LLOP i BAYO, Francesc - Campanar de la Vila - CASTELLÒ DE LA PLANA - Informe sobre la torre, las campanas y los toques

Campanar de la Vila - CASTELLÓ DE LA PLANA
Informe sobre la torre, las campanas y los toques

Dr. Francesc LLOP i BAYO
Equipo de recogida de datos
Vicent ESPAÑA i LAVEDA
Juan Ignacio GONZALO ÁLVARO
Fecha de la recogida de datos: 27/06/1989
Fecha del informe: 17/08/1994

El campanar de la Vila

Estado de la torre

Descripción
El "Campanar de la Vila" es una de las torres de campanas más singulares, puesto que, tras muchos siglos de disputa entre la Iglesia y el Municipio, se trata de un edificio y de unas campanas plena y exclusivamente civiles. Convertida la Iglesia Mayor en Concatedral de Santa María, sigue la torre dependiendo del Ayuntamiento. Como dice BALBAS (1882)
Construida esta torre, así como sus campanas, á expensas de la villa, inaugurose con gran solemnidad el año 1604. Desde esta época, sin interrupción alguna, viene el ayuntamiento ejerciendo dominio sobre las campanas, atendiendo á su recomposición, nombrando campanero y disponiendo por completo de ellas, salvo en lo concerniente á los toques ordinarios de la Iglesia.
La torre de las campanas, exenta y magnífica, es descrita así por SARTHOU:
LA TORRE-CAMPANARIO DE LA CIUDAD.- Alzase dominando todos los edificios de la ciudad, y la cámara de sus campanas vislumbra la extensa planicie de la Capital y los pueblos comarcanos. Está cimentada en una esquina de la plaza de la Constitución, á cinco metros de distancia de la iglesia arciprestal y separada de ella por una calle. Es octógona, prismática, de 58 metros de elevación y de 29 de circunferencia; de severa sencillez y remata en un templete que remata la campana mayor horaria del reloj. Se asciende a ella por escalera interna de caracol, construida en piedra, como la totalidad del edificio. Subiendo, aparecen, respectivamente, y superpuestas, cuatro cámaras principales: la del reloj (de moderna maquinaria, adquirida por el Ayuntamiento); la prisión de los clérigos, ya en desusos; la habitación del campanero (inhabitada) y el departamento de las campanas, colgadas en siete ventanales. La torre comenzó á construirse en 1591 por acuerdo del Consejo de la Villa, siendo pagado de los fondos pÚblicos de la Ciudad su considerable coste. Por eso el Ayuntamiento la consigna en su inventario valorada en sesenta mil duros...
En 8 de abril de 1656 un rayo ocasionó desperfectos en el remata de la torre, que el Consejo acordó recomponer y poner una bola dorada en él...
Terminose su edificación en 1604. Pero el remate ó templete para la campana Cristóbal (Única que lleva grabada tan antigua fecha), no se terminó hasta el año 1735. En 3 de Septiembre de dicho año se colocaron en la bola que le sirve de remate y base de la veleta, varias reliquias (Un Lignum Crucis, cera del Corpus, pasta de Agnus de Inocencio II y reliquias de los Santos Vicente Mártir, Sebastián, Dionisio, Constancio y León y Santas Victoria, Benigna, Liberata y Benedita)...
Desde el siglo XVIII se originaron incesantes y ruidosas cuestiones entre el Consejo ó el Ayuntamiento de Castellón y la parroquia ó clero, sobre la posesión del campanario, toques de campanas, etc. Varias concordias pusieron término a históricos altercados. No hemos de hacernos con este desagradable asunto que puede decirse terminó con la concordia de 11 de abril de 1731 y otros acuerdos posteriores. En 1869 estableció el Ayuntamiento un impuesto sobre los toques particulares de campanas, cuyas tarifas ha elevado en presupuestos de años posteriores...
No entraremos, por tanto, en la titularidad de la torre exenta, plenamente municipal, pero si diremos que su nombre histórico, desde su inicio, ha sido "Campanar de la Vila". No obstante, en los años treinta, un poeta local, al descubrir el campanario exento, por derribo de los edificios civiles adosados, sugirió el nombre de "El Fadrí" (el Solterón), que ha causado tanto impacto popular en estas Últimas décadas de modo que muy pocos conocen a la torre por otra denominación. No obstante, este apodo, que merecería un estudio por su rápida implantación, no es citado jamás por ninguno de los autores utilizados en este informe y nombrados al final del trabajo.
Estado de conservación
La torre municipal de las campanas está en un estado general correcto, aunque las diversas salas están algo abandonadas: tanto la "Cárcel" como la "Casa del Campanero", habilitada curiosamente como centro de emergencias de Castelló, y contando incluso con una línea de teléfono, están sucias por las palomas que entran por los vanos, no protegidos. También hay suciedad en la terraza, originada en parte por el uso que de ella se hace para disparar fuegos artificiales. La sala de las campanas, centro de nuestro interés, está mucho más abandonada, y sobre ella volveremos luego.
Visitas pÚblicas
La torre no tiene acceso pÚblico regular. No obstante una de las asociaciones festivas de Castelló, la "Colla el Pixaví", ha tenido la gloriosa idea de establecer visitas pÚblicas durante las fiestas de la Madalena (la semana en torno al tercer domingo de cuaresma), desde 1988, ininterrumpidamente, ilustrando dichas ascensiones con pequeñas publicaciones anuales.

