LLOP i BAYO, Francesc - Las campanas de San Jerónimo el Real de Madrid: propuestas para su restauración

Informe sobre las campanas de San Jerónimo el Real de Madrid

  • ANTECEDENTES
  • ESTADO ACTUAL
  • CONSERVACIÓN DEL CAMPANARIO
  • CAMPANAS EXISTENTES
  • INSTALACIÓN ACTUAL
  • PROPUESTAS DE RESTAURACIÓN
  • CONDICIONES DE LA MECANIZACIÓN
  • CONDICIONES DE LA INSTALACIÓN
  • TOQUES A INCLUIR
  • INFORMES A REALIZAR POR LA EMPRESA ADJUDICATARIA
  • INFORMACIÓN A LA COMISIÓN MIXTA IGLESIA-COMUNIDAD AUTÓNOMA
  • ANTECEDENTES

    Las campanas forman parte de una de las parcelas más íntimas y significativas de cada población. Nuestras campanas no son, Únicamente, la mÚsica que nos acompaña toda la vida, sino la misma mÚsica que acompañó a nuestros antepasados, reflejando una forma intuitiva y local de hacer comunicación al servicio de toda la comunidad.

    Las electrificaciones de los años 60 y posteriores acabaron en gran parte con toda esta riqueza musical, al modificar "yugos" o contrapesos de madera, limitando los toques a los producidos por unos motores mal diseñados y que producían efectos negativos sobre las campanas, los badajos y los muros.

    Las actuaciones de la Generalitat Valenciana, que ha impulsado una serie de actuaciones en campanas y campanarios significativos de la Comunidad Valenciana, demuestran la posibilidad de recuperar la sonoridad y los ritmos tradicionales, restaurando los yugos de madera, soldando campanas históricas rajadas, fundiendo campanas nuevas con la afinación precisa, sin renunciar a una motorización alternativa y auxiliar, que reproduzca los toques antiguos sin impedir de ninguna manera los toques manuales.

    A partir de estas experiencias, se propone una restauración que tiene como finalidad la recuperación de un conjunto sonoro de manera que

  • conserve (o restaure) las instalaciones tradicionales y originales
  • reproduzca los toques y la sonoridad antiguos
  • permita la interpretación manual de toques
  • Las instalaciones de la parroquia de San Jerónimo el Real fueron visitadas el 26 de julio de 1994. Este informe se realiza a petición del Dr. Ignacio Hidalgo de Cisneros Alonso.

    ESTADO ACTUAL

    La torre de las campanas de la parroquia de San Jerónimo el Real de Madrid constituye un extraordinario ejemplo de instalación del siglo XIX, basada en modelos arquitectónicos franceses, y orientada hacia una mejor difusión sonora de las campanas y un control de las cargas estáticas y dinámicas de los pesados bronces.

    Las campanas están dispuestas en una estructura de vigas de madera, exenta de la torre y dispuesta en su interior, de modo que cuando los bronces oscilan, hacen vibrar el armazón, que absorbe las sacudidas y transmite las cargas hasta el suelo, sin repercutir para nada en la fábrica.

    La estructura de vigas de madera no sólo está pensada para transmitir las cargas, sino para aislar acÚsticamente las campanas del edificio y hacer que éstas resuenen con mayor provecho. A esto contribuye la disposición de la sala, que aumenta la sonoridad de las campanas, al tener el suelo y el techo de tablas de madera, y las ventanas con unas celosías, orientadas hacia el exterior, de modo que los sonidos se entremezclan, sin ser absorbidos por la fábrica, y salen mezclados hacia la calle. A esta sabia disposición, gravemente alterada como veremos luego, cabe añadir la colocación original de las campanas: es sabido que los sonidos se comportan, por decirlo de algÚn modo, de manera distinta segÚn su altura tonal. Las notas agudas se extienden en línea recta, mientras que las graves se expanden en todas direcciones.

    Por esto las campanas agudas se han colocado siempre más altas, y no sólo por pesar menos, sino por facilitar la propagación de su sonido. De algÚn modo, las campanas pequeñas han de ser vistas para ser oídas. Con las campanas más graves, por el contrario, no sólo es oportuno esconderlas de la vista, sino que puede ser conveniente. Dichas campanas, que suelen tener mayor duración de eco, se realimentan con su propio sonido, entrando en resonancia y aumentando su reverberación. La campana grande, instalada originalmente en la parte baja, sonaba más, y durante más tiempo, al estar colocada en el centro de una pequeña sala ubicada en la parte baja de la estancia de las campanas.

