LLOP i BAYO, Francesc - Catedral de Nuestra Señora de la Encarnación - ALMERÍA - Informe sobre la torre, las campanas y los toques

Catedral de Nuestra Señora de la Encarnación - ALMERÍA
Informe sobre la torre, las campanas y los toques

Dr. Francesc LLOP i BAYO
Equipo de recogida de datos
Juan Ignacio GONZALO ÁLVARO
Salvador-Artemi MOLLà i ALCAÑIZ
Fecha de la recogida de datos: 29/11/1992
Fecha del informe: 04/08/1994

Estado de la torre

Descripción
Tras un espantoso terremoto que asoló en 1522 la antigua mezquita mayor de la Almedina, convertida en Catedral tras la Conquista por los Reyes Católicos, el Obispo de Almería, fray Diego Fernández de Villalán puso en marcha en 1524 las obras para construir un nuevo templo. Poco después de su muerte la Catedral quedó terminada, quedando hacia 1559 sólo la torre con los cimientos levantados hasta escasa altura, la cual fue concluida durante el episcopado del obispo Portocarrero.
La Catedral se presenta como un templo-fortaleza, frente al mar, rodeada de altos muros y flanqueado de angulares torreones y recios contrafuertes. En el ángulo de Poniente se alza la torre-campanario. La torre, además del servicio de campanas, puede prestar el de un fuerte castillo, cuyos fuegos flanquean todo el costado de Poniente y se cruzan con los del primer baluarte octógono del Mediodía. Los del primer baluarte con los del segundo y los de éste con los del castillo hexágono del embocinado y sus tambores, y éstos, a su vez, con los de la torre. Toda la periferia del edificio catedral y curva del embocinado se halla perfectamente guarnecida en todas sus regiones. Los muros, techos, columnas, arcos, bóvedas, todo es de piedra, sillares; no se utilizaron ladrillos, maderas ni mampostería.
Estado de conservación
El estado actual de la torre es de gran abandono: a la numerosa suciedad producida por las palomas hay que añadir las mutilaciones producidas en la fábrica por la electrificación. La instalación eléctrica, puesta de cualquier modo, no cumple la normas de seguridad de conducciones a la intemperie, lo que aumenta no solamente el peligro para los que suban a la torre, sino que acelera la aparición de averías.
Visitas pÚblicas
La torre no tiene acceso pÚblico.

Campanas

Conjunto actual: croquis de la torre de las campanas

CampanaNombreTipoAutorAño
1Santa MaríavolteoTALLERES OLIVEROS1940
2San JuanvolteoFERNANDO VILLANUEVA SAENZ1942
3San IndaleciovolteoFERNANDO VILLANUEVA SAENZ1942
4Sagrado Corazón de JesÚsvolteoFERNANDO VILLANUEVA SAENZ1942
5Santa BárbaravolteoFERNANDO VILLANUEVA SAENZ1942
6Campana gordafija1805
ACuartos del RelojfijaJOSÉ CORONA1781
bHoras del RelojfijaJOSÉ CORONA1781