Campanas

Conjunto actual: croquis de la torre de las campanas

CampanaNombreTipoAutorAño
1la DolorsVolteo1824
2la JoaquimaVolteoROSES (VALÈNCIA)1939
3la CristinaVolteoROSES (ATZENETA D'ALBAIDA)1939
4la VictòriaVolteoROSES (ATZENETA D'ALBAIDA)1939
5la VicentVolteoROSES (VALÈNCIA)1939
6la MariaVolteoJOSÉ ROSES; RAMÓN ROSES;TORMO1789
7la JaumeVolteoHERMANOS ROSES (SILLA)1939
8la àngelVolteoHERMANOS ROSES (SILLA)1939
Ala Lledó; la campana menor dels quartsFijaHERMANOS ROSES (VALÈNCIA)1939
Bla Anna; la campana gran dels quartsFijaVICENTE DOMINGO ROSES (VALÈNCIA)1921
Cla Tàfol; la campana de les horesFijaBERNABÉ GARCÍA1604

La torre municipal de Castelló, tiene once campanas, dispuestas en dos plantas. Las ocho inferiores corresponden a las campanas de uso litÚrgico, mientras que las tres superiores se utilizan para las señales horarias.
Campanas históricas
Las campanas fueron instaladas en la torre municipal al finalizar su construcción. Sin embargo, a lo largo de los años sufrieron roturas y las consecuentes refundiciones, de modo que solamente persiste la "Tàfol" o gran campana de las horas (C-31, C de nuestro diagrama), hecha en 1604. Esta campana, aÚn existente, era la Única empleada para las señales horarias, pero este siglo fue completada con otras campanas menores para los cuartos.
El conjunto de siete campanas de volteo fue ampliado con una campana de pequeño tamaño, procedente de la Capilla del antiguo Cementerio, destruida durante las Guerras Carlistas el 8 de julio de 1837.
Destrucciones
Así como la Arciprestal de Santa María, monumento nacional, fue desmontada sistemáticamente a partir de julio de 1936, documentando minuciosamente el edificio al tiempo que se procedía a la reutilización de los materiales para construir un matadero municipal, también las campanas de la torre pÚblica fueron desmontadas, dejando solamente las dos de los cuartos y la campana de las horas, así como la "Maria" del campanario, para los toques de alarma. Las demás fueron desguazadas y, se dice, refundidas para usos de guerra.
Tras la toma de Castelló por las tropas franquistas en 1938 se creó inmediatamente una comisión para restablecer las campanas originales, mientras se bajaban las campanas de los cuartos, y se reinstalaban con la "Maria", de modo que pudiesen voltear, como indica CALDUCH, que describe muy bien el proceso por ser uno de los actores principales:
... fue forzosa la lentitud en las gestiones encaminadas a la restauración de las campanas, y así lo Único que pudo adelantarse fue la utilización de las cuatro campanas que subsistían en la Torre Mayor para los siguientes menesteres religiosos, además de los cívicos que ya estaban a su cargo:
La campana "Cristóbal", o sea la de las horas, para indicar además del señal de alarma en los casos que no pudieran funcionar las sirenas, el tiempo en que habían de tener lugar los rezos y funciones litÚrgicas.
"Ana María" encargada de avisar a los bomberos en casos de incendios, para marcar los cuatro períodos de la oración diaria ("Angelus" de la aurora, mediodía, y anochecer y señal nocturna de "Animas").
sta Última campana, con las "Ana" y "Dolores" - las dos emisoras de los cuartos del reloj pÚblico- para tomar parte en los vuelos generales, indicadores de grandes fiestas y procesiones solemnísimas, así como de acontecimientos trascendentales de la Patria.
El conjunto actual fue reconstruido en 1939, lo que queda expresado porque todas las campanas nuevas llevan el recuerdo del A. V. ("año de la Victoria"), aunque alguna ha debido ser refundida, posiblemente por una falta de conservación de las instalaciones, como diremos luego.
Electrificaciones
Las campanas de volteo no han sido electrificadas, por limitaciones económicas del Ayuntamiento. Sin embargo, poco a poco han ido sustituyendo los yugos de madera, de modelo sui generis, desconocido hasta la fecha y de resultados prácticos inigualables, con palabras de CALDUCH, por otros de hierro colado o soldado, segÚn el momento. Así hay varios ejemplares de los contrapesos de Roses, y dos tipos de yugos metálicos de ManclÚs: el viejo, fundido, y el nuevo, soldado, todos ellos de efectos sonoros y rítmicos nefastos.
Sólo tres campanas conservan la instalación original de madera. Los otros yugos, aÚn existentes en la torre en 1988, han desaparecido en la actualidad.
