con 340 peldaños, la comenzó en el siglo XIV el maestro Rodrigo Alonso y la terminó en el XV Alvar Gómez. Se eleva sobre tres cuerpos, en cinco compartimientos el primero, en cuadrada planta, y sobre hexágona los últimos, para terminar en forma de piramidal chapitel sobre el templete rodeado de agujas o pináculos. La sala de campanas es vasta, y al centro, recio maderamen aguanta el enorme peso de la campana «gorda», de 1543 arrobas de peso. Es la mayor de España, impedida de volteo desde su rotura, y ofreciendo bajo su enorme boca, de 8 metros de circunferencia, el badajo en el suelo, para quien pueda levantarlo.
CABRERA y DELGADO describe también la torre, completando la información arquitectónica, y aportando nuevos tópicos sobre las campanas: La torre de las campanas es una recia fábrica de planta rectangular, reforzada y decorada en los ángulos con pares de machones. En lo alto, se abren dos ventanales, en cada cara, para las campanas. Su construcción debió iniciarse alrededor de 1370, siendo maestro de obras Rodrigo Alonso. Hacia 1436, las obras estaban a la altura de la cornisa de mármol negro, este hecho tuvo lugar durante el pontificado de Martínez de Contreras, cuyos escudos ostenta junto con los del canónigo-obrero Silva. Desde comienzos del siglo XV, dirige los trabajos Albar Gómez. Hacia 1442, en el pontificado de Cerezuela, se llegó a la altura de las campanas, según se ve por los escudos de este prelado, labradas por Juan Alonso, hijo del maestro Ferrand Alonso, y colocados en esta parte. El cuerpo superior, terminado antes de finalizar el siglo XV, es el más rico en ornato y forma un afiligranado prisma octogonal que flanquean y refuerzan esbeltos machones acabados en pináculos; rematado por un antepecho calado y coronado por la grandiosa pirámide del chapitel, fue reconstruido a finales del siglo XIX y ornamentado por una triple corona de agudas y salientes puntas. Además de los adornos heráldicos que fijan las épocas de su construcción, cuenta con lindos azulejos que exornan los arquillos ciegos del segundo cuerpo y las bellas cabezas esculpidas en mármol blanco que forman una línea de relieves. Entre los amplios ventanales de las ventanas, sobre grandes repisas, hay en cada frente una estatua de santo o de rey, que probablemente se colocaron en el siglo XVI. Dentro del cuerpo central de campanas, se encuentra la llamada «campana gorda» por sus enormes dimensiones de 10 metros de circunferencia, 12 de altura y un peso de 17.744 kilos, Fue fundida por Alejandro Gorgollo en 1753, siendo Arzobispo de Toledo el Cardenal Infante Don Luis Antonio de Borbón. Está dedicada a San Eugenio y se adorna con una cruz y el busto de la Virgen del Sagrario, modelados por Andrés Tomé, en 1753. Aparte la campana gorda, hay doce más de gran tamaño y excelente sonido, seis de ellas fundidas entre 1514 y 1516 por Juan Rubí.
Estado de conservación
En la actualidad la sala de campanas está muy abandonada, tanto por los numerosos excrementos de palomas y otras aves, como por los múltiples grafitos de los antiguos visitantes. La falta de los últimos resulta positiva, pues no aumentan las inscripciones en paredes ni en campanas, pero a cambio el local está abierto a los animales y muy descuidado.
Visitas públicas
La torre no tiene acceso público, aunque durante muchos años se podía acceder hasta la sala de las campanas, previo pago de una entrada y accediendo directamente desde la calle.

Campanas

Conjunto actual: croquis de la torre
La torre de la Catedral Primada tiene doce campanas, dispuestas en dos plantas. De ellas sólo dos corresponden a las señales horarias, y están dispuestas con una pequeña o «cimbanillo» en la planta superior.
Los ocho ventanales de la sala de las campanas están ocupados por sendos ejemplares de gran tamaño, que antiguamente podían voltear, al estilo de Toledo (oscilaciones, quedando paradas hacia arriba) aunque se encuentren ahora inmovilizadas. Las ocho carecen de badajo, quitado posiblemente a causa de los antiguos visitantes, y sólo tienen un electromartillo adosado, para los toques. En el centro se encuentra, rajada, la «campana gorda», de gran tamaño, aunque de un menor peso que el tradicionalmente supuesto.
El conjunto, a pesar del abandono y de la deficiente electrificación a la que fue sometido, se encuentra casi íntegro, y puede recuperar sus elementos culturales originales, con una inversión relativamente baja.
Mostramos a continuación el croquis de la sala de las campanas, las que hemos numerado de menor a mayor, según su diámetro.

