LLOP i BAYO, Francesc - Seu Vella - Lleida - Informe sobre la torre, las campanas y los toques

Seu Vella - LLEIDA
Informe sobre la torre, las campanas y los toques

Dr. Francesc LLOP i BAYO
Equipo de recogida de datos
Juan Ignacio GONZALO ÁLVARO; Vicent ESPAÑA i LAVEDA
Fecha de la recogida de datos: 18/07/1989
Fecha del informe: 24/09/1994

El GREMI DE CAMPANERS VALENCIANS recibió el encargo del Ministerio de Cultura de España de hacer el inventario de las campanas de las Catedrales españolas. En su primera fase, el trabajo recogió las características de las campanas, de las torres y de los toques de las campanas de la Corona de Aragón. En una segunda fase se recogieron los datos de las campanas de otras veinticinco catedrales de una franja vertical de la península, que comprende la Andalucía Oriental, la Comunidad de Murcia, Castilla-La Mancha, la Comunidad de Madrid, parte de Castilla y León, el País Vasco y Navarra.

Estado de la torre

La torre de la Seu Vella de Lleida no es sólo espectacular por su aspecto, sino que conserva también dos hermosísimas campanas góticas, aunque la mecanización reciente ha sido tan nefasta, que ponen en peligro las campanas y la torre, y ha supuesto, sobre todo, un corte radical con la antigua tradición de la Catedral.
Descripción
ALCOLEA describe así el edificio:
Emplazado en uno de los ángulos del claustro que precede al edificio de la catedral de Lérida, este grandioso campanario, de planta ochavada en toda su altura, presenta una estructura algo más compleja que sus congéneres de Barcelona. Está formado por dos cuerpos: el inferior, que ocupa la mayor parte de su altura, y el superior, también ochavado, pero de diámetro menor. El primero está subdividido por pequeñas cornisas y sus aristas se acentÚan con medios pilares; en sus fachadas se abren ventanales de progresivo tamaño. El cuerpo superior, más rico en ornato, pese a las mutilaciones sufridas, presenta ventanales mayores y sin claraboyas. Empezó a construirse a mediados del siglo XIV y en la obra intervinieron varios maestros como J. Cascalls (1364), G. Solivella (1410) y el maestro Carlí, que en 1416 terminaba el coronamiento.
SARTHOU conoció la Catedral cuando aÚn era un cuartel, y su relato refleja continuamente su pesar ante las mÚltiples dependencias militares, aÚn en uso, que impiden la contemplación del monumento. Cuando describe la torre, también habla de sus campanas, cosa poco usual en él, aunque no dice nada de su destrucción:
Salgamos del templo y del claustro, y por un ángulo exterior, si el cansancio no nos rinde, emprendamos la ascensión de la gigantesca torre octógona ojival, de tres cuerpos superiores, de grandiosos ventanales, hasta la terraza final, a 75 metros de altitud y 234 peldaños en su escalera espiral. La torre está falta de remate, mas no de visualidad, al sumar su altura a la mayor de la montaña, ofreciendo un vasto panorama a la contemplación del curioso visitante. Allí quedaron sus campanas. La horaria, llamada «Silvestra», tiene más de dos metros de diámetro de boca y un peso total de 160 quintales. La de los cuartos («Mónica») no llega al metro. Hay un juego de 14 campanas más, en su sala, para el volteo y toques litÚrgicos del culto catedralicio. En la obra cuatrocentista de la torre intervinieron varios maestros de obras y de cantería, desde 1364 a 1416, en que se dio por terminada la obra con su inconcluso chapitel, que elevaría a cerca de los 100 metros de altitud su cruz y veleta, dominando a Lérida y sus alrededores y el curso del río Segre.
Estado de conservación
La torre se encuentra muy sucia, a causa de las palomas y otras aves, que penetran por cualquiera de los mÚltiples vanos del edificio.
Visitas pÚblicas
La torre no tiene acceso pÚblico.

Campanas

Conjunto actual: croquis de la torre
La torre actual de la Seu Vella de Lleida, tiene siete campanas, dispuestas en dos plantas. Las cinco inferiores corresponden a las campanas de uso litÚrgico, mientras que las dos superiores se emplearon antiguamente sólo para las señales horarias, aunque la mayor esté también mecanizada para el semivolteo.



