LLOP i BAYO, Francesc - Catedral de la Santa Creu - BARCELONA - Informe sobre la torre, las campanas y los toques

Catedral de la Santa Creu - BARCELONA
Informe sobre la torre, las campanas y los toques

El campanar de les campanes al centro de la fotografía

Dr. Francesc LLOP i BAYO
Fecha del informe: 08/08/1994

El GREMI DE CAMPANERS VALENCIANS recibió el encargo del Ministerio de Cultura de España de hacer el inventario de las campanas de las Catedrales españolas. En su primera fase, el trabajo recogió las características de las campanas, de las torres y de los toques de las campanas de la Corona de Aragón. En una segunda fase se recogieron los datos de las campanas de otras veinticinco catedrales de una franja vertical de la península, que comprende la Andalucía Oriental, la Comunidad de Murcia, Castilla-La Mancha, la Comunidad de Madrid, parte de Castilla y León, el País Vasco y Navarra.

De las cincuenta catedrales propuestas en las dos primeras fases, hubo algunas a las que hubo que volver varias veces, por ser su acceso complicado: generalmente se trataba de templos en proceso de restauración.

Una sola Catedral, de las cincuenta, se resistió a ser estudiada, y es la presente Catedral de la Santa Creu de Barcelona. Después de mÚltiples intentos, y de injustificados retrasos, un equipo de trabajo fue finalmente autorizado a realizar el inventario el 28 de julio de 1992.

Sin embargo, apenas iniciado éste, los componentes del equipo fueron expulsados de la torre, con la prohibición de recoger cualquier dato, sonoro, visual o técnico.

La obstaculización para estudiar las campanas de la Seu de Barcelona dificulta su conocimiento, pero no nos impide realizar un estudio sobre su estado actual. Como veremos a continuación, y sin llegar a un estudio definitivo, existe mucha documentación para llegar a conocer el estado actual de las instalaciones y el nÚmero de campanas existentes. También propondremos una serie de intervenciones para recuperar, en la difícil medida de lo posible, las características originales de un juego histórico de campanas que ha sido mutilado e intervenido de manera alejada de las tradiciones locales.

Estado de la torre

Descripción
Las campanas de la Catedral de Barcelona se encuentran, como es usual, en dos torres separadas, segÚn los usos diferenciados: hay una torre del reloj, llamada "Torre de Sant Iu", con las dos campanas horarias, y otra torre, llamada "Campanar de les campanes", donde hay 10 campanas en funcionamiento y donde, quizás, se encuentren otras tres más, medievales y fuera de uso. SegÚn La vida quotidiana... esta segunda torre fue acabada en 1545, empleando desde entonces las campanas.
SARTHOU (1946) describe así las torres:
Exteriormente dominan el monumento las dos torres prismáticas, casi gemelas, sobre los arcos extremos del crucero y de las puertas laterales de San Ivo y de la exterior del claustro. Son obras atrevidas por su mucho peso sobre huecos. Todo su ornato son molduras que señalan sus distintos cuerpos superpuestos y unas arcuaciones ciegas al remate. Los ventanales de la sala de campanas son estriados, con ligera ornamentación. Por remate tienen una terraza octógona rodeada de antepecho calado y gárgolas de fauna (como en los contrafuertes de la cabecera de la Seo). Ambas torres son de fines del siglo XIV. Sus escaleras son de espiral, con más de 200 peldaños. En una torre, nueve campanas, y la otra se destinó para el reloj.
Estado de conservación
La torre parece estar bien conservada, y las nuevas estructuras metálicas aparentan estar mantenidas.
Visitas pÚblicas
La torre no tiene acceso pÚblico.

Campanas

Conjunto actual: croquis de la torre de las campanas
PASCUAL CALVETE, campanero jubilado de Huesca, escribió un librito, llamado Campanas de las Catedrales de España, que fue publicado en 1991, en el nÚmero 4 de la revista "Campaners", que edita el GREMI DE CAMPANERS VALENCIANS. El señor CALVETE recogió las informaciones, excepto en el caso de su ciudad natal, mediante comunicaciones escritas de los canónigos archiveros de las distintas catedrales. Desde Barcelona le enviaron la hoja reproducida en la página siguiente, sin otra información, con el estado actual de las campanas de la Catedral. Queremos incidir en un par de observaciones, sobre las que volveremos más tarde, y que denotan una cierta predisposición hacia la instalación actual de las campanas:
  • Se habla de Conjunto Campanil, una expresión bastante poco usual entre nosotros, aunque propia de la jerga de la empresa instaladora
  • Sólo las campanas fundidas por esa empresa ("Guixà" de Monistrol de Montserrat) tienen autor. Las otras se limitan a su nota, su peso, nombre y año de fundición.
Conjunto campanil

Como se indica en el gráfico anterior, las campanas están situadas las unas encima de las otras, y todas dentro de la sala de las campanas.