CampanaNombreInstalaciónAutorAño
4Resurreccióninmovilizada 1545
5Santa Leocadia y San JoaquíninmovilizadaJOAN LAVIÑA1731
6San JuaninmovilizadaPEDRO DE LA SOTA1657
7Sermonerainmovilizada  
8Calderonainmovilizada  
9San Ildefonsoinmovilizada 1760
10San FelipeinmovilizadaHEDILLA, MAZÓN, ALONSO1860
11 EncarnacióninmovilizadaHEDILLA, MAZÓN, ALONSO1840
12La GordafijaALEJANDRO GORGOLLO1753

Campanas históricas
Las tres relaciones a las que hemos accedido, es decir aquella que transcribe CALVETE, sin citar la procedencia como acostumbra (aunque sus fuentes son catedralicias), Toledo en la Mano, de autor anónimo, y nuestro propio trabajo de campo, muestran grandes diferencias, tanto en peso como en datación de las campanas e incluso en transcripción de sus inscripciones. Si en el último punto todavía no podemos confirmar todos los datos indicados en las fichas correspondientes, al menos en cuanto a los pesos y a la datación de las campanas, creemos que nuestros datos pueden ser fiables, por cuanto se basan en la observación y el cálculo directos. Desde luego queda descartada la fabricación de seis campanas, es decir la mitad de las existentes, por Rubí, entre 1515 y 1516, como apunta CABRERA y DELGADO.
CampanaANÓNIMOCALVETE (1)GREMI
NombreNúm (2)AutorAñoNúm.PesoNúm.PesoAutorAño
Grande, San Eugenio (3) Alejandro Gargollo17531 (4)1543@1214564Alejandro Gargollo1753
Calderona1García de Córdoba147921100082462  
Encarnación2Hedilla, Manso y Alonso18513 (5)9000112895Hedilla, Mazón y Alonso1850
San Juan3Pedro de la Sota16674700061456Pedro de la Sota1657 (6)
Santa Leocadia y San Joaquín4Juan Antonio Lavin17315 51026Juan Antonio Lavin (7)1731
Ascensión, Espanta diablos5 (8) 15456 (9) 71693  
San Ildefonso6Pedro de Huemes y Antonio Velez de Fuencueva17607 92554Pedro de Güemes y Antonio Vélez de Foncueva1760
Resurrección7 15458 41026 1545
San Felipe8Hedilla, Manso y Alonso18509 102795Hedilla, Mazón (10) y Alonso1850
San Sebastián  168110     
la del Santo  168211     
Cimbanillo, el Ángel Juan Yuste 12     
(1) CALVETE indica que de las demás campanas se desconocen las fechas y peso de las mismas con exactitud - pero sólo cita el peso, muy exagerado, de las mayores, y la fecha de la «Gorda»
(2) El ANÓNIMO autor de Toledo en la Mano numera las campanas, tras la mayor, una a continuación de la otra, partiendo de las más antigua, la "Calderona"
(3) Su peso es 1543 @, es decir 1543 x 1155 kg. = 17.744,5 kg., que es el peso generalmente aceptado
(4) "La gorda"
(5) "La prima", "la Encarnación".
(6) El signo que se presta a confusión parece ser, según los calcos, un 5 invertido, como es usual en esa época
(7) Quizás se trate de Juan La Viña, que en 1735 funde la segunda campana menor de la Catedral de València, la "Violant"
(8) También "Sermonera"
(9) "La Asunción de Nuestra Señora"
(10) MAZÓN, sin la menor duda, como certifica el calco de la epigrafía

