LLOP i BAYO, Francesc - Catedral de la Seo - TARAZONA - Informe sobre la torre, las campanas y los toques

Catedral de la Seo - TARAZONA
Informe sobre la torre, las campanas y los toques

Dr. Francesc LLOP i BAYO
Equipo de recogida de datos:
Mari-Carmen ÁLVARO MUÑOZ; Francesc LLOP i ÁLVARO; Francesc LLOP i BAYO
Fecha de la recogida de datos: 22/07/1993
Fecha del informe: 03/01/1995

El GREMI DE CAMPANERS VALENCIANS recibió el encargo del Ministerio de Cultura de España de hacer el inventario de las campanas de las Catedrales españolas. En su primera fase, el trabajo recogió las características de las campanas, de las torres y de los toques de las campanas de la Corona de Aragón. En una segunda fase se recogieron los datos de las campanas de otras veinticinco catedrales de una franja vertical de la península, que comprende la Andalucía Oriental, la Comunidad de Murcia, Castilla-La Mancha, la Comunidad de Madrid, parte de Castilla y León, el País Vasco y Navarra.

Estado de la torre

Descripción
La torre, de base cuadrada y de piedra, tiene una primera escalera helicoidal adornada con cerámica azul. La escalera cambia de sentido al pasar a la torre, también cuadrada, y de ladrillo mudéjar, que SARTHOU afirma se construyó en 1588, con el remate realizado en 1692. Los dos Últimos cuerpos son octogonales y están rematados por un chapitel.
La torre ha sufrido diversas intervenciones, que modificaron sus vanos, y le dieron un mejor acabado.
Estado de conservación
A pesar de las obras de restauración que afectan a la casi totalidad de la Catedral, la torre se halla ahora exenta de trabajos. Las dos o tres primeras estancias, ubicadas en las plantas inferiores, se encuentran en mal mantenidas, con algunos techos semiderruidos, pero en las cuatro plantas altas, ocupadas por las campanas que estudiaremos a continuación, las estructuras, de gruesas vigas de madera o de cemento, segÚn los casos, se encuentran en muy buen estado de conservación.
A ello cabe añadir la ausencia total de palomas, debida, segÚn afirman, a la existencia de un nido permanente de cigüeñas, ya que parece ser que los Últimos años no llegan a emigrar. Las plantas altas, que son las que nos afectan, se encuentran por tanto sorprendentemente limpias, y conservan parte de las estructuras que permitieron, en otros tiempos, los toques manuales de las campanas.
Visitas pÚblicas
La torre no tiene acceso pÚblico.

Campanas

Conjunto actual: croquis de la torre
La torre actual de la Seo de Tarazona, tiene siete campanas y unas matracas, dispuestas en cuatro plantas.
En las tres primeras se encuentran las diversas campanas de uso litÚrgico, mientras que en la planta superior se encuentran las dos campanas correspondientes a las señales horarias.

CampanaNombreInstalaciónAutorAño
1San Millánvolteo mecánico 1638
2Campanavolteo mecánico 1711
3Campana de tocar a misavolteo mecánicoVENTURA DE LOS CORRALES1851
4Campana del Misererevolteo mecánicoANTONIO DE ARGOS1786
5Campanico de corovolteo manualFRANCISCO DE VELASCO1838
6Campana de los cuartosfijaJUAN BÉLEZ1587
7Campana de las horasfijaGUILLERMO DE TUJARON1565

Campanas históricas
La Catedral de la Seo de Tarazona conserva todas las campanas históricas, con las correspondientes refundiciones a lo largo de los siglos.
Hay que destacar las campanas horarias, importantísimas, del siglo XVI, aunque la mayor (8), más antigua (1565) emplea elementos decorativos y epigráficos plenamente renacentistas, mientras que la campana de los cuartos (7), más reciente (1587), sigue aÚn una tradición gótica, sobre todo en los grabados.
Las dos campanas litÚrgicas más importantes son las dos pequeñas, de la primera planta, de 1638 y 1711, muy bellamente acabadas. En esta sala hay unas matracas de gran interés, y en perfecto estado de uso, que se tocaban mediante una especie de asas. Este instrumento musical de uso restringido (solamente para el Triduo Sacro de la Semana Santa, entre el Gloria del Jueves Santo y el de la Misa de Resurrección) se conserva de manera notable, y debiera ser usado.
Las dos campanas mayores, en la planta siguiente, emplazadas en una peculiar y vigorosa instalación de vigas de madera, son también importantes, especialmente la mayor, de 1786. En la tercera planta se encuentra una pequeña campana, de tocar a coro, de la cual solamente destaca el yugo de madera aÚn existente, así como la firma incisa de su fabricante. Es la campana menos valiosa del conjunto. Lo contrario se puede decir de las dos campanas emplazadas en la cuarta planta, ya citadas: se trata de uno de los conjuntos de timbres horarios más valiosos de entre todas las catedrales, no solamente de Aragón sino de la España entera.
Destrucciones
No parece que las guerras civiles, tanto del siglo XIX como del XX, dañasen el conjunto, aunque los grafitti de la escalera, relacionados con Fernando VII, describan ciertas acciones de los voluntarios realistas de Tarazona: Año 1814 Vino Fernando Septimo... Biajo... y paso por Zaragoza el seis de abril. Viva España. Viva España... julio de 1823 tubimos el ataque los boluntarios realistas de Tarazona en Cervera...
La Última restauración del campanario, realizada después de 1940, debió modificar la ubicación de las campanas en la torre, aunque desconocemos sus efectos.
Electrificaciones
Las campanas de la torre fueron electrificadas, de manera correcta dentro del mundo de los motores, por la Empresa Murua de Vitoria. Eso no impide que la intervención supusiese una gravísima agresión contra los valores acÚsticos del conjunto y contra la misma fábrica, al modificar la instalación tradicional, sustituyendo los yugos antiguos de madera, mucho más descompensados, por otros de hierro fundido excesivamente equilibrados (las campanas mayores pueden dejarse horizontales con un mínimo esfuerzo, lo que jamás ocurrió con los yugos antiguos).