Sin embargo, en el mismo 1988 tuvo lugar otra electrificación de efectos nefastos, tanto por la seguridad de las campanas más antiguas, como por su acÚstica, y dejando aparte el horrible efecto estético que suponen: se trata de la motorización de las campanas del reloj. Dicha actuación, realizada sin ninguna autorización administrativa (preceptiva, por tratarse de un monumento incoado) supuso la colocación de unas barras de hierro, pintadas discretamente de blanco, sobre las que hay tres electromotores, para tañer sobre las campanas horarias. Los martillos pegan en lugar incorrecto, y lo que es peor, no fueron aprovechados (ni desmontados) los mazos originales que siguen tocando las campanas, con gran peligro para su conservación. Del mismo modo fue sustituido el importante reloj mecánico de la torre por otro electrónico, llegando a invertir el toque de los cuartos, de manera que antes tocaba "B-A" para cada cuarto, mientras que ahora suena "A-B".
También existen unas pequeñas matracas, instaladas en el centro de la sala de las campanas, en una estructura de madera casi ruinosa. No obstante estas matracas, de uso limitado a los días de semana santa, son de gran interés, y deben ser conservadas.
Afortunadamente el conjunto de sirenas de alarma, que se encontraban también en la sala de las campanas, ha sido desmontado casi totalmente, en 1992, aunque quedan parte de las instalaciones eléctricas.

Toques de las campanas

Toques manuales
Los toques manuales han sufrido un importante proceso de degradación, estando a punto de desaparecer. El campanero y sus ayudantes aseguran que las tres campanas mayores y la más pequeña no pueden voltear, con lo que limitan el toque festivo al volteo desordenado de las campanas 2, 3, 4 y 5, mientras que alternan los badajazos de la 7 y de la 8, costumbre que jamás hubiesen tolerado los antiguos. La campana 6, la "Maria", un elemento central de la romería de la Madalena, ya que es la llamada de los peregrinos, y como tal figura cada año en los programas de fiestas, no es tocada ni siquiera con el badajo porque, segÚn el campanero, está "a punto de caerse". Los toques de repique, de los que apenas habla CALDUCH, han desaparecido en la práctica, y los de badajada casi en su totalidad.
Se trata, por tanto, de un conjunto de campanas y de toques en un proceso de degradación máximo, y a punto de desaparecer.
Sin embargo las afirmaciones de los campaneros no son ciertas: el GREMI DE CAMPANERS VALENCIANS ha sido invitado a tocar las campanas en varias ocasiones, la Última de ellas en mayo de 1994, y se voltearon las siete campanas mayores, evitando el toque de la "Dolores", la menor, ya que esta campana se reservaba tradicionalmente para el día del Corpus, aunque ha sido volteada por el GREMI en otros conciertos. Es cierto que el toque de alguna de las campanas mayores es algo dificultoso, pero es exclusivamente por culpa de la ausencia de conservación preventiva, que debe ser una obligación del campanero y de sus ayudantes.
Toques mecánicos
Afortunadamente no hay toques mecánicos en la torre municipal de Castelló. No obstante los pocos toques manuales que se realizan, se interpretan con tan mala gana, que parecen hechos por motores antiguos y de mala calidad.
Campanero
La torre de Castelló dispone de un lujo correspondiente con su importancia: hay un campanero municipal, el cual es empleado del Ayuntamiento como bedel, estando obligado, al menos teóricamente, al toque de las campanas.
Se trata de un hombre de cuarenta y pocos años, y que podría llenar de sentido la actividad de empleado del Ayuntamiento, haciendo todas aquellas señales tradicionales, como la llamada al Pleno, que se hacía con la campana mayor. Desgraciadamente se trata de un hombre enfermo, alcoholizado, y prácticamente incapacitado para sus obligaciones, con lo que ha dejado el campanario y sus toques desprovistos de significado.
Su padre fue el Último campanero activo, que todavía interpretaba la mayor parte de los toques tradicionales, y que no sólo los sonaba, sino que conservaba sus instalaciones.
El Ayuntamiento debe encontrar una solución digna para que el campanero actual, desgraciadamente enfermo, sea sustituido por otro, sin perder su respetabilidad ni su empleo.
El Ayuntamiento de Castelló debe ser consciente de la importancia de la figura del campanero municipal, que no puede ser sustituido de ninguna manera por un conjunto de mecanismos sino que debe ser mantenido, para conservar un rasgo Único entre todas las torres de campanas de Catedrales y de Capitales de España.

