LLOP i BAYO, Francesc - Catedral de La Asunción - BURGOS - Informe sobre la torre, las campanas y los toques

Catedral de Burgos
Informe sobre la torre, las campanas y los toques

Dr. Francesc LLOP i BAYO
Equipo de recogida de datos
Juan Ignacio GONZALO ÁLVARO
Salvador-Artemi MOLLÀ i ALCAÑIZ
Fecha de la recogida de datos: 21/11/1992
Fecha del informe: 30/04/1994

El GREMI DE CAMPANERS VALENCIANS recibió el encargo del Ministerio de Cultura de España de hacer el inventario de las campanas de las Catedrales españolas. En su primera fase, el trabajo recogió las características de las campanas, de las torres y de los toques de las campanas de la Corona de Aragón. En una segunda fase se recogieron los datos de las campanas de otras veinticinco catedrales de una franja vertical de la península, que comprende la Andalucía Oriental, la Comunidad de Murcia, Castilla-La Mancha, la Comunidad de Madrid, parte de Castilla y León, el País Vasco y Navarra.

Estado de la torre

Descripción
Las dos torres de la Catedral de Burgos han sufrido importantes intervenciones, a lo largo de este siglo, que han desfigurado, internamente, su estructura, aportando elementos metálicos que favorecen poco el fin de los edificios, es decir la mejor difusión del sonido de sus campanas.
Las dos torres se encuentran ocupadas internamente por una estructura metálica que crea una especie de compartimientos donde se encuentra un importante conjunto de campanas, entre las que se hallan algunas de las más antiguas de España.
La colocación, reciente, de las campanas en el interior de las torres supone una agresión tan fuerte a la estructura tradicional de los toques y a la sonoridad que producían esas campanas históricas, que se puede asegurar que es irreversible e irrecuperable la resonancia antigua.
A esto cabe añadir la inclusión de ventanas de vidrio, en la parte lateral interior y trasera de las torres, con lo que se ha desfigurado irreversiblemente el sonido original. Si a esto le añadimos la intervención de los años 50/60 (yugos de hierro fundido de Murua de Vitoria) y la reciente mecanización, introduciendo motores de medio volteo, clásicos en Europa pero ajenos a todas las tradiciones castellanas, cabe decir que las torres de las campanas de la Catedral de Burgos están afectadas por un mal mucho más grave que el de la piedra, y de peor solución que éste: las torres están atacadas por el olvido de todas las tradiciones locales y por la introducción, desacompasada y mal hecha, de sonoridades ajenas a la tradición burgalesa.
Estado de conservación
El estado de conservación es todo lo correcto que puede ser, con un adecuado mantenimiento de la estructura metálica, aunque con un profundo desprecio hacia lo que debiera ser el centro y la justificación de las torres, las campanas: éstas están cubiertas de pintura de todos los colores, con la cual se han protegido las vigas de hierro, pero olvidando de tapar los bronces para evitar las manchas. No olvidemos que, incluso obviando el aspecto desaseado de las campanas, la pintura, en muchos casos excesiva (campanas del reloj, sobre todo) puede llegar a modificar su sonoridad y afecta seguramente su conservación.
Visitas pÚblicas
Las torres no tienen acceso pÚblico.

Campanas

Conjunto actual: croquis de la torre de las campanas

CampanaNombreTipoAutorAño
1San PedrovolteoVIUDA DE ÁNGEL PEREA1963
2La AsunciónvolteoVIUDA DE V. PEREA ARCOS1950
3Santa BárbaravolteoPEDRO GÜEMES1737
4Campana 4volteoCONSTANTINO LINARES ORTIZ1927
5Campana 5volteoVIUDA DE ÁNGEL PEREA1961
6Santa Maríavolteo1790
7Santa María y San Estebanvolteo1816
8San Mamertovolteo1844
9La Campana Madrefija1594
10MauriciafijaM. ANDES1400 CA
11San Joséfija1785
12Concepciónfija1856
13Campana de las horasfijaPEDRO GUNSALVO FAMUCENSE1350 CA
14JesÚs, María y Josévolteo1743
15El PapamoscasfijaVIUDA DE ÁNGEL PEREA1950
16Cimbalillo de corovolteo1770