Toques de las campanas

Toques manuales
Los toques manuales han desaparecido de la torre. La actual instalación impide los toques manuales, y no reproduce los toques ni los ritmos tradicionales. No obstante la campana de las horas conserva restos de una instalación que debió permitir su "bandeo" (el volteo al estilo de Aragón) o cuanto menos la oscilación.
Toques mecánicos
Los toques mecánicos están limitados al volteo de cuatro campanas (1), (2), (4), (5) y al repique eléctrico de éstas más la campana del coro (6), que originalmente oscilaba, pero cuyo toque fue sustituido por el de un martillo exterior. El conjunto mecánico ofrece pocas posibilidades rítmicas y sonoras. Las del reloj funcionan solamente mediante su martillo exterior mecánico, aunque la grande posee un badajo interior, que debió ser usado en los repiques manuales.
Campanero
El Último campanero conocido fue el tío Rufino Matute que repicaba desde la primera planta con cuatro campanas a la vez: las dos pequeñas en las manos y las dos grandes, conectadas a sendas cuerdas que descendían del techo, tocadas con el pie derecho, mientras que el izquierdo le servía de punto de apoyo. Conocimos sus toques y sus técnicas a través de su hija, Vicenta Matute Sanjuan, que también trabajaba para la Catedral, y que falleció antes de 1991. La entrevistamos en 1984, en la sacristía, y añoraba los toques de su padre, que los motores no sabían reproducir.
El silencio de las campanas a causa de la restauración
En la actualidad (otoño de 1993) las campanas de la Catedral no suenan, con la excusa de que la Seo está cerrada por obras, y por tanto no tienen por qué anunciar actos litÚrgicos concretos. Sin embargo, a pesar de dicha restauración, las campanas del reloj siguen sonando a sus horas.
A nuestro parecer el silencio de las campanas litÚrgicas corresponde a un error de interpretación, que los antiguos no hubieran cometido, ya que consideraban las campanas de cualquier catedral como aquellas que marcaban no sólo los actos concretos del templo, cuanto los tiempos festivos u ordinarios de toda la ciudad. En consecuencia ellos hubieran seguido tocando a oración de mañana, a mediodía o por la tarde, así como los volteos de la víspera y del medio día de las fiestas, con la Catedral abierta o cerrada, pero con la convicción que dichas campanas catedralicias representan no sólo un instrumento de llamada, cuanto un medio de representación sonora de los tiempos sagrados y civiles de toda la Comunidad urbana.
Proponemos, por tanto, que, a pesar de la inactividad temporal de la Catedral, y para anunciar precisamente que sigue estando viva, que las campanas toquen a estos toques que marcan, acompañan y realzan las distintas fiestas del año, las diversas partes del día. Incluso las matracas deben recuperar su papel, tanto tiempo perdido, entre estos toques propios de una Catedral, esté en obras o abierta al culto.

Reloj

Mecánico
Las antiguas campanas horarias de la Seo de Tarazona debieron corresponder a un reloj mecánico también primitivo, con cuartos, cosa muy poco frecuente hasta el siglo XVIII. No queda, que sepamos, nada de esa maquinaria, y sólo hay un reloj de remontaje eléctrico, de factura reciente, que toca las horas y los cuartos. Tiene dicho mecanismo, que permanece cerrado en una de las salas de la torre, la peculiaridad de sonar, a las medias, dos golpes de la campana de los cuartos y a continuación uno de la campana de las horas, combinación poco frecuente en nuestras tierras. Repite las horas y es de titularidad eclesial, del propio Cabildo de la Catedral.
Electrónico
No existe, a nuestro conocimiento, un mecanismo electrónico que gestione los toques de las campanas y el movimiento del reloj.