Reloj

Mecánico
El reloj mecánico es una pieza importante, tanto en sus dimensiones (210 de largo por 62 de ancho por 75 cm de alto) como por el conjunto de maquinaria. Todavía conserva la transmisión hasta las campanas horarias, aunque estos cables hayan sido empleados para sustentar los eléctricos de los nuevos motores.
El reloj, de moderna maquinaria, adquirido por el Ayuntamiento, segÚn SARTHOU, fue instalado en fecha, al menos, anterior a 1917, como indican varias inscripciones incompletas que figuran en un documento manuscrito pegado en la tapa de su caja.
Se trata de un mecanismo que debiera ser restaurado por su importancia, y por la dignidad que confiere a la torre, aumentando su papel municipal de edificio coordinador de la ciudad.
Electrónico
Por causas económicas y por incapacidad técnica, el reloj mecánico fue sustituido por otro electrónico de la casa Bodet, que se limita a las señales horarias, y cuya vida media será de unos pocos años, frente a la larga duración del otro. Fue instalado por un relojero local, sin los proyectos y autorizaciones correspondientes.

Estado del conjunto

Analizaremos el estado de las instalaciones, desde el punto de vista de conservación del patrimonio. El cambio de los yugos de madera metálicos, unidos a la incapacidad por enfermedad el campanero, han supuesto una ruptura con la tradición, una introducción de unas sonoridades mucho más limitadas, y la práctica desaparición de los antiguos toques tradicionales.
Conservación de las instalaciones
La actuación, típica de los años sesenta, significó la destrucción de la instalación tradicional, sustituyendo los yugos de madera, de gran calidad sonora y rítmica, por otros de hierro colado o soldado, menos resonantes, y que ponen en grave peligro de existencia las campanas, especialmente la "Maria" (C-28), de 1789. La instalación afectará, seguramente a la fábrica de la torre.
El mantenimiento de las campanas pequeñas en una posición elevada permite, al menos que su sonoridad no se vea mermada, y se expanda de manera correcta. Por otro lado las campanas que conservan su yugo de madera están mal conservadas, de modo que estas instalaciones pueden acabar siendo peligrosas tanto para los campaneros como para los visitantes y para los propios bronces.
Posibilidad de ejecución de los toques manuales
La actual instalación, concebida como una preparación hacia una electrificación definitiva frente a los campaneros, dificulta los toques manuales, ya que las técnicas tradicionales de volteo mediante cuerdas enrolladas a los brazos de las campanas, técnicas que confieren la rítmica tradicional de los volteos de Castelló, han quedado limitadas a dos de las tres campanas con yugo de madera. La ausencia de accesorios en las demás campanas impide el volteo manual mediante estas técnicas tradicionales.
Los repiques se ven dificultados por el cambio de altura de las campanas, aunque permanezcan en la misma posición, por el desplazamiento de los ejes. No obstante este cambio de colocación de las campanas no parece ser la causa de la desaparición de estos toques tradicionales, pérdida debida a la desidia del campanero, así como a la falta de interés por parte de la Corporación de proteger su patrimonio.