Veremos a continuación las distintas campanas y su instalación:

Campanas

A la izquierda, la "Paciana" y la "Angèlica" y debajo la "Gregòria". Centro: arriba la "Dolors" y debajo la "Antònia". Obsérvense en ésta Última las marcas claras del afinado y armonizado de la campana, en el interior de la copa de bronce. Se trata de una campana de Barberí de Olot.

Campanas

A la izquierda, arriba la "Dolors" y debajo la "Antònia". A la derecha arriba la "Severa" y la "Oleguera", y más abajo la "Narcisa"

Campanas

Arriba la "Paciana" y la "Angèlica". En el centro la "Gregòria" (obsérvense las trazas del afinado y armonizado en la parte interior de la copa de bronce). Debajo la "Mercè", también intervenida.

Campanas

La campana "Tomasa", de 1758: la Única campana antigua en activo en la Catedral de Barcelona.

Campanario

La torre de Sant Iu y las campanas del reloj: arriba la "Honorata", la campana de los cuartos; debajo la "Eulàlia", la campana de las horas. Ambas son de titularidad municipal.

Campanas históricas
La Catedral de Barcelona ha mantenido, a lo largo de los siglos, un nÚmero elevado y constante de campanas, como ocurre en las otras Catedrales importantes de la Corona de Aragón catalanoparlante (Ciutat de Palma, Tarragona, València).

Campanas históricas de la Seu de Barcelona
La vida quotidiana...BALDELLOPERARNAUCATEDRAL
Els senys
(campanas masculinas)
El DominicalDominicalDominical
El Seny de Nostra DonaMercedesMercedesMercè, de 1949
El Seny del LladreEl LladreLladre
El FerialFeriaFeria
El Tomàs, de 1758TomasaTomasaTomasa, de 1758
Les esquelles
(campanas femeninas)
La Vedada, de 1709 (1)VedadaBadada (2)
L'Oleguera, de 1529 (3)OlegueraOlagueraOleguera, de 1975?
La Prima, de 1321 (4)PrimaPrima
La NonaNona (5)NonaGregòria, de 1958
L'esquella xica, de 1542 (6)Esquella altaEsquella alta
L'altra esquella xicaEsquella baixaEsquella baixa
SeveraSevera, de 1975
Narcisa, de 1975
Dolors, de 1953
Antònia, de 1958
Paciana, de 1975
Angèlica, de 1975
(1) Retirada en 1969, está en el Museo
(2) Seguramente quiere decir "Vedada", la que cierra, y no "Badada", la que está rota, aunque la primera expresión es medieval y la segunda actual
(3) Retirada en 1969, está en sala inferior
(4) Retirada en 1969, está en sala inferior
(5) Se convierte en "Gregoria" en 1943 al ser bendecida por el dr. Gregorio Modrego Casasus, después de ser refundida por los Hijos de Barberí de Olot
(6) Retirada en 1969, está en sala inferior