Estado del conjunto

Analizaremos el estado de las instalaciones, desde el punto de vista de conservación del patrimonio, teniendo en cuenta cómo se conservan las instalaciones históricas, de qué manera reproducen los toques tradicionales y cómo permiten la interpretación de esos toques de manera manual. En este caso, la electrificación ha supuesto una ruptura con la tradición, una introducción de unas sonoridades mucho más limitadas, y la imposibilidad de realizar los antiguos toques tradicionales.
Conservación de las instalaciones
La electrificación, típica de los años sesenta, significó la destrucción de la instalación tradicional, sustituyendo los yugos de madera, de gran calidad sonora y rítmica, por otros de hierro colado, menos resonantes, y que podrían causar la rotura de las campanas. Esta instalación pone en grave peligro de existencia las campanas (1), (2) y (4), las más importantes de las litÚrgicas. La instalación afectará, seguramente, por la gran retención de los motores, a la fábrica de la torre. Las campanas pequeñas, puestas en una posición elevada, expanden su sonoridad de manera correcta. El motor para repicar la campana del coro es totalmente inadecuado, aunque haya servido al menos, para conservar el Único yugo completo tradicional.
Reproducción mecánica de los toques tradicionales
La actual instalación no puede reproducir los volteos más que parcialmente (siempre en el mismo sentido y a la misma velocidad), y los repiques de manera muy incompleta, debido a la lentitud de respuesta de los martillos mecánicos.
Posibilidad de ejecución de los toques manuales
La actual instalación, concebida como una electrificación definitiva frente a los campaneros, impide casi totalmente los toques manuales, ya que es preciso quitar todas las cadenas para realizar los volteos. La ausencia de accesorios en las campanas pequeñas impide, por otro lado, su volteo manual. Los repiques se ven dificultados por el cambio de altura de las campanas, aunque estén en la misma posición. La desaparición de poleas y otros accesorios impide un toque manual de manera regular.

Propuestas

Protección
En la torre se encuentran varios elementos que han de ser protegidos de manera específica: las campanas del reloj, (6) y (7) deben ser incoadas BIC, de manera individual. También deben ser incluidas, de manera individual, en el Inventario General de Bienes Muebles, por su elevado interés, las campanas (1), (2) y (4). Las campanas del siglo XIX tienen cierto interés, y solamente puede ser refundidas después de una cuidadosa documentación, en caso de rotura.
Intervenciones urgentes
Los martillos de las campanas horarias deben ser revisados ya que, en el momento de nuestra visita, tendían a quedarse pegados al bronce, con el gravísimo peligro de rotura de los timbres. A pesar de la revisión que hicimos en esa tarde, es conveniente tener en cuenta que dichos martillos deben quedar separados de las campanas.
La instalación de las campanas eléctricas, correcta dentro de sus muchas limitaciones, puede ser utilizada, aunque sin hacer los toques excesivamente largos. El badajo de la campana (1), actualmente en tierra, debe ser puesto, del mismo modo que las otras campanas, atándolo para que no se suelte y pegue en el lugar adecuado.
Restauración
Las campanas deben recuperar sus yugos de madera originales, para volver a encontrar su acÚstica, su volumen sonoro y la seguridad de los bronces y de la fábrica. El modelo podría ser el de la campana de coro, aunque se utilice otra fijación (tuercas en vez de cuñas de madera) ya que la existente requiere una conservación continuada. Los yugos han de conservar el eje recto de la campana del coro o, a todo caso, un leve acodamiento como el del brazo de la campana de las horas. Las campanas del reloj deben recuperar los yugos de madera, aunque la de los cuartos quede fija, y la de las horas pueda ser volteada sólo en casos excepcionales.
Los motores, en caso de instalarse, deben reproducir los toques tradicionales con sus variantes locales, y no impedir, bajo ningÚn concepto, los toques manuales. Se recomienda el empleo de un ordenador para la ejecución automática no sólo de los llamados toques de aviso, sino de aquellos cíclicos tradicionales, como son los toques de Angelus tres veces al día, el de ánimas al anochecer, o los repiques de víspera de domingos y festivos. Los motores de volteo deberán de impulsos, pues no afectan a la fábrica y reproducen los toques tradicionales sin impedir los toques manuales.
En cualquier caso toda actuación sobre las campanas, la instalación, el reloj y los toques deberá ser supervisada y autorizada por los Servicios Competentes de Patrimonio de la Comunidad Autónoma, de acuerdo con la Ley de Patrimonio.
Debiera tenderse a formar un grupo de campaneros, que se encargase de mantener las campanas y de los toques manuales de las grandes celebraciones.

Bibliografía empleada

  • TARAZONA: Campanas, campaneros y toques
  • Campanas (epigrafía, descripción): Bibliografía
  • Francesc LLOP i BAYO: bibliografia

     

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