CampanaNombreInstalaciónAutorAño
1Meucamedio vueloMENEZO1946
2Marieta Imedio vueloMENEZO1945
3Cristmedio vueloMENEZO1945
4Puríssimamedio vueloMENEZO1945
5Bàrbaramedio vueloMENEZO1945
6Mònica, campana dels quartsfijaMESTRE NICOLAU BARROT1485
7Silvestra, campana de les horesmedio vueloJOAN MADAM1418

Campanas históricas
Por una vez que SARTHOU habla de las campanas litÚrgicas, su nÚmero no coincide con el de otros testimonios. CALVETE, transcribiendo fuentes seguramente de la Catedral, que no cita, dice que las campanas son once: María de la O, Babilonia, María, Concepción, Bárbara, Mercedes, Marles o Prima, Rafaela, Meuca, Marieta I y Marieta II. Esta fuente parece más verosímil, ya que por un lado procede seguramente de informantes más cualificados, aunque sean anónimos, y por otro el nÚmero "11" se repite, de manera singular, en las grandes catedrales de la Corona de Aragón catalanoparlante: Barcelona, Girona, Ciutat de Palma, València, y seguramente también Tarragona.
Destrucciones
De cualquier modo, fueran once o doce las campanas históricas, todas desaparecieron en la guerra civil, aunque habían sobrevivido al expolio centenario de la catedral vieja, convertida en cuartel. CALVETE habla de esta desaparición: Estas Últimas [las once anteriormente citadas] desaparecieron en la guerra. Quedan las dos primeras [las del reloj] y cinco más que han sido fundidas después de nuestra guerra de Liberación, que son las siete que se utilizan en la actualidad.
Esas cinco campanas nuevas, de pequeñas dimensiones, corresponden a un pequeño fundidor ambulante, Menezo, que tuvo su taller en Barbastro, y del cual quedan muy pocos ejemplares, en parte por la baja calidad de sus bronces.
Electrificaciones
Las campanas fueron electrificadas al estilo de GUIXà, de Monistrol de Montserrat, siguiendo patentes y procedimientos alemanes.
La mecanización, extremadamente radical e innecesaria, y ajena a toda tradición catalana, no sólo desplazó las cinco campanas litÚrgicas al centro, disponiéndolas una sobre la otra, en dos grupos, y privándolas de yugo para que oscilasen al estilo europeo. También se atrevió, y esto es gravísimo, a mecanizar la gran campana de las horas, uno de los mejores bronces existentes en las Catedrales de España, de manera que también puede oscilar a medio vuelo.

Toques de las campanas

Toques manuales
Los toques manuales han desaparecido de la torre. La actual instalación impide los toques manuales, y no reproduce los toques ni los ritmos tradicionales.
Toques mecánicos
Los toques mecánicos están limitados al semivolteo de todas las campanas litÚrgicas, así como la mayor del reloj, y al repique eléctrico de tres campanas de la planta baja y las dos de los cuartos de y de las horas, no estando contemplados los toques tradicionales. El conjunto mecánico ofrece pocas posibilidades rítmicas y sonoras.
Campanero
La mecanización de las campanas, el desplazamiento de éstas, y la desaparición de los contrapesos y otros accesorios tradicionales, impiden casi totalmente la existencia de un campanero al estilo antiguo.

Reloj

Mecánico
Existe un reloj mecánico, de grandes dimensiones (70 de alto por 280 de largo por 70 cm de ancho), con la inscripción MANUFACTURAS BLASCO - ROQUETAS, en su esfera. Se trata de un mecanismo de remontaje por motor eléctrico, y que parece sonar cuartos y horas mediante electromotores también.
Electrónico
Desconocemos la existencia de un mecanismo electrónico que gestione los toques repetidos y singulares de las campanas, tanto horarias como litÚrgicas.