La torre de la Catedral de Almería, tiene ocho campanas, dispuestas en dos plantas. Las seis inferiores corresponden a las campanas de uso litÚrgico, mientras que las dos superiores se utilizan para las señales horarias.
El conjunto, muy irregular, está formado por bronces de distinta procedencia, con tres campanas antiguas de gran valor histórico y documental. Hay una campana, fundida en Almería, de poco interés pero con algÚn valor documental. También existe un grupo de cinco campanas, hechas en 1942 por Fernando Villanueva Sanz, un fundidor extremeño de baja calidad, como lo prueba el hecho que tres estén rajadas y por tanto inservibles. El conjunto exige una seria intervención para recuperar sus valores estéticos, musicales y documentales.
Campanas históricas
Las tres campanas históricas existentes conservan su instalación original, algo alterada con la introducción de electromartillos exteriores. Las dos campanas horarias conservan sus martillos históricos, los cuales daban una sonoridad característica, pero han sido dotadas de electromartillos, sin quitar los anteriores, cosa que puede llegar a producir la rotura de las campanas, y cuando menos interfiere en el sonido negativamente. La campana mayor, inmovilizada para impedir su volteo, suena ahora gracias a un pequeño electromartillo, mal instalado. La existencia de esta campana, tanto desde el aspecto sonoro como desde su instalación (yugo de madera, accesorios para el volteo y el repique) debe marcar el modelo de las futuras campanas y de sus yugos, que deberán de ser necesariamente de madera.
Destrucciones
Las campanas fueron probablemente destruidas en la guerra civil. Las nuevas campanas instaladas con yugos de metal fundido y mecanizadas con la deficiente tecnología de ManclÚs, se han ido destruyendo por uno o varios de esos motivos, a los que cabe añadir la baja calidad del fundidor. Posiblemente también haya contribuido a la rotura de tres de las seis campanas de la sala inferior la mala conservación, especialmente la mala colocación de los badajos.
Electrificaciones
La electrificación consistió en preparar para el volteo tres de las seis campanas de la sala inferior, cambiando su yugo de hierro por otro similar, pero fabricado por el instalador de los motores. Este cambio de yugo era innecesario, pues el motor podía haber sido adaptado al anterior. En las campanas antiguas, el cambio consistió en la puesta de tres martillos electromecánicos para el toque de las horas y de los cuartos, con las campanas correspondientes y de otras señales con la campana mayor. La mecanización de las campanas del reloj fue desafortunada ya que no utilizaron los martillos históricos: al permanecer en su lugar aumenta el peligro de rotura. Sería más correcto mecanizar estos mismos martillos con lo que se evitan posibles daños y se conserva una sonoridad histórica, sin la agresión visual de los electromartillos.

Toques de las campanas

Toques manuales
Los toques manuales han desaparecido de la torre. La actual instalación mecánica impide los toques manuales, y no reproduce los toques ni los ritmos tradicionales.
Toques mecánicos
Los toques mecánicos están limitados al volteo de tres de las campanas, y al repique eléctrico de otras cuatro. El conjunto ofrece pocas posibilidades rítmicas y sonoras, añadidas por la rotura reciente de una campana de volteo eléctrico.
Campanero
No nos consta la existencia de un campanero tradicional.

Reloj

Mecánico
La campana mayor del reloj ofrece una noticia interesantísima, ya que señala que esas dos campanas y otras dos, fueron construidas por JOSÉ CORONA, el cual hizo también un reloj mecánico que no ha llegado hasta nosotros.
El reloj actual consiste en una pieza industrial de indudable interés, que parece haber sido mecanizada mediante motores eléctricos para remontar la cuerda. Aunque no se trata de un mecanismo extraordinario, parece bien conservarlo en funcionamiento, por su interés histórico y mecánico. En cualquier caso parece que la mecanización del remontaje no debe modificar para nada la maquinaria existente. Del mismo modo parece aceptable la transmisión eléctrica del impulso para el toque de cuartos y de horas, pero esta señal debe transmitirse necesariamente a un motor adecuado que pulse los martillos históricos existentes en las campanas, para mantener su aspecto histórico, sonoro y visual.
Electrónico
Desconocemos la existencia de un reloj electrónico para el control de los toques horarios así como para los litÚrgicos.