Las torres actuales de la Catedral de Burgos tienen quince campanas, dispuestas a su vez en dos plantas en cada una de las torres. Las campanas de la torre derecha (NE) son de volteo y de repique, mientras que en la torre izquierda las tres superiores son fijas, para los toques de cuartos y de horas, mientras que las otras cuatro inferiores deben usarse exclusivamente para repiques también litÚrgicos.
Un cimbalillo, dispuesto en el tejado, y por encima del coro, completa el conjunto de grandes campanas. Existen numerosas campanillas, en las diversas capillas de la Catedral, estudiadas también por el equipo de trabajo. Sin embargo se trata de bronces de pequeñas dimensiones, (unos 18 cm de diámetro) y generalmente anepigráficos, por lo que no tienen suficiente entidad para ser incluidos en este informe ni en la relación de campanas de la Catedral. En cualquier caso no parece que sean campanas más antiguas del XVIII, y la falta de inscripciones, unida a la dificultad de su acceso y las malas condiciones de conservación de las mismas, justifican su omisión en esta relación.
Existen asimismo unas curiosas matracas, hechas en gran parte de hierro, lo que contradice el espíritu mismo de ese peculiar instrumento de percusión reservado para los días del Triduo Santo, pero que está muy de acuerdo con la filosofía de la intervención a base de vigas y otra arquitectura metálica.
Campanas históricas
La Santa Iglesia Catedral de Burgos cuenta con importantísimos ejemplares, entre los que cabe destacar la de las horas (Campana 13), una impresionante campana gótica, con doble epigrafía tanto de tipos móviles como excisa y posiblemente dibujada sobre la falsa campana del molde, con una técnica antigua que apenas conocemos. La antigüedad de los tipos, y ciertos caracteres arcaicos de esa importantísima campana, sugieren 1350 como su fecha de fundición. No menos importantes son otras dos campanas romanas fijas, instaladas en la misma torre NO, (Campana 9 y Campana 10), que plantean otro problema interesante, por su rareza, ya que utilizan, aparentemente de forma aleatoria, pero siguiendo más o menos el orden alfabético, tiras de letras (mayÚsculas o minÚsculas, góticas o humanistas, segÚn la campana) para formar la gran cruz que suelen ostentar las campanas en su medio.
Tras estas tres campanas romanas, que justifican ya la excepcionalidad del conjunto, hay tres esquilas del siglo XVIII, también importantes, (Campanas 6, 11 y 14) así como el pequeño cimbalillo de coro, cuya más destacada característica reside en que conserva, más o menos bien, su instalación tradicional de yugo de madera. Las demás campanas perdieron esta parte importantísima de su sonoridad, y de la historia del instrumento.
Cabe señalar, finalmente, la existencia de tres campanas romanas de volteo, del XIX y de este siglo XX y, sobre todo, una campana esquilonada de 1927 que constituye, a nuestro conocimiento, el Único intento de restauración de una campana histórica, imitando su perfil y aportando bellísimas mayÚsculas góticas, características de su fabricante.
Destrucciones
La existencia de campanas de los siglos XVIII, XIX y XX muestra que el uso fue desgastándolas de modo que fue preciso refundirlas. De manera sintomática, las campanas realmente antiguas están fijas, y ya lo estaban cuando la instalación era de vigas y de yugos de madera. Por el contrario las campanas de volteo, y especialmente las de forma romana son precisamente las más recientes del conjunto.
Con todo, la mayor destrucción no ha sido la refundición, justificada por la rotura a causa del repetido uso de las campanas, cuanto la modificación de la estructura de vigas de madera y la reubicación de las campanas, con el consiguiente cambio en la sonoridad y en el posible toque de las campanas.
Electrificaciones
La instalación de los yugos de hierro fundido y de la estructura de vigas metálicas debió ir acompañada, exclusivamente, de la electrificación de dos campanas romanas, mediante un motor para el volteo.
Sin embargo en el momento del estudio de las campanas se estaba realizando una mecanización mucho más agresiva y menos rigurosa con las tradiciones de Burgos, ya que se estaba actuando sobre las dos citadas campanas romanas así como con otras de la misma torre, modificándolas para que oscilen al modo europeo. Si la intervención tenía una parte positiva (rebajar los ejes para que las campanas vayan más desequilibradas con respecto al yugo y toquen por tanto con mayor ritmo y fuerza, la introducción de motores de medio vuelo parece una agresión injustificada, ya que dicha mecanización, que produce unos sonidos totalmente alejados de nuestras tradiciones, ha de ir acompañada de un cambio total del yugo, desapareciendo el contrapeso, de una modificación de la estructura y, sobre todo, de un cambio de la acÚstica de la torre, para que las campanas produzcan una mayor resonancia, propia de torres alemanas o francesas, pero no desde luego de Burgos.
Por otro lado esa electrificación supone el paso irreversible hacia una mala automatización, que no sólo no reproduce los toques tradicionales, sino que impide cualquier actuación manual sobre las campanas.