Cabe destacar de estas campanas un par de aspectos culturales muy característicos: la indicación en todos los casos, del Arzobispo (a veces Cardenal) y del Canónigo Obrero, algo que sólo hemos encontrado también en Córdoba, y en ninguna otra catedral de manera tan sistemática, y la existencia de tres campanas asociadas a los misterios centrales de la Redención, como son la Encarnación, la Resurrección y la Ascensión, algo totalmente nuevo para nosotros. La misma campana Gorda, fija y central, supone también un paso intermedio entre las tradiciones castellanas y las andaluzas, en materia de campanas, sobre las que será preciso reflexionar.
También sabemos que hay un «matracón» en la segunda planta, al que no pudimos acceder, y que debe ser una pieza del mayor interés acústico e histórico.
Destrucciones
Afortunadamente las campanas no sufrieron otros daños, a lo largo de los siglos, que los derivados de su uso, siendo refundidas cada cierto tiempo debido a roturas. Sin embargo, y para nuestra suerte, las dos o tres campanas rotas en la actualidad han llegado a nosotros quebradas, con lo que existe la posibilidad de recuperar su sonido original, sin tener que refundirlas.
Hay que añadir una importante observación sobre la campana «Gorda», ya que es habitual decir que ésta quebró por utilizar un badajo de bronce, por cierto hermosísimo y aún existente en la misma sala. Nosotros hemos utilizado en varias ocasiones (Catedral de València, torres de Cheste y de Capitanía) badajos con la bola de bronce, y acabamos renunciando a ellos en los dos primeros casos por motivos estrictamente acústicos, ya que el sonido producido es mucho más "mate", menos vibrante que el que genera una buena bola de hierro dulce. La rotura no puede producirse por tocar "bronce con bronce", sino por utilizar un badajo de mayor dureza sobre la campana, especialmente si es de acero, o si llega a endurecerse (a "acerarse", dicen los herreros) por los golpes repetidos. Seguramente se abandonó el badajo de bronce por su sonido más suave, y también parece cierto, y sin relación con el tipo de badajo, y aún más en una campana fija, donde se producen golpes menos potentes, que la rotura se debió a algún defecto de fundición, lógico en una campana de tan colosales dimensiones.
Electrificaciones
La electrificación realizada, según nuestras informaciones, por ROSAS, de Torredonjimeno, se ha limitado a la sustitución de los badajos antiguos por otros electromartillos, dispuestos de manera poco afortunada, ya que impiden el toque manual de las campanas, a lo que cabe añadir la desaparición de los badajos originales, seguramente a causa de los antiguos visitantes a la torre.

Toques de las campanas

Toques manuales
Los toques manuales han desaparecido de la torre. La actual instalación impide los toques manuales, y no reproduce los toques ni los ritmos tradicionales. El bloqueo de las ocho campanas, para evitar que oscilen, y la ausencia de los badajos, hacen casi imposible todo tipo de actuación manual y tradicional.
Seguramente los toques se producían con una combinación de repiques, es decir de golpes de badajo de casi todas (o todas) las campanas, mediante un conjunto de cuerdas, desaparecido, y de poleas, mantenido en parte, que se tocarían desde una habitación inferior. También es muy probable que las ocho campanas de las ventanas tocasen, como aún tuvimos la suerte de recoger en video en el cercano pueblo de Yepes, en 1983, oscilando, hasta llegar a la vertical y pararse. Como nos dijo el sacristán y campanero, aquí las campanas no dan la vuelta, aquí voltean, queriendo expresar que oscilaban en uno u otro sentido, llegando a pararlas hacia arriba, pero sin que siguiesen girando en la misma dirección, algo realmente difícil para campanas tan grandes.
Toques mecánicos
Los toques mecánicos están limitados al repique eléctrico de todas las campanas, incluso la Gorda, no estando contemplado el medio vuelo tradicional. El conjunto mecánico ofrece pocas posibilidades rítmicas y sonoras.
Campanero
No nos consta la existencia de un campanero, ni de un grupo dedicado a la interpretación, aunque sea ocasional, de los toques tradicionales de las campanas.

Reloj

Mecánico
Suponemos la existencia de algún mecanismo para el toque de las horas, pero no pudimos acceder a él. Tampoco pudimos estudiar el posible aparato que gestione los toques de las campanas litúrgicas.