Hay una notable diferencia entre las primeras relaciones y la lista actual: los nombres antiguos, que se mantienen durante siglos, suelen referirse a la función asociada. Las nuevas campanas, sin embargo, tienen nombre de santo.
Destrucciones
La destrucción más conocida es la de la campana de las horas.
Electrificaciones
La electrificación de las campanas de la Catedral de la Santa Creu es antigua y una de las pioneras de la península: en 1929, año de la Exposición Internacional de Barcelona, se motorizaron las campanas y, por lo que se deduce de las fotos más antiguas, la actuación fue realizada por Murua de Gasteiz, la Única empresa que se dedicaba a esos menesteres en aquellos tiempos. Esa primera intervención consistió, por lo que parece, en la sustitución de los antiguos yugos de madera, acÚsticamente más sonoros, por otros de hierro fundido, y adaptados al tamaño de las campanas, que permanecieron en los ventanales originales, pero que modificaron su forma de tocar, volteando completamente. Alguna de las más pequeñas, probablemente las del siglo XIV, por su perfil, perdieron el yugo de madera, cambiándolo por otro de fundición, pero no recibieron el correspondiente motor, con lo que quedaban ya de antemano condenadas al silencio.
En 1969, segÚn el presbítero Francisco BALDELLO, a quien estamos siguiendo, se reparó la instalación eléctrica, volviendo a sonar las campanas tras cinco años de silencio. En el croquis de la propia Catedral adelantan algo esta fecha, indicando que la reconstrucción se iniciaba el 08/12/1968, quedando inaugurada el 20/11/1975.
La nueva electrificación suponía un cambio radical con respecto a todas las tradiciones de Barcelona: no sólo se cambiaban las campanas de sitio, se modificaba el sistema y se alteraba el sistema de toque: también se construía una nueva manera de denominar las campanas, lo que supone otra agresión, esta vez simbólica, rompiendo otra tradición plurisecular.

Toques de las campanas

Toques históricos
A lo largo de los siglos, las campanas de la Catedral fueron evolucionando en su forma de tocar, lo mismo que ocurrió en las otras Catedrales de la Corona de Aragón. En todas ellas, al inicio de la Edad Media, las campanas oscilaban, llegando a quedar paradas con la boca hacia arriba. Para esto era preciso un contrapeso más o menos grande, pero de un valor entre 2/3 y 4/5 del peso de la campana. También se repicaba con todas las campanas, quedando éstas inmóviles, y moviendo Únicamente los badajos, primero mediante el esfuerzo de sendos campaneros, y luego mediante combinaciones de cuerdas que permitían que uno sólo tocase, como aÚn ocurre en alguna de estas Catedrales, 8 o 9 campanas por sí sólo.
Ambas combinaciones (repiques y oscilaciones de las campanas, que aquí se llamaban "repicó" en el primer caso, y "ventar", "brandar", "pujar i davallar", "asseure un Seny o una Esquella") se daban en todas las citadas Catedrales pero a principios del XVI, por causas aÚn mal conocidas, los toques evolucionan de manera distinta, desde unos principios similares. En València todas las campanas siguen repicando, y se completa el volteo dando giros completos de las cinco campanas mayores (también hay once como aquí), mientras que en la Seo de Zaragoza instalan una campana mayor en el centro de la torre, y la voltean también completamente, mientras que las de las ventanas oscilan o repican, segÚn la festividad.
En Tarragona, en Ciutat de Palma y en Barcelona, las campanas no llegan nunca a voltear, lo mismo que ocurre en Girona o en Lleida: seguramente en esta época aparecen una especie de palancas fijadas en el ventanal, que impiden el volteo, puesto que marcan el límite hasta donde puede llegar uno de los accesorios para el toque; una o varias palancas de las que cuelgan las cuerdas que sirven para hacer oscilar las campanas. Y mientras los demás campanarios combinan ambas técnicas del repique, más o menos pausado, y de los volteos, hasta la posición vertical, tal y como ocurre aÚn hoy en Cervera, que no es una Catedral, pero lo parece en la magnificencia de sus toques manuales, Barcelona va desterrando poco a poco los repiques, quizás como un modo de diferenciarse de las parroquias: al fin y al cabo todas las Catedrales citadas sufren también un proceso similar, o sea una evolución característica de su entorno, posiblemente el Obispado, y una bÚsqueda de diferenciación con respecto a las torres más cercanas, las parroquias de la ciudad.