Estado del conjunto

Analizaremos el estado de las instalaciones, desde el punto de vista de conservación del patrimonio, teniendo en cuenta cómo se conservan las instalaciones históricas, de qué manera reproducen los toques tradicionales y cómo permiten la interpretación de esos toques de manera manual.
En este caso, la electrificación ha supuesto una ruptura con la tradición, una introducción de unas sonoridades mucho más limitadas, y la imposibilidad de realizar los antiguos toques tradicionales.
Conservación de las instalaciones
La electrificación, típica de una empresa influenciada por la tradición alemana, aceptada sin ninguna crítica, significó la destrucción de la instalación tradicional, sustituyendo los yugos de madera, de gran calidad sonora y rítmica, por otros de hierro colado, menos resonantes, y desplazando las campanas al centro de la torre (aunque olvidando que en Alemania se cierran los ventanales con ventanas adecuadas para hacer de caja de resonancia). No sólo mecanizaron las campanas litÚrgicas: también incluyeron en el juego la hermosa campana de las horas, rompiendo con la tradición de reservarla para los toques horarios y, a todo caso de dotarla de un badajo para hacer repiques extraordinarios estando la campana inmóvil. Esta instalación pone en grave peligro de existencia la campana de 1418, y afectará, seguramente, por la vibración de la estructura, a la fábrica de la torre.
El mantenimiento de las campanas pequeñas en una posición elevada permite, al menos que su sonoridad no se vea mermada, y se expanda de manera correcta.
Reproducción mecánica de los toques tradicionales
La actual instalación no puede reproducir los toques tradicionales catalanes, basados en los semivolteos de campanas instaladas en los ventanales, mediante los contrapesos adecuados, de modo que éstas eran llevadas "a seure", es decir que podían quedarse paradas, tal y como se sigue haciendo en Cervera, próxima a Lleida. También se hacían repiques con mas o menos campanas, pero siempre mucho más rápidos que los programados en esta torre por el instalador de los motores.
La falta de un ordenador para la gestión de los toques limita aÚn más las posibilidades de la instalación, que sólo reproduce una parte mínima y extremadamente simplificada de los toques tradicionales.
Posibilidad de ejecución de los toques manuales
La actual instalación, concebida como una electrificación definitiva frente a los campaneros, impide casi totalmente los toques manuales, ya que no se pueden hacer oscilar las campanas a la velocidad tradicional: la ausencia de yugo hace que el ritmo sea mucho más rápido, lo que es presentado por la empresa instaladora como una virtud (toques regulares), pero que constituye una agresión al modo tradicional de tocar (ya que se trata de controlar los ritmos de oscilación, para evitar la monotonía).
Los repiques se ven dificultados por el cambio de badajos, ahora mucho mayores y por su desplazamiento que impide casi toda combinación tradicional..