Estado del conjunto

Analizaremos el estado de las instalaciones, desde el punto de vista de conservación del patrimonio, teniendo en cuenta cómo se conservan las instalaciones históricas, de qué manera reproducen los toques tradicionales y cómo permiten la interpretación de esos toques de manera manual.
Conservación de las instalaciones
La electrificación, afortunadamente, y por una escasez de medios, no significó la destrucción de la instalación tradicional, pues se conservaron los magníficos yugos de madera, de gran calidad sonora y rítmica, y que son piezas tan importantes como las mismas campanas. Los electromartillos instalados, aunque no modificaron las instalaciones preexistentes, no tuvieron en cuenta las otras premisas básicas en una restauración de campanas, como son reproducir los toques tradicionales y no impedir los manuales.
Posibilidad de ejecución de los toques manuales
La actual instalación no puede reproducir los toques más que parcialmente y de manera muy incompleta (debido a la lentitud de respuesta de los martillos mecánicos). La ausencia de motores, ha supuesto la desaparición de las campanas en movimiento, con toda la riqueza sonora y rítmica que ello supone. La falta de un ordenador para la gestión de los toques limita aún más las posibilidades de la instalación, que sólo reproduce una parte mínima y extremadamente simplificada de los toques tradicionales.
La actual instalación, concebida como una electrificación definitiva frente a los campaneros, impide totalmente los toques manuales, tanto por la ausencia de badajos como por el bloqueo de las campanas.