Estado del conjunto

Analizaremos el estado de las instalaciones, desde el punto de vista de conservación del patrimonio, teniendo en cuenta cómo se conservan las instalaciones históricas, de qué manera reproducen los toques tradicionales y cómo permiten la interpretación de esos toques de manera manual.
En este caso, la electrificación ha supuesto una ruptura con la tradición, una introducción de unas sonoridades mucho más limitadas, y la imposibilidad de realizar los antiguos toques tradicionales.
Conservación de las instalaciones
Los yugos de hierro fundido, así como los nuevos yugos de hierro soldado, pueden ser la causa de rotura reciente de tres campanas. Esta instalación pone en grave peligro de existencia las campanas restantes, dispuestas para el volteo, aunque su pérdida sería de menor trascendencia, debido al escaso interés de los citados bronces. Igualmente los martillos actuales pueden poner en peligro las tres campanas históricas que aÚn conservan el yugo de madera. La instalación de volteo afectará, seguramente, por la gran retención de los motores, a la fábrica de la torre.
La ubicación de la campana pequeña en una posición baja plantea varios problemas. Por un lado su sonoridad se ve mermada, puesto que estas campanas menores necesitan, por causas físicas, hallarse a la mayor altura posible, para la mejor expansión del sonido. Sin embargo esta posición por debajo de las campanas gordas es típica de Andalucía, y así se encuentra, entre otras, en Jaén, en Córdoba, en Granada o en esta misma Santa y Antigua Iglesia Catedral. Por tanto, y puesto que somos partidarios de mantener las sonoridades históricas, aunque éstas no sean siempre las más adecuadas para nuestra estética moderna, parece conveniente que dicha campana pequeña permanezca en su posición actual. Es imprescindible el cambio de su instalación metálica por otra con el eje en línea y por encima de las asas de la campana, de manera que el yugo no sobresalga tanto como ahora, debiendo ser destruido en parte el muro de respeto, para que la campanita pueda girar. Con un yugo de madera tradicional, dicha mordedura del mamperlán sería innecesaria.
Reproducción mecánica de los toques tradicionales
La actual instalación no puede reproducir los volteos más que parcialmente (siempre en el mismo sentido y a la misma velocidad), y los repiques de manera muy incompleta, debido a la lentitud de respuesta de los martillos mecánicos.
Posibilidad de ejecución de los toques manuales
La actual instalación, concebida como una electrificación definitiva frente a los campaneros, dificulta los toques manuales, ya que es preciso quitar todas las correas para realizar los volteos. La campana mayor no sólo está inmovilizada: la deficiente instalación del electromartillo impide el volteo manual. Hay que añadir la rotura de tres campanas, con lo que cualquier toque al modo tradicional es casi imposible.

Propuestas

Protección
En la torre hay tres elementos que deben ser protegidos de manera específica: la campana de los cuartos (A) y la de las horas (B). Ambas deben ser incluidas, individualmente, en el Inventario General de Bienes Muebles, por su elevado interés, así como la campana mayor (6), del siglo XIX. Las otras campanas, recientes, desgajadas del resto, carecen de interés, y pueden ser refundidas tras documentarlas.
Intervenciones urgentes
La primera intervención consiste en la inmovilización de la campana (2) rota, que está motorizada para el volteo. Tampoco deben emplearse las otras dos rajadas (4) y (5). Es urgente la regulación de los distintos martillos electromecánicos, para que peguen en su punto, especialmente el de la campana de las horas (B), y de los badajos, principalmente el de la campana (3)que voltea eléctricamente.
Restauración
El proyecto de la restauración de las campanas de esta Catedral debe ser ambicioso ya que, por un lado, existen elementos antiguos que permiten recuperar la sonoridad y el aspecto tradicionales, y por otra parte las campanas modernas existentes son de tan baja calidad que pueden ser refundidas sin remordimiento. Se trata de rehacer un conjunto de al menos cinco campanas grandes, como ahora, y una pequeña.
Las cuatro mayores nuevas tomarían como base sonora la grande existente, mientras que la pequeña podía ser la existente, a pesar de sus deficiencias, por su valor documental local. No parece conveniente que las campanas horarias sean integradas en los toques litÚrgicos ni desplazadas de su ubicación histórica. La instalación debería ser modificada, proveyendo a todas las campanas de yugos de madera siguiendo el modelo de la campana mayor (aunque también los yugos de las campanas horarias, diferentes de la primera, puedan servir de referencia). Los yugos de madera permiten recuperar la acÚstica, el volumen sonoro y la seguridad de los bronces y de la fábrica.
Los motores deben reproducir los toques tradicionales con sus variantes locales, y no impedir, bajo ningÚn concepto, los toques manuales. Se recomienda el empleo de un ordenador para la ejecución automática no sólo de los llamados toques de aviso, sino de aquellos cíclicos tradicionales, como son los toques de Angelus tres veces al día, el de ánimas al anochecer, o los repiques de víspera de domingos y festivos.
En cualquier caso toda actuación sobre las campanas, la instalación, el reloj y los toques deberá ser supervisada y autorizada por los Servicios Competentes de Patrimonio de la Comunidad Autónoma, de acuerdo con la Ley de Patrimonio.
De manera subsidiaria debiera tenderse a la formación de un grupo de campaneros, encargados del mantenimiento y de los toques manuales de las grandes celebraciones.

Bibliografía empleada

  • ALMERÍA: Campanas, campaneros y toques
  • Campanas (epigrafía, descripción): Bibliografía
  • Francesc LLOP i BAYO: bibliografia

     

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