Propuestas

Protección
En la torre se encuentran dos elementos que han de ser protegidos de manera específica: la campana "la Maria", (C-28), de 1789, y la campana de las horas "la Tàfol", de 1604 (C-31). Ambos bronces deben ser incluidos, de manera individual, en el Inventario General de Bienes Muebles, por su elevado interés.
Las campanas del siglo XX tienen cierto interés, y solamente puede ser refundidas después de una cuidadosa documentación, en caso de rotura. El hecho de haber sido hechas todas, incluso "la Maria", por la misma familia de fundidores, los Roses, aumente su valor, ya que constituyen un grupo sonoro bastante coherente, a pesar de las alteraciones sufridas en la instalación.
Intervenciones urgentes
El estado de abandono de la torre municipal de Castelló exige la intervención urgente en tres frentes distintos, para conservar y mejorar la singularidad de ser, hasta donde llega nuestro conocimiento, la Única torre plenamente municipal de capital de provincia. Es preciso actuar en la conservación preventiva, en la puesta en marcha del reloj y en la rehabilitación de la figura del campanero.
Conservación preventiva
Debe hacerse un repaso urgente de las ocho campanas de volteo, especialmente de las mayores, comenzando por "la Maria", la más valiosa, cuyas fijaciones están flojas. También debe aumentarse, levemente, el contrapeso de "la Jaume", algo desequilibrada, quitando peso por el contrario, a "la àngel", excesivamente estabilizada. También debe revisarse la instalación de "la Vicent", floja, y con numerosos trozos de cable, incomprensiblemente instalados en el eje y que frenan su volteo. También hay que revisar la fijación de todos los badajos, volviendo a reponer el sistema para tocar desde la calle.
Puesta en marcha del reloj
Es incomprensible que el Ayuntamiento, que dispone de un reloj tan magnífico, lo haya sustituido por otro electrónico. En cualquier caso, y antes de estudiar su restauración es imprescindible sustituir los nuevos electromazos, que ponen en peligro las campanas horarias y que afean el aspecto de la torre, de manera que se instalen motores que, provisionalmente, y hasta la rehabilitación del reloj mecánico, muevan las mazas antiguas, que dan una sonoridad más limpia y mucho más tradicional de las campanas.
Rehabilitación del campanero
Es importante encontrar una solución administrativa para que el campanero, sin perder su dignidad ni su empleo, sea sustituido por alguien más activo, y dispuesto a sacar rendimiento de su trabajo, Único. Este campanero podría encargarse también de las visitas pÚblicas a la torre, así como de vender las diversas y numerosas publicaciones que este singular campanario ha generado. La figura del campanero, empleado municipal, debe armonizarse con la puesta en marcha de un grupo de ayudantes, como ocurre en la Catedral de Segorbe y en la de València, dispuestos a tocar, con entusiasmo, y debidamente reconocidos, las campanas municipales.
Restauración
Las campanas deben recuperar sus yugos de madera originales, para volver a encontrar su acÚstica, su volumen sonoro y la seguridad de los bronces y de la fábrica. Vista la singularidad de la torre municipal, no debiera pensarse más que en una pequeña electrificación alternativa, similar a la de la Catedral de València, con una sola campana motorizada, para algunas señales cotidianas.
Los motores, en caso de instalarse, deben reproducir los toques tradicionales con sus variantes locales, y no impedir, bajo ningÚn concepto, los toques manuales. Se recomienda el empleo de un ordenador, que conviva con el reloj mecánico, para la ejecución automática no sólo de los llamados toques de aviso, sino de aquellos cíclicos tradicionales, como son los toques de Angelus tres veces al día, el de ánimas al anochecer, o los repiques de víspera de domingos y festivos. Dichos toques automáticos, que no recomendamos en este campanario, han de quedar reducidos al mínimo, para destacar la importancia del papel del campanero municipal.
En cualquier caso toda actuación sobre las campanas, la instalación, el reloj y los toques deberá ser supervisada y autorizada por los Servicios Competentes de Patrimonio de la Comunidad Autónoma, de acuerdo con la Ley de Patrimonio.

Bibliografía empleada

  • CASTELLÓ DE LA PLANA: Campanas, campaneros y toques
  • Campanas (epigrafía, descripción): Bibliografía
  • Francesc LLOP i BAYO: bibliografia

     

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    : 24-09-2017
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