En Barcelona desapareció totalmente el repique, a principios de siglo, quedando reservado a circunstancias excepcionales. SegÚn BALDELLO, había un dicho popular que afirmaba que «quan a la Seu repiquen, senyal de misteri», y era ciertamente una señal misteriosa, sin significado segÚn las Últimas costumbres tradicionales. El mismo presbítero recordaba que la Única vez que las campanas habían repicado en este siglo, había sido en 1919, a la celebración de un sínodo diocesano, acto tan poco usual, que se avisó con una señal fuera de lo normal para lo que eran entonces las costumbres catedralicias.
Las campanas, por tanto, aunque dejaron de repicar en este siglo, si que oscilaban, llegando a quedarse verticales, en parte como señal visible de la fiesta, y en parte por una simple motivación técnica, ya que lo que más cuesta a la hora de tocar es levantar la campana, ponerla invertida, de manera que luego un pequeño esfuerzo la haga sonar a voluntad del campanero.
Pero la misma disposición de las campanas, en las ventanas, y contrapesadas convenientemente, hacía que los bronces girasen a una velocidad bastante más lenta y controlada: para las grandes una oscilación cada cuatro o cinco segundos, mientras que para las pequeñas duraba algo más del segundo.
Con otra diferencia acÚstica importante: al estar las campanas instaladas en los ventanales, parte de la oscilación ocurría "fuera" de la torre y otra parte "dentro", con lo que había importantes matices sonoros, buscados desde luego por sus instaladores medievales.
Desconocemos si hubo aquí, como en tantas torres medievales, una especie de recubrimiento de puertas de madera que hagan de caja de resonancia, de modo que los sonidos de las campanas se mezclen antes de salir, armoniosamente conjuntados, en todas las direcciones. Sabemos que la torre de Tarragona tuvo estos cierres, pero que se decidió, posiblemente en el siglo XVIII, desplazar las campanas hacia las ventanas, para que sonasen más alrededor de la Catedral, aunque su sonido alcanzase menor distancia. La Catedral de València si tiene estos cierres medievales, recientemente recuperados, ya que en los años sesenta fueron desmontados porque pensaron que "afeaban" la imagen de la torre, sin pensar en las ventajas sonoras que producen. La reverberación notable que producen las ventanas de madera hace que, curiosamente, las campanas se escuchen en más lugares que antes, aunque el volumen sonoro no haya cambiado. Volviendo a Barcelona, y sin haber visitado la torre, no parecen probables esos cierres, en parte debido a la esbeltez de la torre, con muros poco gruesos, donde las campanas debían "salir", expandir su sonido hacia afuera.
De uno u otro modo, los toques tradicionales son imposibles: las campanas carecen de contrapesos, y por tanto no se pueden dejar invertidas, ni hacer oscilar a voluntad. Tampoco se pueden tocar con facilidad, porque se encuentran apiñadas, unas encima de otras. Y en el caso poco probable que se quisiera repicar con ellas, la operación es prácticamente imposible, no tanto por la falta de tradición reciente, cuanto que los nuevos badajos instalados, de gran peso y tamaño, dificultan mecánicamente dicha operación.
Toques manuales
Los toques manuales han desaparecido de la torre. La actual instalación impide los toques manuales, y no reproduce los toques ni los ritmos tradicionales.
Toques mecánicos
Los toques mecánicos están limitados al semivolteo de todas las campanas, excepto las del reloj, y al repique eléctrico y pausado de sólo dos campanas mayores. El conjunto mecánico ofrece pocas posibilidades rítmicas y sonoras, y los toques no tienen ninguna relación con los toques tradicionales, ya que ahora las campanas grandes hacen una oscilación cada segundo o algo más, sin posibilidad de detenerla ni de modular la velocidad de toque, como no fuera con costosos motores controlados por ordenador, y dentro de unos muy escasos límites.
Campanero
A principios de siglo el grupo de campaneros era dirigido por el "senyor Antonet", que coordinaba las actividades de más de media docena de ayudantes para las grandes ocasiones. La "Tomasa" necesitaba tres o cuatro hombres para su puesta en marcha, mientras que uno sólo bastaba para las otras.