Propuestas

La importancia de las campanas, y su estado de conservación relativamente bueno, exigen una cuidadosa intervención que suponga la recuperación de unas sonoridades, practicadas durante siglos, y ahora prácticamente perdidas. Esta intervención debe ir acompañada de una eficaz protección del conjunto.
Protección
Aunque no hayamos estudiado todas las campanas, en la torre se encuentran numerosos elementos que han de ser protegidos de manera específica: por un lado las campanas Santa Leocadia y San Joaquín (5), San Juan (6) y San Ildefonso (9). deben ser incluidas, de manera individual, en el Inventario General de Bienes Muebles, por su alto valor. De manera especial, la Resurrección (4), la Ascensión (7), la "Calderona" (8) y naturalmente la Gorda (12), deben ser incoadas, individualmente, como BIC, por su extraordinario valor, del que forma parte no sólo la campana, sino su yugo de madera y el resto de instalación. Las campanas del siglo XIX tienen cierto interés, y solamente puede ser refundidas después de una cuidadosa documentación, en caso de rotura.
Intervenciones urgentes
El conjunto se encuentra en un estado de abandono controlado, de manera que no se requieren actuaciones inmediatas, pues las campanas no parecen estar en excesivo peligro. No obstante, y dado la deficiente electrificación, sería conveniente limitar los toques a la menor duración posible.
Restauración
Varios aspectos deben ser tenidos en cuenta para la restauración de este extraordinario conjunto: reparación de campanas, adecuación del espacio de la torre, recuperación de toques mediante una correcta mecanización auxiliar de las campanas.
Reparación de campanas
Al menos dos campanas, entre las más valiosas, se encuentran rajadas, y por tanto producen toques descompasados y malsonantes. La solución pasa por la soldadura, que es una técnica ya comprobada en numerosas ocasiones, y que produce la recuperación de la sonoridad original perdida. El tamaño de las campanas no es óbice, ya que la mayor campana de Europa, la Petersglocke, de Colonia, de unas 25 toneladas, se quebró, y fue soldada en la misma torre, recobrando su timbre y su resonancia original, certificados por expertos.
En nuestras tierras hemos aplicado esta técnica al menos a cinco campanas, ciertamente menores, pero que han recobrado su voz perdida, ya que el metal, al recocerse de manera controlada, recupera la estructura cristalina interna, que es la causante del sonido.
En cualquier caso, aunque la operación, visto el descomunal tamaño de las campanas, no sea barata, siempre resultará menos de la mitad que refundir las campanas, recuperando la "misma" campana, y no una réplica, por muy precisa que sea. Esta técnica se aplica, sobre todo, por una empresa alemana, dedicada exclusivamente a este menester.
Ha llegado a nuestro conocimiento la existencia de un proyecto de reparar la «Gorda» mediante otra técnica, de "soldadura en frío"; que en realidad consiste en la puesta de un pedazo de bronce, "cosido" mediante unas piezas de metal especial, y que se aplica con éxito a la reparación de caldera y otras máquinas que trabajan a altas presiones. Sin embargo, la experimentación sobre una campana tan referencial como la mayor, nos parece excesivamente arriesgada, sobre todo cuando sólo se ha aplicado la técnica sobre campanitas de pocas docenas de kilos. En un caso tan emblemático como la Catedral Primada parece conveniente, mientras la experiencia no demuestre lo contrario, aplicar técnicas de soldadura en caliente bien conocidas y de resultados comprobados.
Adecuación del espacio interior de la torre
La torre sufre dos tipos de visitantes que producen efectos negativos sobre su conjunto: los humanos, que marcan, rayan, tocan y estropean, y las aves que ensucian, iniciando procesos de degradación por la acidez de sus desechos.
Sin embargo, la visita a la torre constituía uno de los acontecimientos culturales para los miles de turistas que acuden cada año a Toledo. Si se mantuviese esta apertura pública - actualmente interrumpida - debería controlarse, de manera que la ignorancia o la imprudencia de estos visitantes no estropease el patrimonio, ni pusiese en peligro tanto las campanas como sus propias vidas, por acciones temerarias.
A corto plazo, sin embargo, las aves constituyen un peligro mayor que los humanos, ya que acceden sin control ninguno, y sus excrementos extendidos sobre la fábrica, sobre los yugos y sobre los propios bronces, amenazan con destruirlos.
Una solución, visto el gran tamaño de la torre, podría consistir en aplicar, como se hizo en la Catedral de València, una reja metálica en las ventanas, lo suficientemente tupida como para impedir la entrada de las aves, y lo bastante ligera para pasar inadvertida desde la calle, y para no obstaculizar la propagación del sonido. Esta es la solución más económica y efectiva, ya que otras alternativas como los ultrasonidos, o las redes de electricidad estática para repeler los animales, o son poco efectivas, o requieren inversiones muy elevadas.
Tras la intervención, y junto con la posible mecanización alternativa del conjunto, sería conveniente una limpieza general de campanas y accesorios, así como de los paramentos, para recuperar no sólo el aspecto estético del conjunto, sino para asegurar su conservación, y una mejor difusión sonora.
Mecanización auxiliar de los toques
Las campanas deben mantener, sin la menor duda, sus yugos de madera originales, que les producen la acústica, el volumen sonoro y la seguridad de los bronces y de la fábrica. Estos yugos constituyen la aportación más original, incluso que la campana mayor, de la Catedral Primada.
Los motores de volteo, en caso de instalarse, deben reproducir los toques tradicionales con sus variantes locales, y no impedir, bajo ningún concepto, los toques manuales. Dichos motores deben ser de los llamados de impulsos, que reproducen los gestos del campanero, haciendo oscilar las campanas, progresivamente, y no frenándolas en absoluto, ya que carecen de reductora; estos mecanismos pueden funcionar con las instalaciones tradicionales, de yugos de madera, como ocurre en la Catedral de València. Los electromartillos para los repiques han de instalarse de modo que no impidan, en su caso, la oscilación o el volteo de las campanas. Estos mecanismos serán de las características adecuadas para reproducir los toques tradicionales, por más rápidos y variados que sean.
Se recomienda el empleo de un ordenador para la ejecución automática no sólo de los llamados toques de aviso, sino de aquellos cíclicos tradicionales, como son los toques de Angelus tres veces al día, el de ánimas al anochecer, o los repiques de víspera de domingos y festivos.
En cualquier caso toda actuación sobre las campanas, la instalación, el reloj y los toques deberá ser supervisada y autorizada por los Servicios Competentes de Patrimonio de la Comunidad Autónoma, de acuerdo con la Ley de Patrimonio.
De manera subsidiaria debiera tenderse a la formación de un grupo de campaneros, que se encargasen del mantenimiento de las campanas y de los toques manuales de las grandes celebraciones.

Bibliografía empleada

  • TOLEDO: Campanas, campaneros y toques
  • Campanarios: Bibliografía
  • Francesc LLOP i BAYO: bibliografia

     

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