Propuestas

Protección
En la torre se encuentran dos elementos que han de ser protegidos de manera específica: las dos campanas góticas, de los cuartos y de las horas, deben ser incoadas como Bien de Interés Cultural, de manera individual, por su extraordinario valor.
Las campanas del siglo XX tienen un mínimo interés, y solamente puede ser refundidas después de una cuidadosa documentación, en caso de rotura.
Intervenciones urgentes
Conviene revisar las fijaciones de las campanas, especialmente las menores, que en el momento de nuestra visita, estaban casi sueltas. No hay que olvidar que otra de las características de GUIXà como instalador es la utilización de pocas fijaciones de la campana, generalmente cuatro tornillos sólo (cuando las antiguas del mismo tamaño tenían al menos diez y en algunos casos catorce e incluso más), por lo que la probabilidad de accidente es mayor (aunque también los espárragos sean más robustos de lo usual). También conviene revisar los martillos que percuten en las dos campanas góticas, ya que, debido a la altura en que se encuentran y sobre todo por el abandono de la sala, funcionan incorrectamente.
Restauración
La agresiva instalación realizada en una de las más hermosas torres góticas catalanas exige una contundente restauración, que recupere los valores tradicionales, la sonoridad antigua, así como los modos de tocar, ahora perdidos.
En esta restauración, atrevida, hay que tener en cuenta la sonoridad de las campanas, su ubicación tradicional, la seguridad y la limpieza de las salas, y finalmente la recuperación de los toques tradicionales.
Limpieza de las salas
Cualquier intervención que se realice debe tener en cuenta la limpieza de las salas, evitando la entrada de aves. Se recomienda la utilización, en todos los vanos, de una rejilla ligera, aunque resistente, de modo que impida la entrada de animales, sin interferir en el sonido, y sin causar un impacto visual. Una rejilla así se encuentra instalada en las diversas ventanas de la Catedral de València.
AcÚstica de las salas
Cualquiera que sea la intervención realizada, es decir, manteniendo las campanas en su ubicación actual, nada recomendable o volviéndolas a ubicar en su lugar original, debe ser reforzada acÚsticamente, construyendo una caja sonora en cada una de las dos salas de las campanas, como se ha hecho también en València, recuperando recientemente (este mismo año de 1994) la estética de la torre y la acÚstica. No olvidemos que en estas torres góticas, con grandes muros de casi cuatro metros de grueso, éstos se convierten en unos "cañones acÚsticos", de modo que el sonido de las campanas se expande en unas direcciones mejor que en otras: si se construye un lugar de resonancia en la misma torre, los sonidos se juntan, armónicamente, antes de expandirse por igual en todas las direcciones. No hay duda que la torre medieval tuvo esos cierres, que pueden hacerse de manera tradicional (aunque ciertamente agresiva, mediante ventanas de madera) o de una forma más ligera, y no menos impactante (ventanas de vidrio). No olvidemos que la finalidad principal de la torre es de servir de tornavoz de las campanas.
Construcción de un nuevo juego de campanas
Ante la necesidad de campanas, tras la rotunda destrucción de bronces durante la guerra civil, el Capítol decidió hacer un pequeño juego, muy ligero, de campanas. En realidad se trata de un conjunto propio de una pequeña parroquia, y no de una gran catedral, situada además en lo alto, y por lo tanto necesita campanas más potentes.
A pesar de la coherencia del juego, el Único existente a nuestro conocimiento, del citado fundidor, nada brillante, proponemos la construcción de uno completamente nuevo, de once campanas, debidamente armonizadas y afinadas, de manera que reproduzcan los nombres y la entonación aproximada de las antiguas. Las cinco campanitas actuales podrían destinarse a una parroquia o incluso a la Catedral Nueva, donde ignoramos si existen campanas para los avisos litÚrgicos. Deben conservarse como conjunto testimonial aunque no en esta magnífica torre.
También debe evitarse el toque de la campana de las horas para otra cosa que no sea la finalidad para la que fue hecha, evitando especialmente el volteo.
Recuperación de la acÚstica y de los toques tradicionales
Las campanas deben recuperar su posición tradicional, en los pasillos de los ventanales, donde están los mechinales donde se ubicaban los ejes. También deben recobrar sus yugos de madera originales, para volver a encontrar su acÚstica, su volumen sonoro y la seguridad de los bronces y de la fábrica.
Los motores de volteo, en caso de instalarse, deben reproducir los toques tradicionales con sus variantes locales, y no impedir, bajo ningÚn concepto, los toques manuales. Dichos motores deben ser de los llamados de impulsos, que reproducen los gestos del campanero, haciendo oscilar las campanas, progresivamente, y no frenándolas en absoluto, ya que carecen de reductora; estos mecanismos pueden funcionar con las instalaciones tradicionales, de yugos de madera, como ocurre en la Catedral de València. Los electromartillos para los repiques han de instalarse de modo que no impidan, en su caso, la oscilación o el volteo de las campanas. Estos mecanismos serán de las características adecuadas para reproducir los toques tradicionales, por más rápidos y variados que sean.
Se recomienda el empleo de un ordenador para la ejecución automática no sólo de los llamados toques de aviso, sino de aquellos cíclicos tradicionales, como son los toques de Angelus tres veces al día, el de ánimas al anochecer, o los repiques de víspera de domingos y festivos.
En cualquier caso toda actuación sobre las campanas, la instalación, el reloj y los toques deberá ser supervisada y autorizada por los Servicios Competentes de Patrimonio de la Comunidad Autónoma, de acuerdo con la Ley de Patrimonio.
De manera subsidiaria debiera tenderse a la formación de un grupo de campaneros, que se encargasen del mantenimiento de las campanas y de los toques manuales de las grandes celebraciones. Lleida constituye en estos momentos el fermento de los grupos de campaneros catalanes, y en la misma diócesis, en el pueblo de Os de Balaguer, nació este mismo 1994 la Confraria de Campaners Catalans, después de celebrar, desde hace siete años, encuentros de campaneros en esta pequeña población de La Noguera. Tampoco olvidemos la extraordinaria continuidad de los campaneros de Cervera, con una torre muy similar a la de Lleida, y donde se mantienen las formas de tocar tradicionales, así como los toques consuetudinarios.

Bibliografía empleada

  • LLEIDA: Campanas, campaneros y toques
  • Campanas (epigrafía, descripción): Bibliografía
  • Francesc LLOP i BAYO: bibliografia

     

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    : 24-09-2017
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