Toques de las campanas

Toques manuales
Creemos que los toques manuales han desaparecido de la torre. La actual instalación impide los toques manuales, y no reproduce los toques ni los ritmos tradicionales.
Sin embargo la mecanización instalada no hace más que perpetuar una mala restauración, que desplazó las campanas hacia el interior de las torres. Los mecanismos (especie de teclado mediante poleas, cadenas y palancas) que se reproducen fotográficamente en el artículo de EDUARDO DE ONTAÑÓN, desaparecieron hace tiempo, y sólo quedaba un volteo, más sencillo y cómodo, pero menos rítmico, mediante cigüeñal.
Toques mecánicos
Los toques mecánicos están limitados al semivolteo cuatro campanas, no estando contemplado el volteo tradicional. El conjunto mecánico ofrece pocas posibilidades rítmicas y sonoras.
Desconocemos la posibilidad de repiques mecánicos, ya que en el momento de la recogida de datos sólo se estaban instalando los motores de oscilación y no los electromartillos correspondientes.
Campanero
En el momento de la recogida de datos se encargaba de los toques el sacristán D. Nemisio SANTIDRIÁN SANTAMARÍA. También vivía el Sr. Julián PÉREZ, sacristán e hijo del antiguo campanero, D. Dionisio PÉREZ, el cual es probablemente el entrevistado en la revista "Estampa". A partir del recuerdo de estos informantes se podrían reconstruir los toques tradicionales de la Catedral.

Reloj

Mecánico
Existe un gran reloj mecánico, de 312 cm de largo por 80 de ancho y 193 de alto, que se encarga no sólo del movimiento de agujas y del tañido de las campanas correspondientes, sino de gestionar el movimiento del famoso "Papamoscas".
Este autómata, dentro de su sencillez, es importante, porque es, a nuestro conocimiento, el Único existente en catedrales españolas.
El mecanismo se encuentra en buen estado de conservación, aunque las averías de los cables de transmisión entre el reloj y las campanas son relativamente frecuentes.
Electrónico
Desconocemos la existencia de un reloj electrónico que gestione no sólo los toques de las horas sino los toques litÚrgicos diarios de manera automática.

Estado del conjunto

Analizaremos el estado de las instalaciones, desde el punto de vista de conservación del patrimonio, teniendo en cuenta cómo se conservan las instalaciones históricas, de qué manera reproducen los toques tradicionales y cómo permiten la interpretación de esos toques de manera manual.
En este caso, la electrificación ha supuesto una ruptura con la tradición, una introducción de unas sonoridades mucho más limitadas, y la imposibilidad de realizar los antiguos toques tradicionales. No obstante, como ya hemos apuntado, la motorización no hace más que consagrar una degradación de las instalaciones, impuesta por anteriores intervenciones poco respetuosas con las campanas y sus toques.
Conservación de las instalaciones
La electrificación, típica de los años sesenta, significó la destrucción de la instalación tradicional, sustituyendo los yugos de madera, de gran calidad sonora y rítmica, por otros de hierro colado, menos resonantes. Sin embargo parece que la instalación nueva, de semivolteo, es menos agresiva con las campanas que la antigua de volteo, aunque fuese realizada mediante cigüeñal de pulsado manual. No obstante estos accesorios ponen en peligro las campanas del siglo XVIII e incluso las del XIX, menos importantes. Afortunadamente las grandes campanas romanas están fijas, con lo que quedan libres de los vaivenes de una mala instalación mecánica. Sin embargo el hecho que todas, incluidas éstas Últimas, estén colgadas de accesorios mecánicos, modifica y desvirtÚa en gran parte su sonoridad tradicional.
Reproducción mecánica de los toques tradicionales
La actual instalación ejecuta unos toques que jamás se hicieron tradicionalmente.
Posibilidad de ejecución de los toques manuales
La actual instalación, concebida como una electrificación definitiva frente a los campaneros, impide casi totalmente los toques manuales, ya que no se pueden voltear las campanas, modificadas para el semivolteo.