    En la ubicación original (campana pequeña más alta, campana mayor en el nivel bajo), era posible, e incluso recomendable el volteo, por tratarse de una costumbre muy nuestra, y por estar permitido por la instalación, que absorbía las vibraciones y transmitía mejor la sonoridad de las campanas.

    CONSERVACIÓN DEL CAMPANARIO

    El campanario se encuentra en un estado de degradación, que le impide cumplir con los fines para los que fue concebido, es decir para convertirse en una gran caja de resonancia, que aumentase el eco de las campanas, y asumiese, sin peligro para éstas ni para la fábrica de la torre, las formidables vibraciones producidas durante los volteos e incluso durante los repiques.

    Estructura de madera
    La estructura de madera, instalada para transmitir las cargas de las campanas hasta el propio suelo, así como para mejorar su acÚstica, parece encontrarse en buen uso, aunque sería preciso un estudio técnico que certificase el estado real del armazón. En cualquier caso, la estructura forma parte del conjunto y debe ser conservada, sin la menor duda.
    Sala de las campanas
    La sala de las campanas está cubierta por capas incontables de excrementos de paloma, por animales muertos, junto a una extrema suciedad, propiciadas por la entrada de agua por los vanos, y por las numerosas palomas que allí viven. Hay que añadir que los accesos a la terraza alta están abiertos y las puertas rotas, lo que aumenta la entrada de agua y de animales. Las celosías de la sala de las campanas están en regular estado de conservación, así como unas rejas metálicas instaladas en la parte interior, que impedían originalmente la entrada de aves al recinto
    Escaleras
    La escalera original está ubicada en la misma potente estructura de madera que sustenta las campanas. Esta escalera está en precario estado de conservación, tanto por la falta de cuidados, como por las agresiones (elementos, animales) ya apuntadas. A ello cabe añadir la rotura de ventanas y la falta de rejas metálicas en los diversos vanos, que aumentan la entrada de aves.
    Acceso
    El acceso se realiza desde una puerta lateral del presbiterio.

    CAMPANAS EXISTENTES

    En la torre existen tres campanas, todas ellas de autor anónimo, aunque con similares inscripciones. El interés específico de las campanas no es muy alto, pero forman un conjunto interesante, de acÚstica bastante coherente y propia del siglo XIX. La renovación de las instalaciones, junto a una nueva disposición, mejorará notablemente la sonoridad y el interés del conjunto

    Campana "Nuestra Señora de Guadalupe"
    Campana de 65 cm de diámetro y aproximadamente 159 kilos de peso. Construida en 1827, cuelga de una doble viga de hierro. Ubicada en la parte baja de la sala
    Campana "Santa Paula"
    Campana de 103 cm de diámetro y aproximadamente 633 kilos de peso. Construida en 1833, cuelga de una viga de hierro en "H". Ubicada en la parte central de la sala.
    Campana "San Jerónimo"
    Campana de 115 cm de diámetro y aproximadamente 881 kilos de peso. Construida en 1833, es la Única que conserva la instalación anterior (yugo de hierro fundido, posiblemente de Murua de Vitoria, el motor para el volteo y el badajo). Ubicada en la parte alta de la sala.

    INSTALACIÓN ACTUAL

    Las campanas se encuentran cambiadas de sitio: la pequeña se halla en la parta baja, mientras que la mayor está arriba. Aparte de esta ubicación errónea para la difusión sonora de las campanas, la instalación tiene numerosos defectos que redundan en la deficiente sonoridad actual del conjunto.