Reloj

Mecánico
El monumental reloj mecánico que había en la torre, fue restaurado y está en funcionamiento en un Museo de la Ciudad.
La campana "Eulàlia", la grande de las horas, llamada más propiamente "Eulalia, Alfonsa, María de las Mercedes" tiene una inscripción, que conocemos sólo parcialmente, en la que indica que fue construida para un reloj que ya tenía regulación eléctrica, siendo refundida quizás en 1864.
Electrónico
Pensamos que los toques mecánicos de las campanas y de las horas están gestionados por un reloj eléctrico instalado por la Empresa Guixà de Monistrol de Montserrat, aunque no tenemos ninguna certeza sobre este particular.

Estado del conjunto

Analizaremos el estado de las instalaciones, desde el punto de vista de conservación del patrimonio, teniendo en cuenta cómo se conservan las instalaciones históricas, de qué manera reproducen los toques tradicionales y cómo permiten la interpretación de esos toques de manera manual.
En este caso, la electrificación ha supuesto una ruptura brusca y prácticamente irreversible con la tradición, una introducción de unas sonoridades mucho más limitadas, y la imposibilidad de realizar los antiguos toques tradicionales.
Conservación de las instalaciones
La electrificación, típica de la cultura alemana, significó la destrucción de la instalación tradicional, sustituyendo los yugos de volteo por unas vigas de hierro, menos resonantes, y en contacto directo con una estructura metálica instalada en el centro de la sala de las campanas. Es cierto que ya había una agresión anterior, puesto que los yugos precedentes no sólo eran metálicos, sino que permitían el volteo completo de las campanas, lo que suponía una doble y negativa modificación de la sonoridad y de los ritmos tradicionales.
Pero la electrificación actual, "al modelo alemán", introduce nuevas agresiones, y éstas irremediables: con la excusa que las campanas están desafinadas (y seguramente que lo estaban, pues sus bronces habían sido construidos a lo largo de seis siglos), se tornean, práctica usual para afinar campanas nuevas, pero muy discutible en las históricas. Solamente se deja la grande, la "Tomasa" fundida por José Barnola en 1757, y por lo que cita La vida quotidiana..., las cuatro campanas menores, antiguas, se dejan una en el museo catedralicio (la Vedada) y otras tres en la misma torre, fuera de todo uso, que es el destino Último de las campanas.
La instalación podría afectar, por las bruscas oscilaciones de las campanas, sin contrapeso, a la fábrica de la torre, aunque es muy posible que la estructura metálica interna, bien calculada, absorba estas sacudidas.
El mantenimiento de las campanas pequeñas en una posición elevada permite, al menos que su sonoridad no se vea mermada, y se expanda de manera correcta.
Reproducción mecánica de los toques tradicionales
La actual instalación no puede reproducir los toques tradicionales.
Posibilidad de ejecución de los toques manuales
La actual instalación, concebida como una electrificación definitiva frente a los campaneros, impide totalmente los toques manuales.

Propuestas

Protección
En la torre deben encontrarse segÚn las informaciones de La vida a la Seu de Barcelona... tres elementos que deben ser protegidos de manera específica: las antiguas campanas "Oleguera", "Prima" y "Esquella xica". Las tres campanas deben ser incoadas, de manera individual y específica, como Bienes de Interés Cultural. Las dos campanas del XVIII, la Tomasa, en uso, y la Vedada, retirada al Museo, deben ser incluidas, de manera individual, en el Inventario General de Bienes Muebles, por su elevado interés.
El resto de las campanas, del siglo XIX y del XX, tiene cierto interés, y solamente puede ser refundidas después de una cuidadosa documentación, en caso de rotura.
Intervenciones urgentes
A corto plazo, la destrucción de las campanas de la Catedral de Barcelona es irreversible. No obstante cabe pensar, a medio plazo, en un proyecto razonable de restauración, que devuelva los valores originales de estas campanas, que van mucho más allá de una correcta armonización.
Restauración: Proyecto
Las campanas deben recuperar sus yugos de madera originales, para volver a encontrar su acÚstica, su volumen sonoro y la seguridad de los bronces y de la fábrica. Del mismo modo las campanas deben volver, incuestionablemente, a los ventanales de la torre, recuperando la manera tradicional de oscilar, permaneciendo paradas hacia arriba, al menos en los posibles toques manuales.
Los motores, en caso de instalarse, deben reproducir los toques tradicionales con sus variantes locales, y no impedir, bajo ningÚn concepto, los toques manuales. Se recomienda el empleo de un ordenador para la ejecución automática no sólo de los llamados toques de aviso, sino de aquellos cíclicos tradicionales, como son los toques de Angelus tres veces al día, el de ánimas al anochecer, la oración por el Rey a las dos y otros toques de anuncio de festividades.
En cualquier caso toda actuación sobre las campanas, la instalación, el reloj y los toques deberá ser supervisada y autorizada por los Servicios Competentes de Patrimonio de la Comunidad Autónoma, de acuerdo con la Ley de Patrimonio.
De manera subsidiaria debiera tenderse a la formación de un grupo de campaneros, que se encargasen del mantenimiento de las campanas y de los toques manuales de las grandes celebraciones.

Bibliografía empleada

  • BARCELONA: Campanas, campaneros y toques
  • Campanas (epigrafía, descripción): Bibliografía
  • Francesc LLOP i BAYO: bibliografia

     

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