Propuestas

Protección
En la torre se encuentran numerosos elementos que han de ser protegidos de manera específica. En primer lugar las campanas romanas deben ser incoadas como Bienes de Interés Cultural, por su extraordinaria importancia. También deben ser incluidas, de manera individual, en el Inventario General de Bienes Muebles, por su elevado interés, las campanas del siglo XVIII.
Las campanas del siglo XIX tienen cierto interés, y solamente puede ser refundidas después de una cuidadosa documentación, en caso de rotura. Las campanas recientes, totalmente desgajadas del resto, carecen de interés.
Intervenciones urgentes
La primera intervención necesaria consiste en la recuperación de los volteos, en las campanas que efectuaban esta manera de tocar. También debe recuperarse la manera de repicar, manual y mecánicamente, las grandes campanas romanas.
Restauración
Las campanas deben recuperar sus yugos de madera originales, para volver a encontrar su acÚstica, su volumen sonoro y la seguridad de los bronces y de la fábrica.
Los motores, en caso de instalarse, deben reproducir los toques tradicionales con sus variantes locales, y no impedir, bajo ningÚn concepto, los toques manuales. Se recomienda el empleo de un ordenador para la ejecución automática no sólo de los llamados toques de aviso, sino de aquellos cíclicos tradicionales, como son los toques de Angelus tres veces al día, el de ánimas al anochecer, o los repiques de víspera de domingos y festivos.
Seria conveniente que los repiques de las grandes campanas fijas se realizasen no mediante electromartillos sino por motores, pistones de aire comprimido u otros mecanismos que tirasen de las cadenas ligadas a los badajos, para recuperar no sólo la sonoridad antigua, sino la forma de tañer las campanas. Estos mecanismos no deben impedir el toque manual alternativo.
Como la estructura y la colocación originales han desaparecido, debe recuperarse, al menos, la sonoridad de las campanas. Por ello no basta reconstruir los yugos de madera, incluso en las grandes campanas fijas, sino que hay que aislar éstas del andamio metálico. También debe actuarse sobre la resonancia de las salas, y ya que se han colocado las campanas, de manera aparentemente irreversible en el centro de las torres, hay que recuperar la sonoridad de los espacios, introduciendo los paravientos inclinados (grandes láminas de madera, orientadas hacia abajo con un ángulo de 45 º), y eliminando las cristaleras de las partes lateral y trasera, que introducen resonancias extrañas en las torres.
En cualquier caso toda actuación sobre las campanas, la instalación, el reloj y los toques deberá ser supervisada y autorizada por los Servicios Competentes de Patrimonio de la Comunidad Autónoma, de acuerdo con la Ley de Patrimonio.
Fases
La primera fase, que se debe realizar de manera inmediata, debe consistir en la sustitución de los motores de semivolteo.
La segunda fase, no menos importante, debe contemplar la sustitución de todos los yugos de hierro por otros de madera, con el eje recto, y el cambio de los motores actuales por otros de impulsos que no afecten a la fábrica, que reproduzcan los toques tradicionales y no impidan los toques manuales.
De manera subsidiaria debiera tenderse a la formación de un grupo de campaneros, que se encargasen del mantenimiento de las campanas y de los toques manuales de las grandes celebraciones.

Bibliografía empleada

  • BURGOS: Campanas, campaneros y toques
  • Campanas (epigrafía, descripción): Bibliografía
  • Francesc LLOP i BAYO: bibliografia

     

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