    Yugos
    Solamente la campana mayor tiene yugo, de hierro fundido, de Murua de Vitoria. Este contrapeso, demasiado equilibrado, conserva aÚn el motor original para el volteo continuo, aunque la campana está inmovilizada. Las otras dos penden de sendas vigas de hierro. En las tres campanas, el yugo distorsiona el sonido original aumentando los armónicos agudos y absorbiendo los bajos, contribuyendo a dar un carácter metálico a la resonancia.
    Badajos
    Sólo la campana mayor, la más alta, conserva el badajo en su interior. Los otros dos están guardados en un hueco de la torre. Se trata de típicos badajos de Murua, de caña de madera y de bola de hierro, de deficiente sonoridad, pero hechos para evitar las roturas de los metálicos en campanas electrificadas como éstas (muy compensadas de yugo, y por tanto con el eje de gravedad desplazado hacia arriba)
    Motores y repiques
    La campana mayor aÚn tiene el motor de volteo continuo unido al yugo, aunque desconectado eléctricamente. También está, en desuso, el motor de la mediana. Posteriormente se instaló un sistema de doble motor de repique en cada una de las campanas, de los llamados de imitación de volteo. Este sistema constituye uno de los mayores fraudes de los instaladores, ya que no solamente no produce los efectos prometidos, sino que pone en grave peligro las campanas. Se basa en la creencia que tañendo la campana en dos lugares diferentes se puede imitar el volteo (que repite también dos veces el golpe del badajo). Sin embargo, la campana está fija, y por tanto falta la característica principal del volteo, como es el movimiento, que es el que hace precisamente una reverberación peculiar, que no se puede imitar con campana parada. Pero a esto hay que añadir el grave peligro para la campana, ya que, si por un fallo siempre posible, percuten los dos martillos al mismo tiempo, existe la posibilidad cierta que se rompa el bronce, y pierda por tanto su sonoridad. La Única justificación del doble motor, es la mayor ganancia que produce a las empresas de instalación, tanto de manera directa (duplicación de mecanismos y por tanto encarecimiento del presupuesta) como de manera indirecta (posibilidad de rotura a medio plazo).
    Hay otro dato en contra del sistema: los mecanismos instalados (motores de repique) tienen suficiente velocidad para repetir el golpe, o incluso para producir repiques parecidos a los tocados a mano. Por tanto, un sólo mecanismo por campana era suficiente para hacer el mismo toque repetido, sin ponerla en peligro, y sin cambiar la sonoridad.
    Instalación eléctrica
    Los cables al aire o clavados directamente a las vigas de madera, el cuadro de mandos sin interruptor exterior trifásico para desconectar la corriente en caso de necesidad, la falta de enchufe para los trabajos de conservación u otros que pudieran realizarse en la sala de campanas, la ausencia de planos y de libro de visitas, contradicen totalmente las normas actuales sobre instalaciones de Baja Tensión.
    Reloj actual
    Existe un reloj mecánico, antiguo, al que no tuvimos acceso.

    PROPUESTAS DE RESTAURACIÓN

    Estructura de vigas de madera
    La estructura de vigas de madera, que constituye el elemento más destacado y significativo de la instalación, debe ser restaurada, sustituyendo las partes que estén dañadas, pero manteniendo los materiales y las técnicas de fijación de los mismos.
    Sala de las campanas y escalera
    Las diversas ventanas de la escalera y de acceso a la terraza deben ser reparadas y restituidas. Tanto el suelo como el techo de la sala de campanas, compuestos de tablas de madera, deben ser restaurados, ya que constituyen elementos básicos para la sonoridad de la torre y sus campanas. Estas partes deben ser revisadas y restituidas.
    Del mismo modo debe restaurarse la escalera, en su forma original. Los vanos de la escalera deben cubrirse con rejillas, para impedir el acceso de animales que constituyen la principal causa de deterioro de las instalaciones.
    Campanas
    Las campanas, afortunadamente, se encuentran en buen estado de uso. Solamente es necesario intervenir en sus accesorios, sin necesidad de refundirlas, ni de soldarlas.
    Limpieza de campanas
    Las campanas deberán ser limpiadas siempre que se actÚe sobre ellas, para quitar el polvo y la suciedad de los siglos, que acaba deformando su voz. En este caso están tan sucias que apenas puede leerse su epigrafía.
    La limpieza deberá ser con agua a presión y con jabón neutro, pudiéndose admitir el uso de mecanismos para rascarlas, siempre que los materiales empleados sean más blandos que el bronce de la campana.
    Las campanas pueden quedar protegidas por una capa de gasóleo o producto semejante, quedando descartada la utilización de esmaltes o de pinturas que matarían el sonido.
    Ubicación de las campanas
    Por las causas apuntadas, las campanas han de ser instaladas como estuvieron inicialmente, es decir la menor arriba y la mayor en la parte baja.
    Del mismo modo, y vista la instalación, así como las tradiciones locales, se recomienda que las campanas se instalen de manera que puedan voltear y repicar, sin interferirse (las instalaciones actuales están puestas de modo que la Única campana que podría voltear, la mayor, no puede hacerlo ya que los martillos, mal ubicados, impiden el giro).
    Yugos
    Yugos de hierro
    Las campanas deben sustituir los yugos actuales de hierro, sin que valga de ninguna manera su sustitución por unos metálicos con apariencia de madera. Los yugos de hierro son los responsables en gran parte de la rotura de badajos, de las campanas rajadas y de los males producidos en los campanarios, aparte de producir una defectuosa sonoridad de los bronces. Por todos estos motivos se recomienda la substitución inmediata de los yugos.
    Yugos de madera
    La elección de la madera para el contrapeso no viene, en absoluto, motivada por razones estéticas sino por causas acÚsticas y dinámicas, así como por una mayor conservación. Los yugos de madera aíslan mejor las campanas de el edificio, destacando más su sonoridad, y evitando también que muchas de las fuertes vibraciones de la campana pasen a la fábrica. Por otra parte, y aunque parezca contradictorio, la madera, bien conservada, resiste durante mucho más tiempo a la intemperie: es posible comprobar como yugos metálicos que apenas tienen veinte años están pidiendo el cambio, mientras que otros yugos de madera, con cuatro siglos de vida, se conservan adecuadamente.
    La fabricación de yugos de madera supone, por tanto, una inversión mayor a corto término, pero resulta más económica al cabo de los años, por su duración, y por la menor incidencia sobre la campana, el badajo, y el mismo edificio.
    Se recomienda por tanto la fabricación de tres yugos de madera, con el eje de giro recto y por encima de las asas de las campanas. El yugo deberá ser convenientemente protegido para estar a la intemperie. Podrá ser realizado con madera natural (bloques de madera convenientemente secada) o madera encolada y prensada.
    Reloj
    Reloj mecánico
    El reloj mecánico deberá conservarse in situ. En el caso de relojes de remontaje manual sólo se recomienda la mecanización sin modificar el mecanismo, admitiendo un motor por cada una de las pesas, así como un regulador para el péndulo. Cualquier modificación del mecanismo para posar un Único motor eléctrico debe quedar explícitamente excluida. Se recomienda que el remontaje y el cuidado del reloj sea manual y diario para preservar sus valores monumentales.
    Reloj electrónico
    Se recomienda la instalación de un reloj electrónico para la interpretación de los toques automáticos (tanto los horarios como los toques de uso litÚrgico y festivo).
    Queda absolutamente excluido el uso de "campanas electrónicas", que suenan por altavoz, con una fidelidad siempre discutible, incluso en los casos de ausencia de campanas, y siempre que se trate de campanarios o de torres históricos.
    Esfera
    La esfera sólo será sustituida en el caso de rotura o de faltas importantes, manteniendo la misma numeración, especialmente el "IIII" si se trata de cifras romanas. Queda absolutamente excluida la colocación del nombre de la empresa o de la población de ésta, con grandes letras al centro de la esfera, autorizándose sólo la indicación de la población donde se encuentra el reloj y el año de la reposición, siempre de manera optativa.

    CONDICIONES DE LA MECANIZACIÓN

    Yugos y instalaciones
    Los yugos deberán ser de madera, laminada o maciza, y reproducirán de la forma lo más exacta posible los yugos locales tradicionales. En cualquier caso la madera deberá estar convenientemente protegida, y el hierro también, mediante las pinturas y los productos adecuados. En el caso de los metales se recomienda la galvanización, la cual se convierte en obligatoria para los yugos metálicos.
    Todos los yugos deberán tener los ejes rectos, no admitiéndose de ninguna manera los ejes rotos o en ángulo. La campana deberá tener el eje de giro siempre por encima de las asas. Este giro garantiza prácticamente la ausencia de rotura de los badajos de las campanas.
    Motores de voltear
    Los motores para voltear deberán ser de impulsos y sin reductora, de modo que no frenen las campanas, reproduzcan los toques tradicionales y no impidan los toques manuales.
    Se desaconsejan los llamados motores continuos, que inician el volteo a la primera, por la gran retención que tienen sobre la campana, y por las fuertes cargas que transmiten a la fábrica de la torre.
    Repiques eléctricos
    Los electromartillos de repicar deberán permitir un repique rápido, y que no impidan ni el volteo mecánico ni el manual. En cualquier caso deberán ser monofásicos, y mejor aÚn de corriente continua y con una sola bobina.

    CONDICIONES DE LA INSTALACIÓN

    Instalación eléctrica
    La instalación eléctrica deberá hacerse conforme a las Normas de Baja Tensión, especialmente en lo referente a los cables de intemperie, con un interruptor exterior inmediato y multipolar, con un enchufe protegido para poder hacer trabajos en el campanario, y con el esquema del cableado y de las conexiones eléctricas así como un libro de visitas, donde se apunten las visitas de conservación, el nombre del técnico y de la empresa, la fecha y las actividades realizadas.
    Ubicación de los mecanismos
    Tanto los motores como los electromartillos deberán estar instalados en el lado izquierdo de las campanas, de manera que el lado derecho quede libre de todo mecanismo, para facilitar un posible toque manual, así como una mejor conservación.
    Limpieza de la sala
    La empresa adjudicataria deberá limpiar el campanario, quitando los restos de mecanismos inÚtiles, y los escombros, incluso los procedentes de obras anteriores. La empresa adjudicataria será en todo caso responsable de la limpieza final de la sala de campanas y de la retirada de los materiales mecánicos fuera de uso.

    TOQUES A INCLUIR

    Los toques de las campanas deberán incluir no sólo los "utilitarios" (toques de misa, de fuego) sino aquellos relacionados con la sociedad tradicional, especialmente los del tiempo y de la representación social. Se deberán incluir por tanto:

    Toques de Ángelus
    Por la mañana, al medio día y al atardecer. Generalmente el primer toque suele hacerse al abrir la iglesia y el Último al cerrarla por la noche. Los toques coincidían, antiguamente, con la salida del sol y el ocaso.
    Toques de víspera de fiesta
    SegÚn las tradiciones locales, la víspera de las fiestas, a menudo después del Angelus del medio día y del atardecer, había un toque más extraordinario para anunciar el día siguiente. Este toque se hacía los sábados y la víspera de las fiestas menores. Si volteaba alguna campana nunca era una de las mayores.
    Toques de fiesta
    De acuerdo con las antiguas tradiciones, el volteo de todas las campanas, especialmente las campanas mayores, quedaba reservado para las fiestas importantes: Navidad, Pascua, Corpus, y la fiesta del pueblo o de la ciudad. Para todas las otras fiestas se deberá evitar al menos el uso de la campana mayor.
    Toques de difuntos
    Los toques tradicionales reflejaban la posición social y otras categorías del muerto. También se interpretaban durante todo el tiempo que el difunto permanecía sin enterrar. Es evidente que estas normas quedan fuera de las necesidades actuales, en la mayor parte de las comunidades. No obstante sería conveniente conservar un breve toque de difunto para la llegada al templo y otro para la salida hacia el cementerio, para que la comunidad participe de la pérdida de uno de sus miembros.

    Esta inclusión de toques será obligatoria en el caso de ordenadores y otras mecanismos automáticos. En el caso de instalaciones manuales se deberá de asegurar, al menos, el toque cotidiano del Angelus al medio día.

    INFORMES A REALIZAR POR LA EMPRESA ADJUDICATARIA

    Informe inicial de la obra
    Vistas las características culturales del conjunto de campanas, la empresa que vaya a intervenir deberá hacer obligatoriamente un informe conciso indicando el estado de las campanas y de las instalaciones y las propuestas técnicas a realizar así como los materiales que se piensen emplear. el informe deberá ser documentado con las fotografías y la planimetría necesarias para su comprensión.
    Informe final de la obra
    Vistas las características culturales del conjunto de campanas, es preciso hacer obligatoriamente, a al término de la obra, por parte de las empresas que hayan intervenido, un informe conciso en que se refieran y justifiquen las acciones realizadas, así como los materiales utilizados. El informe deberá ser documentado con las fotografías y la planimetría necesarias para su comprensión.

    INFORMACIÓN A LA COMISIÓN MIXTA IGLESIA-COMUNIDAD AUTÓNOMA

    La intervención sobre las campanas, las instalaciones y los toques deberá ser conocida y aprobada por la Comisión Mixta Iglesia-Comunidad Autónoma, a la cual se debería remitir copia de este informe. La autorización de la intervención, en la parte que toca a la Iglesia, deberá ser solicitada por los titulares al Ordinario correspondiente, mientras que la Comunidad Autónoma autorizará en la parte artística que le compete, las obras a realizar.

    Francesc LLOP i BAYO
    Campanar, 02/11/1994
  • MADRID: Campanas, campaneros y toques
  • Francesc LLOP i BAYO: bibliografia

     

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    : 24-09-2017
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